MARTES, 14 DE JUNIO DE 2011
Combate a la pobreza (I)

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“¿Qué hacer para que no solamente el ingreso por habitante siga aumentando sino que también se abata paulatinamente el número de familias que viven en la pobreza?”


El Secretario de Hacienda tiene razón cuando afirmó que México no es un país pobre. Con un ingreso por habitante cercano a los 10,000 dólares anuales, nuestro país cae en la categoría de uno de ingreso medio. Obviamente ello no implica que no haya pobres y la pregunta relevante es qué hacer para que no solamente el ingreso por habitante siga aumentando sino que también se abata paulatinamente el número de familias que viven en la pobreza.

Es claro que la forma más efectiva de combatir la pobreza es a través del crecimiento económico sostenido. Una economía que no crece a tasas relativamente elevadas, difícilmente podrá lograr que el número absoluto de pobres caiga significativamente. Y es precisamente en este punto en dónde tenemos un problema. Durante las últimas tres décadas la economía mexicana ha tenido un desempeño mediocre, con muy bajas tasas de crecimiento porque las condiciones estructurales de la economía son deficientes e ineficientes, por lo que los incentivos que se derivan de ese arreglo institucional no son los que se requieren para poder crecer a tasas más elevadas. Y esto es lo que hay que cambiar.

Varias son las modificaciones que hay que hacerle al marco institucional en el cual se desenvuelve la economía mexicana, todas ellas ya mencionadas insistentemente, pero que por razones particularmente de carácter político simplemente no se hacen.

Destaca en primer lugar la imperiosa necesidad de modificar la legislación laboral. La Ley Federal del Trabajo que está vigente contiene dos sesgos importantes que impactan negativamente al crecimiento económico. El primero es el sesgo en contra del empleo de mano de obra que se deriva de los altos costos de despido y los también altos costos para las empresas de los pagos correspondientes a la seguridad social (IMSS, SAR e INFONAVIT), sesgo que a su vez incentiva a que las empresas operen en la informalidad en pequeñas unidades, con tecnologías obsoletas y con muy baja productividad.

El segundo sesgo es que la propia legislación laboral inhibe la introducción de cambios tecnológicos en los procesos productivos por lo que, en consecuencia, inhibe el crecimiento de la productividad de los factores de la producción. Urge, por lo tanto, modificar esta legislación para hacer más flexible el mercado laboral, reduciendo los costos de despido (y en consecuencia de contratación), permitiendo los contratos a prueba y por hora, eliminando la cláusula de exclusión sindical, así como el escalafón ciego. Mientras no se hagan estas modificaciones, persistirá el sesgo en contra del crecimiento de la productividad y en contra del crecimiento económico.

Una segunda modificación importante es lo relativo a las prácticas monopólicas, tanto las que se presentan en el sector privado como las de carácter gubernamental. El que una parte significativa de la economía presente una alta incidencia de prácticas monopólicas no solamente inhibe una mayor productividad de los factores de la  producción y el crecimiento económico sino que además tiene un claro efecto regresivo ya que estas prácticas afectan relativamente más a las familias más pobres. Es por lo mismo indispensable profundizar el combate a estas prácticas y generar condiciones de mayor competencia en los mercados.

Errata
En el artículo de la semana pasada cometí un error al afirmar que la prueba ENLACE sólo se aplicaba en tercero y sexto de primaria. En realidad se aplica en los cuatro últimos grados de primaria así como en los tres años de secundaria en dónde se evalúa matemáticas y compresión de lecturas.

• Problemas económicos de México • Pobreza y desigualdad • Reforma laboral

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