LUNES, 21 DE JUNIO DE 2010
Una hipótesis del mercado cambiario

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Víctor Hugo Becerra
• México: Dictadura Legal

Arturo Damm
• Lo bueno

Manuel Suárez Mier
• Más del culto a la personalidad

Arturo Damm
• El mínimo crecimiento

Luis Pazos
• Aborto, ¿derecho o delito?

Arturo Damm
• Consumo, a la baja

Ricardo Valenzuela
• El recinto de las Malas Ideas


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Godofredo Rivera







“¿Por qué de repente los bancos comerciales en México dejaron de comprar-algunos también de vender- dólares en operaciones en efectivo? ¿Por qué presionaron y convencieron a las autoridades de que había que burocratizar aún más el intercambio de divisas, en especial con el dólar? ¿Por qué los bancos que luego se quejan de la onerosa regulación estatal piden sorpresivamente más regulación cambiaria?”


Untitled Document

¿Por qué de repente los bancos comerciales en México dejaron de comprar-algunos también de vender- dólares en operaciones en efectivo? ¿Por qué presionaron y convencieron a las autoridades de que había que burocratizar aún más el intercambio de divisas, en especial con el dólar? ¿Por qué los bancos que luego se quejan de la onerosa regulación estatal piden sorpresivamente más regulación cambiaria?

La respuesta que aducen los bancos es que de repente se vieron “inundados” de dólares de procedencia sospechosa (en particular del narcotráfico). Ante esto me surge otra pregunta ¿Por qué de repente los bancos asumen “conciencia social” y advierten a las autoridades de lavado de dinero?

A lo largo de estos años en mi oficio de economista he aprendido a ser escéptico en particular cuando los datos no son duros y con registro verificable. Por tanto no me trago el cuento de que los bancos de repente estén preocupados por el lavado de dinero. Tampoco me creo el cuento (que sí creen no pocos periodistas bisoños) de que con que la autoridad vuelva más burocrático el intercambio de divisas, al fin se controlara el lavado de dinero ó la evasión fiscal. Me explico y doy datos duros.

Para empezar los funcionarios de Hacienda-en voz de su propio Secretario- no conocen la cifra exacta del dinero que se lava. Los 10 mil millones de dólares que señalan se están “lavando” en este momento, no son más que estimaciones que han hecho los propios bancos dadas sus estadísticas de operaciones de intercambio de dólares a estas alturas del año.

Tengo una hipótesis de la conducta de los bancos. La razón por la que los bancos suspendieron unilateralmente (cual si fueran un auténtico cartel) sus compras de dólares es que simple y sencillamente empezaron a perder dinero potencial en pesos por sus ventas de dólares que realizan con el Banco Central que los compra en subastas mensuales para su acumulación de reservas internacionales.

La autoridades monetarias han establecido un mecanismo de subasta en la que cada mes los bancos comerciales tienen derecho a ejercerlo y así poder vender hasta 600 millones de dólares a Banco de México para la acumulación de reservas. En estas operaciones de subasta, el precio del dólar se negocia de acuerdo a un tipo de cambio (Fix) promedio de día hábil en cuestión y siempre y cuando esta paridad sea inferior al promedio de las ultimas 20 cotizaciones.

A finales del mes de abril del presente año el dólar comenzó a encarecerse (a superar reiteradamente los 13 pesos) por lo que dadas las reglas de las autoridades monetarias, los bancos comerciales no pudieron ejercer su derecho de venta de dólares al Banco de México. Así se mantuvo esta situación durante todo el mes de mayo y los primeros 10 días de junio, en que el precio del dólar retomó su tendencia hacia la baja (por debajo de 13 pesos). Por tanto hoy los bancos han retomado la esperanza de colocar nuevamente al final de junio sus respectivos 600 millones de dólares a los que tienen derecho en la operación de subasta.

Resumiendo, a los bancos no les conviene un dólar muy caro, pues no lo colocan en el mecanismo de subasta con Banco de México. Pero tampoco un dólar muy bajo, pues quedan en posición larga en dólares (compra) y el temor es que si bien puedan ejercer su derecho de venta con Banxico, les queden importantes remanentes que les obliguen a bajar la cotización del dólar y por tanto tener pérdidas potenciales en pesos.Una salida sería que el Banco de México ampliara su monto de subasta, comprando una mayor cantidad de dólares que la actual de 600 millones, pero como ello conlleva costos de acumulación a Banxico (costo de acarreo) no es un evento seguro y ello genera incertidumbre de pérdida en pesos para los bancos comerciales.

Yo soy partidario de un mercado cambiario totalmente libre, pero como no es así, esto genera incentivos perversos que nos están llevando a burocratizar el intercambio de divisas.

Hace unos años un amigo y colega economista, experto en organización industrial, me comentaba que los bancos tenían conductas parecidas a un mercado oligopólico, en donde unos cuantos bancos (5,6) llevaban el liderazgo en la fijación de las comisiones del mercado bancario. Por ejemplo, a mi amigo le parecía como asombrosamente todos, todos los bancos imponían comisión por apertura de créditos en especial el hipotecario. No son comisiones iguales, pero muy parecidas. Eso sorprendía a mi amigo.

La forma en que los bancos se pusieron de acuerdo en la no compra de dólares me recuerda a un oligopolio. Más duro, los bancos se comportaron como un verdadero cártel (empresas que lejos de competir se ponen de acuerdo en cobrar precios ó fijar cuotas exactas de producción; este tipo de conducta es usual en mercados con pocos participantes como lo es el mercado bancario mexicano).

No es objeto de este artículo el debatir sobre la forma en Banxico acumula dólares, sino más bien cómo dicha intervención alienta conductas que rompen la libertad de cambios.

Trataré de reforzar mi hipótesis (y corregirla en su caso), pero de algo sí no tengo duda; a los bancos poco les importa el lavado de dinero, pues la mayoría de este tipo de operaciones se lleva a cabo en mercados financieros grandes como el de Nueva York ó Londres. Los bancos tienen un jugoso negocio con Banxico y lo que menos quieren es tener pérdidas en pesos.

Por cierto, aunque actualmente ya se restableció la compra de dólares por parte de los bancos, se ha limitado su monto a personas físicas y morales. Y aunque esto no incluye a los llamados centros cambiarios, éstos ya no podrán colocar sus excedentes en dólares en los bancos. Por dios, no hay que ser sabio en economía para saber que estos dólares excedentes se colocarán en mercados negros y con un precio a la baja.

El lavado de dinero no se controla burocratizando el mercado cambiario. Aquí como siempre el tiempo pone a cada quien en su lugar. Por lo pronto a fastidiar a pequeños negocios que manejan dólares que nada tienen ver con el narco. Ni modo, estamos en el país de la regulacionitis.

• Tipo de cambio • Regulación

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus