MIÉRCOLES, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2011
Hacia adelante y hacia atrás, ¿avanzamos? (II)

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“¿Y la reforma laboral? ¡Bien, gracias!”


El desempeño económico de una país debe medirse, al final de cuentas, a nivel de la economía familiar y, a ese nivel, los variables que cuentan son consumo (que depende del ingreso), ingreso (que depende del empleo), y empleo (que depende de las inversiones). Empleo, ingreso y consumo son las variables que determinan el nivel de vida de las familias, nivel al que debe calificarse el desempeño económico de un país.

Después de una recesión la recuperación se logra cuando las cosas vuelven a estar tal y como estaban antes de la recesión. Recuperación, en este sentido, supone recobrar la condición que se tenía, o la situación en la que se estaba, antes de la recesión, antes de que se iniciara la caída, en lo positivo (por ejemplo: producción), y el alza en lo negativo (por ejemplo: desempleo)

Apunto lo anterior por lo siguiente. En agosto de 2008, antes del inicio de la recesión (que comenzó el 15 de septiembre de aquel año, día en el cual el gobierno estadounidense se negó a rescatar la banco de inversión Lehman Brothers: por los hermanos Lehman - Henry, Emanuel y Mayer -, quienes lo fundaron en 1850) la tasa de desempleo abierto en México fue del 4.15 por ciento de la población económicamente activa; un año después, en agosto de 2009, en plena recesión, alcanzó el 6.28 por ciento; un año más tarde, en agosto del 2010, la tasa de desempleo abierto se ubicó en el 5.44 por ciento de la población económicamente activa; doce meses después, en agosto pasado, dicha tasa fue del 5.79 por ciento, mayor que la del año pasado, y todavía superior a la de agosto de 2008, antes del inicio de la recesión, lo cual quiere decir que en materia tan importante no hemos logrado la recuperación, ya que no hemos recobrado la situación en la que se estábamos, o la condición que teníamos, en materia de empleo, antes de la recesión. En agosto pasado la tasa de desempleo abierto resultó mayor que la registrada en agosto de 2008. La recuperación en la materia sigue pendiente, con el efecto que ello tiene en el nivel de bienestar de las familias, nivel al cual hay que calificar, al final de cuentas, o por principio de las mismas, el desempeño de una economía.

Más allá de los efectos de la recesión sobre el desempleo tengamos en cuenta que, en 2001, la tasa de desempleo en México fue del 2.8 por ciento de la población económicamente activa, y que diez años después, en 2010, había alcanzado el 5.4 por ciento. Prácticamente, en diez años, el desempleo abierto en el país se duplicó, y no hay indicios de que esté cediendo, tal y como lo muestran los siguientes números. Desempleo abierto en 2011: enero, 5.43 por ciento; febrero, 5.38; marzo, 4.61; abril, 5.10; mayo, 5.20; junio, 5.42; julio, 5,62; agosto, 5.79 por ciento. ¿Qué tenemos? Cinco meses con desempleo a la alza. ¿Y la reforma laboral? Bien gracias. ¡Bien, gracias!

• Empleo • Reformas estructurales • Problemas económicos de México • Reforma laboral

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