VIERNES, 17 DE JUNIO DE 2011
Del no a la inversión privada (I)

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Arturo Damm







“¿Por qué dos de cada tres mexicanos se oponen a la participación del capital privado en la industria de la energía?”


En el número correspondiente al mes de junio la revista Este País publica algunos de los resultados de la Encuesta Nacional de Valores sobre lo que nos Une y Divide a los Mexicanos, la ENVUD, resultados de entre los cuales me llama la atención el siguiente: el 62 por ciento de los mexicanos está en contra de que se permita la inversión de capital privado en la industria petrolera del país y 63 por ciento opina igual respecto a la industria eléctrica, lo cual, dicho de otra manera, quiere decir, redondeando la cifra, que dos de cada tres mexicanos está a favor del monopolio gubernamental en la industria de la energía, y la pregunta que les hago es ¿por qué?, no sabiendo cual es la respuesta de ese 62 por ciento que se opone a la participación del capital privado en la industria petrolera y de ese porcentaje del 63 que se opone a dicha participación en la industria eléctrica, participación que no supondría, ¡de ninguna manera!, la desaparición, ni de PEMEX, ni de CFE, sino únicamente la participación de capital privado en esos monopolios gubernamentales, que seguirían siendo eso: monopolios del gobierno, ¡tal y como lo ordena, de manera por demás absurda, el artículo 28 de la Constitución!

Quiero pensar que, si la pregunta hubiera sido, no si se está a favor o en contra de la participación del capital privado en la industria energética, sino si se está a favor de sujetar a la competencia a PEMEX y CFE, o a favor de la privatización de CFE y PEMEX, la respuesta hubiera sido, por lo menos, la misma - dos de cada tres mexicanos hubieran dicho que no -, ya que la menos radical de las reformas es la primera: permitir la participación de capital privado en la industria energética, lo cual no supone, ni sujetar a la competencia a los monopolios gubernamentales, ni tampoco su privatización, sino solamente lo dicho: la participación de capital privado en PEMEX y CFE.

¿Por qué dos de cada tres mexicanos se oponen a la participación del capital privado en la industria de la energía, oposición que, supongo yo, será mayor si de capital privado extranjero se trata? ¿Por prejuicios en contra del capital privado? Y si la respuesta es afirmativa, ¿cuál es la razón de ser de dicho prejuicio: el énfasis en el adjetivo – privado -, y no en el sustantivo – capital –? ¿Por costumbre, ya que la mayoría de los mexicanos (la edad promedio en el país, según los datos del último censo, es de 26 años) siempre han vivido con PEMEX (la industria petrolera se expropió y gubernamentalizó en 1938) y con CFE (la expropiación y gubernamentalización de la industria eléctrica se llevó a cabo en 1960)? ¿Por ignorancia? ¿Porque al final de cuentas la propaganda de los gubernamentólatras en contra de lo privado, sobre todo en el mundo de la economía, ha sido eficaz, eficacia que ha sido causa y efecto de la ignorancia y a los prejuicios?

Continuará.

• Competencia • Reforma energética • Progres nacionalistas • Monopolios • Estatistas / Gubernamentólatras

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