MIÉRCOLES, 4 DE MAYO DE 2011
Cetes, ¿buen ahorro?

¿Usted cree que el T-MEC será aprobado por el congreso estadounidense este año?
No
No sé



El punto sobre la i
“El gobierno es, esencialmente, poder frente al ciudadano. ¿Qué lo justifica?”
Othmar K. Amagi


Más artículos...
Arturo Damm
• Comercio exterior

Víctor Hugo Becerra
• ¿EL T-MEC está muerto?

Arturo Damm
• De mal en peor

Manuel Suárez Mier
• ¿Cómo se acaba la pobreza?

Arturo Damm
• Outsourcing

Luis Pazos
• AMLO: los buenos y los malos

Arturo Damm
• Desconfianza empresarial


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“¿Quién, que tenga un mínimo de educación financiera, y que posea un mínimo de información al respecto, le va a prestar dinero al gobierno adquiriendo Cetes?”


Estos Pesos y Contrapesos están motivados por la campaña que, en la universidad en la que trabajo, y dirigida a alumnos, está llevando a cabo el Gobierno Federal a favor de la compra de Cetes o, dicho de otra manera, tratando de convencer a los ilusos de que le presten dinero, comprando Cetes, a cambio del interés que dichos instrumentos de deuda gubernamental están otorgando.

La propaganda a favor de la compra de Cetes incluye slogans como estos: “Descubre una nueva forma de ahorrar”; “Cetes directo, ahorro seguro y a tu medida”; “Invierte en instrumentos financieros del Gobierno Federal de forma directa”; “¡No dejes pasar esta oportunidad!”; “Desde 100 pesos y sin comisiones”, sin olvidar el típico: “Visita nuestro módulo de atención personalizada que se ubica dentro de estas instalaciones”, todo ello dirigido a los ilusos, ya que quién, que tenga un mínimo de educación financiera (por ejemplo: que sepa lo que es la tasa de interés real, que es igual a la tasa de interés nominal menos la inflación), y posea un mínimo de información al respecto (por ejemplo: la tasa de interés nominal que pagan los Cetes y la tasa de inflación esperada para los próximos meses), repito: ¿quién, que tenga un mínimo de educación financiera, y que posea un mínimo de información al respecto, le va a prestar dinero al gobierno adquiriendo Cetes?

Comienzo por el tema de la educación financiera, que distingue entre la tasa de interés nominal, que es el porcentaje que se le paga al prestamista, y la tasa de interés real, que se calcula restándole a la tasa de interés nominal la tasa de inflación, siendo ésta, y no aquella, la que debe tomarse en cuenta a la hora de decidir si se presta o no dinero, ya que es con ésta con la que se calcula el poder adquisitivo del dinero que se recibirá a manera de pago, debiendo ser éste mayor que aquel que se cedió en forma de préstamo.

Sigo con el tema de la información financiera. En la subasta primaria de Cetes de ayer, martes 2 de mayo, se fijó una tasa de interés nominal, para Cetes a 364 días, de 4.84 por ciento, de tal manera que quien hoy le preste dinero al gobierno comprando Cetes a 364 días recibirá, dentro de un año, un interés nominal de 4.84 por ciento. Por su parte, en la última Encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado, correspondiente a abril, se proyecta, para los próximos doce meses, una inflación del 3.96 por ciento. Haciendo cuentas, ¿qué tasa de interés real están pagando los Cetes? 4.84 menos 3.96 igual a 0.88 por ciento. ¿Esta es la oportunidad que, según el Gobierno Federal, el ahorrador no debe dejar pasar? ¡Por favor!

Tengamos en cuenta, nada más por poner un punto de comparación, que, en lo que va del año, la plata (Onza Libertad) ha ganado, en términos reales, ya descontado el efecto de la inflación, 69.9 por ciento.

• Cultura económica

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus