LUNES, 13 DE JUNIO DE 2011
Lo peligroso de apostar por el político “más popular”

La decisión de López Obrador de liberar al hijo del "Chapo" Guzmán recién capturado fue...
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El punto sobre la i
“Todo gobierno, por supuesto, va contra la Libertad.”
H.L. Menken


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“La esperanza en México es que la clase media se mueva, pues los grandes empresarios y medios de comunicación son aliados del poder corporativista de los partidos políticos.”


¿Qué sabe Mario Vargas Llosa sobre el recién electo presidente peruano Ollanta Humala? No lo sé, pero es sorprendente que un intelectual liberal haya mostrado sus simpatías con alguien cuyo proyecto siempre ha sido el imponer un gobierno totalitario de corte comunista. Hay quien dice que Humala se ha moderado. Yo de los comunistas “moderados” no creo nada, hasta no verlos gobernar.

Y esta actitud no sólo se circunscribe a personajes destacados como Vargas Llosa. A muchos empresarios les importa un cacahuate quien llegue al poder, lo importante es asegurar no dejar de beneficiarse de la ubre gubernamental y asegurar con ello mercados cautivos.

Fue el caso de empresarios como Salinas Pliego, Slim y Azcárraga en las elecciones presidenciales de México del 2006. Como López Obrador iba a la delantera en todas las encuestas, lo importante era quedar bien con el Mesías tropical. Menudo y craso error si López hubiera llegado al poder, pues lejos de protegerlos (lo que de suyo ya sería malo, pues va contra todos los consumidores), habría tomado todos los pasos para expropiar las empresas de estos personajes. Y lo mismo habría pasado con banqueros y otros “enemigos del pueblo” de acuerdo al criterio del chavista López.

En el periodo de ascenso de los nazis en Alemania, a buena parte de los empresarios les importó un comino el discurso belicista y racista de Hitler, lo importante era asegurar su patrimonio, sus mercados cautivos. Otra vez craso error, pues aunque Hitler no era comunista, era un fascista que no sólo sometió a sus designios a la propiedad privada, sino, lo peor, con millones de seres humanos asesinados, llevó a Alemania la destrucción total.

Hoy se preguntan muchos por qué varios medios de comunicación en México le dedican planas, encabezados, editoriales completas a Peña Nieto; la razón es sencilla, es el político que hoy encabeza las encuestas para las próximas elecciones presidenciales. No importa si ello implica el regreso de los dinosaurios a la presidencia, el regreso del populismo y mafia priístas.

Una vez más, los grupos económicos se inclinan por quien probablemente ostentará el poder Ejecutivo en turno. Toda una cultura heredada de los viejos tiempos corporativistas priístas. En las democracias maduras (y por eso son maduras) hay equilibrios reales entre los tres poderes de gobierno y una sociedad muy participativa y educada, de tal modo que poco importa quién gane la presidencia, pues hay candados institucionales y civiles para evitar y combatir mesianismos, caudillismos y a cualquier aspirante a dictadorzuelo.

Yo no sé si Humala se comportará como un “pragmático izquierdista”, pero si empieza con sus consultas populares para cambiar la Constitución y asestar un golpe contra el Congreso, los peruanos están fritos. El tiempo dirá.

López Obrador en uno de los puntos de su programa demagógico-populista llamado MORENA (y hasta cancioncitas nauseabundas hay para promoverlo), deja ver su lado populista chavista y es el que se refiere a que sea el “pueblo” el que elija a los ministros de la Suprema Corte. Tal plan es el camino perfecto para llevar a México rumbo al comunismo de Castro y Chávez. López, al igual que todos los aspirantes a dictadorzuelos se siente “el pueblo” por lo que a nombre de los mexicanos, daría un golpe a la Corte y luego al Congreso allanando el campo para imponer su proyecto del llamado socialismo del siglo XXI. Quien cree que López es ya un moderado es un verdadero párvulo.

La esperanza en México es que la clase media se mueva, pues los grandes empresarios son mercantilistas y son aliados del poder corporativista de los partidos políticos. Y de los medios de comunicación ni hablar, en su enorme mayoría también juegan, apuestan por el político más popular a la presidencia, sin importar si es un viejo dinosaurio, un populista ó mesiánico. Lo importante es quedar bien y refrendar concesiones.

Felipe Calderón al llegar a la presidencia de sorpresa (no era el favorito del presidente, ni se le conocía y sólo al final le disputó las encuestas a López), no le debía nada a nadie (ni a empresarios todo poderosos ni a medios de comunicación oligopólicos), más que a los electores. Ya luego decidió arbitrariamente jugar a “rebasar a la izquierda por la izquierda” y tratar de quedar bien con los dictadores Castro y Chávez. Eso lo pagó caro en las elecciones intermedias con los electores que sin tener partido, suelen simpatizar por el PAN por considerarlo el partido menos peor.

Calderón no era el más popular, no obstante, era el menos peligroso. Se impuso la clase media y las redes sociales.

Dada nuestra inmadura democracia, ojalá vuelva la sociedad a jugar un papel importante en las próximas elecciones, pues si no estaremos sujetos a los grandes buscadores de rentas que siempre apuestan peligrosamente al más popular. Por fortuna a veces se equivocan.

• Populismo • Buscadores de rentas • Totalitarismo • Elecciones México 2012

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