LUNES, 28 DE FEBRERO DE 2011
Otra vez la peligrosa politización de los precios

¿Ud. está de acuerdo en que el gobierno mexicano regale 100 millones de dólares a gobiernos centroamericanos para frenar la inmigración?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Godofredo Rivera







“Si un bien es escaso, ó muchas personas lo demandan, la señal correcta es que suban los precios, no lo contrario, como lo pretende hacer esta administración.”


Alguna vez un funcionario del gobierno calderonista se atrevió (ahora lo entendemos) a cuestionar a los agricultores reclamándoles que no estuvieran sólo estirando la mano para conseguir más dinero del Erario, que fueran más productivos, que aprendieran de los narcotraficantes que mantienen rentable un mercado sin recibir subsidio alguno, a pesar de ser una actividad ilegal y perseguida por el gobierno. Sobra decir lo que le pasó a dicho funcionario, ordenaron su cese de inmediato.

Y es que la actual administración se la ha pasado peligrosamente jugando con el proceso de formación de precios en el rubro energético y agrícola (en particular en el caso del maíz). Se la ha pasado subsidie y subsidie a distintas actividades agrícolas, que en ausencia del subsidio, no serían rentables.

Incluso ahora ya hasta se escuchan a toda hora anuncios gubernamentales (en especial uno de la Secretaría de Economía) en la radio sobre denunciar a todo comerciante que “abuse” e incremente los precios. Ah, caray, yo creí que los controles de precios en general ya habían sido desmantelados. Luego, lo peor, escucho al propio presidente advertir que se castigará severamente a intermediarios que especulen con los precios del maíz, que jueguen con el hambre del pueblo (ya desde Echeverría no había oído un discurso tan demagógico e incendiario).

Jamás deben politizarse los precios. El sistema de precios en la economía juega un papel crucial en la asignación eficiente de recursos. Si un bien es escaso, ó muchas personas lo demandan, la señal correcta es que suban los precios, no lo contrario, como lo pretende hacer esta administración.

Por ejemplo, al subsidiar y subsidiar el maíz, el presidente envía una señal incorrecta, una señal que anuncia que supuestamente es rentable producirlo. Nada más falso. Si algo es rentable, es el mismísimo mercado, mediante el sistema precios, el que señaliza que es correcto producir más de dicho bien. Si no es rentable, los precios se desploman y la decisión correcta es producir menos. En el caso del maíz, la rentabilidad está en el maíz blanco no en el amarillo. No obstante, ante un signo de escasez, el gobierno lejos de permitir operar libremente al mercado a través del mecanismo de precios, interviene con controles, amenazas y subsidios. Qué pena.

El alza ó baja de precios dicta la conducta de millones de consumidores y productores. Si algo es escaso y caro, la señal que se me está dando, a través de los precios, es de racionalizar mi consumo, de cuidar más el uso de dicho bien, de buscar sustitutos ó de plano de dejar de comprar dicha mercancía. Esta actuación de libertad es la mejor estrategia para que el precio alto se desplome. Por cierto, si el consumidor mexicano deja de consumir tortillas -exagero- no se va a morir, esa es una estrategia de politización de productores de maíz y molineros que encuentran su minita de oro en la intervención del gobierno, en la politización de los precios. En el gobierno calderonista parece que no entienden esto.

Politizar los precios significa enviar señales erróneas a los consumidores, señales erróneas a los productores, significa nuevas e ineficientes asignaciones de recursos, significa una vil mentira de que el gobierno desde un escritorio sabe cuál es el “precio justo”, el precio “exacto”. Los precios los formamos millones de consumidores y oferentes vía el intercambio libre y voluntario, no un burócrata desde un escritorio.

Politizar, manipular precios es propio de las dictaduras socialistas, esas de planificación central que férreamente controlan los precios, deciden quién consume y quién no, quién produce y quién no. El resultado lo señala la historia, la planificación central que impide la flexibilización en los precios trae como consecuencias la de una profunda escasez, y a veces hasta espantosas hambrunas. Pregúntenle a los chinos gobernados por Mao, a los rusos gobernados por Stalin, y actualmente a los cubanos gobernados por Castro ó a los venezolanos gobernados por Chávez.

Politizar precios es un acto irresponsable que ya en el pasado puso en peligro la salud de las finanzas públicas. Señor Presidente, lo que usted llama especulación no es la causa de la escasez, sino la consecuencia de manipular los precios, de fijar precios políticamente correctos (pero económicamente erróneos) por debajo del precio de equilibrio, del precio que refleja realmente la escasez.

Los mexicanos debemos exigir a los políticos que no politicen los precios (esa no es su chamba), que dejen operar libremente al sistema de precios del mercado, pues esa es la mejor manera de asignar recursos, de solucionar los graves problemas de escasez.

Por cierto, el hecho de frecuentemente rescatar de cualquier desastre natural a agricultores es una tremenda señal que incentiva poderosamente el riesgo moral. Lejos de incentivar que los agricultores usen seguros privados para prever una mala cosecha, se les incentiva, al igual que los bancos, a ser irresponsables, pues al final saben que contarán con la ayuda de la ubre gubernamental. Como se preguntaría un lector, ¿Por qué con mis impuestos se rescata a irresponsables? Esta es otra forma de politizar el mecanismo de precios.

Señores políticos, limítense estrictamente a sus funciones, dejen por favor de fastidiarnos a los mexicanos politizando los precios.

• Populismo • Control de precios • Problemas económicos de México • Intervencionismo

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