JUEVES, 21 DE JULIO DE 2011
Pendejonomics, la UNAM y el FMI

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“Tal vez estemos atestiguando el inicio de la profecía de Nostradamus en la cual anuncia los mil años de prosperidad del tercer milenio, mediante el renacer de esa nueva sociedad civil al frente de la carga, y un gobierno que solamente se dedique a proteger vida, libertad, propiedad y haga que los contratos se respeten.”


En los años que tengo predicando el evangelio de la libertad, de los mercados, de la democracia republicana y el liberalismo en general; las respuestas que he recibido con el correr del tiempo han sufrido una interesante metamorfosis. He sido calificado de fascista, nazi, radical de derecha, loco en mi primer etapa; para luego en la segunda transportarme al terreno de lo “raro,” incomprensible, anarquista, soñador. Ahora aparentemente he sido colocado en la tercera para ya colgarme etiquetas de “interesante,” el suena lógico, convincente.

En un país tan pobre como el nuestro en el que el socialismo entre las masas suele ser tan atractivo como el propio Luzbel, el mercantilismo entre nuestros empresarios estatistas es mejor negocio que competir, el progresismo entre nuestros intelectuales quienes tienen que ser de izquierda para ser “cool,” con Universidades plagadas de marxistas, ha hecho de mi cruzada un verdadero vía crucis. Sin embargo, como todo lo que uno emprende en la vida teniendo como escudo la convicción y con la mejor arma; la verdad, llega el momento de cosechar lo sembrado. Hace unos meses se publicó en los diarios del país un interesante artículo de Cuauhtémoc Anda, un economista que yo siempre había considerado de izquierda. ¡Oh sorpresa!

En su escrito, Anda hace una reseña del libro presentado por la facultad de economía de la UNAM y publicado por el Banco Mundial con la participación de algunos economistas mexicanos: “Una Agenda Integral para el Desarrollo de una Nueva Era.” Al ver el encabezado del ensayo, respire hondo, me preparé para leerlo y pegarme una encabritada con lo que esperaba encontrar en su contenido. Repito; oh sorpresa. Lo primero que descubro es que el libro hace una extensa alabanza del manejo “liberal” que el Presidente Zedillo hizo de la economía del país después de la debacle de 1994, calificándolo de “exitoso.”

Pero lo más impactante son las recomendaciones finales que parecen haber emanado de la pluma de Milton Friedman, Von Mises o Hayek. En primer lugar agresivamente sugieren proteger y consolidar los logros macroeconómicos de los últimos 15 años mediante una disciplina permanente en materia de gastos, consolidar las cuentas fiscales estructurando una reforma integral, reducir la dependencia de los ingresos del petróleo. Llevar a cabo un sólido manejo de la deuda tanto pública como privada. Es decir y repito, avalan el manejo liberal de la macroeconomía hecho durante la administración de Zedillo, misma que los perredistas y muchos priístas tanto aborrecen.

Segunda recomendación: Acelerar el crecimiento a través de una mayor competitividad (no hablan de “devaluación”) para ascender a la categoría de economía de primer mundo. México, afirman, necesita incrementar su eficiencia y competitividad en el mercado global hasta encontrar un sendero de crecimiento a largo plazo más elevado. Esto significa a) Un sistema financiero sólido para estimular la “inversión privada” y proteger los ahorros de la población b) Eliminar las barreras que obstaculizan los flujos de capital mediante la liberalización de los sectores dominados por monopolios públicos a cuasi públicos (como la energía) y la aplicación de regulaciones favorables para la competencia". 

Tercera: Reducir la pobreza a través del desarrollo del capital humano. Hace algunos años Gary Becker obtuvo el premio Nobel de economía en base a sus teorías del Capital Humano. Esta rama de la ciencia considera educación, entrenamiento y salud que son inversiones en capital humano, tan importantes como inversiones en activos tangibles. Es obvio que mientras no modifiquemos el sistema educativo que ha producido los “Mosh”, los “Subcomandante Marcos”, los “Fernández la Roña”, no tendremos el capital humano requerido para llevar el país hacia donde queremos. Sin embargo, gran parte de ese capital no es sólo educación; es la cultura lo que provee ese rico inventario de capital social. He ahí la gran diferencia con nuestros vecinos del norte. Su cultura es individualista, la nuestra es colectivista.

¿Cómo lograrlo? A través de un gobierno eficiente, responsable por sus acciones y trasparente. Subraya el que estas reformas "sólo se pueden alcanzar y mantener si se establece un nuevo contrato entre el gobierno y los ciudadanos en el cual los estándares de responsabilidad pública y de participación de la sociedad civil, se lleven a un nivel superior. El gobierno deberá responder en forma rápida a las exigencias cada vez mayores de democratización (esto es, llegar a ser más eficiente en su rendición de cuentas)". Toca también el tema de descentralización y justicia. Aquí ahora navegamos entre las ideas de otro premio Nobel; James Buchanan y su Public Choice, en las cuales desnuda la ineptitud y vampirismo de la burocracia y propone ese nuevo contrato.

Al terminar la lectura del escrito tuve una sensación de “se los dije.” El observar que un organismo como el Banco Mundial, una de las creaciones de Keynes, el gran promotor universal del estatismo, de las economías dirigidas y manoseadas por el Estado, la facultad de economía de la UNAM, el nido más fértil de marxistas en México, arribar a estas conclusiones, me hace pensar que nuestro país tiene remedio, que no todo está perdido. Ya hace unos meses el Presidente del Banco Mundial había finalmente reconocido el fracaso de sus programas interventores en todo el mundo, solicitando el repliegue del Estado y dar más campo al mercado. En ese momento me mostré escéptico. Ahora renace mi fe.

El poder detrás del trono en el FMI y gran participante en todas las debacles financieras desde México hasta Rusia, el keynesiano y socialista Dominique Strauss-Kahn, lo retiran por galán y es sustituido por una economista liberal. Entonces tal vez por primera vez desde su fundación en 1945, estas importantes instituciones realmente apoyarán una gran expansión de los mercados mundiales y no la dependencia esclavizante que hoy abraza a toda América Latina. Creo que, luego de los ajustes para colar los mercados que hoy nos hacen llorar, estamos ante un milenio de gran prosperidad con una nueva sociedad civil al frente de la carga.

Tal vez estemos atestiguando el inicio de la profecía de Nostradamus en la cual anuncia los mil años de prosperidad del tercer milenio, mediante el renacer de esa nueva sociedad civil al frente de la carga, y un gobierno que solamente se dedique a proteger vida, libertad, propiedad y haga que los contratos se respeten.

• Libertad económica • Problemas económicos de México • FMI / Banco Mundial

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