JUEVES, 30 DE JUNIO DE 2011
Escuchemos a Lula

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Sergio Sarmiento







“Mejor sería hacerle menos homenajes a Lula y prestar más atención a lo que hizo como presidente.”


Luiz Inácio Lula da Silva es uno de los políticos más reconocidos no sólo de Brasil o de América Latina sino del mundo. Si bien cuando era candidato a la presidencia de Brasil generó un gran temor entre los empresarios, e hizo que los mercados se desplomaran cuando fue electo, como presidente tuvo un excelente desempeño.

Lula demostró que la mejor manera de lograr una buena situación económica para un país es promover la inversión productiva, mantener finanzas públicas sanas y utilizar el dinero del erario para ayudar directamente a los más pobres. Con estas políticas Lula logró en sus ocho años de gobierno, que concluyeron el 1 de enero de 2011, generar un crecimiento vigoroso pero también reducir de manera significativa la pobreza en su país.

Lula promovió la inversión privada en Petrobras, la empresa petrolera estatal de Brasil. A él le tocó hacer la mayor colocación accionaria en la historia del mundo, en una operación para capitalizar Petrobras que alcanzó un monto de 70 mil millones de dólares. Petrobras no sólo tiene más de un 70 por ciento de acciones privadas sino que cuenta además con numerosos socios operativos privados. El ex presidente Lula dice que gracias a las reformas que se le hicieron a Petrobras en los años noventa esta empresa pasó de ser un “monopolio privado” a un “orgullo de todos los brasileños”. En México, en cambio, se mantienen las puertas cerradas a la inversión privada en Pemex, lo que ha hecho que nuestro monopolio se rezague cada vez más en la industria petrolera internacional.

El gobierno de Lula mantuvo también políticas financieras y fiscales sensatas. Las tasas de interés fueron altas a lo largo de su gobierno para evitar un sobrecalentamiento. El déficit de presupuesto fue moderado. Éstas políticas son indispensables para evitar altas tasas de inflación que afectan principalmente a los más pobres, pero muchos gobiernos supuestamente de izquierda mantienen estrategias completamente distintas con lo que terminan dañando a los más pobres.

El gobierno de Lula entendió desde un principio que la forma de atacar la pobreza es tener programas focalizados de ayuda dedicados a los más pobres. Sus programas más importantes, Fome Zero (Hambre Cero) y Bolsa Família, estaban inspirados por Oportunidades del gobierno mexicano. Desafortunadamente hoy el gobierno nacional gasta cuatro veces más en subsidios a los combustibles, que favorecen principalmente a los más ricos, que todos los recursos que emplea en la lucha contra la pobreza.

La semana pasada Lula estuvo de visita en México y todo el mundo le rindió homenaje. Lo ilógico, sin embargo, es que los mismos políticos que dicen admirarlo impulsen políticas completamente distintas. La izquierda mexicana sigue oponiéndose, por ejemplo, a permitir la inversión privada en Pemex, mientras que el gobierno panista mantiene un regresivo subsidio a los combustibles que eclipsa todos los esfuerzos por combatir la pobreza. Mejor sería hacerle menos homenajes a Lula y prestar más atención a lo que hizo como presidente.
• Izquierda y derecha • Problemas económicos de México • Reforma energética

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus