MIÉRCOLES, 11 DE ENERO DE 2012
Inflación y salario mínimo

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)

Arturo Damm
• Contubernio entre poderes

Víctor Hugo Becerra
• México: País de esclavos

Arturo Damm
• Los dos poderes

Manuel Suárez Mier
• Hacia la elección de 2020 en EU


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“Durante los once primeros años del siglo XXI, con relación al Índice Nacional de Precios al Consumidor, el salario mínimo ganó 4.7 por ciento de poder adquisitivo. Sin embargo, con relación al Índice de Precios de la Canasta Básica perdió 5.6 por ciento.”


El año pasado la inflación, medida por el Índice Nacional de Precios al Consumidor, integrado por los precios de 283 bienes y servicios, fue de 3.82 por ciento, lo cual dio como resultado, uno, una inflación menor que en 2010 (4.40 por ciento) y, dos, el cumplimiento de la meta de inflación, que es de tres por ciento, más un punto porcentual de margen de error, todo lo cual apunta en la dirección correcta: una inflación menor.

El año pasado el salario mínimo tuvo un incremento nominal de 4.1 por ciento, y real de solamente 0.28, aumento real en el salario mínimo que se calcula restándole al aumento nominal la inflación: 4.1 menos 3.82 igual a 0.28. El incremento real en el salario mínimo de 0.28 por ciento quiere decir que al final del 2011 se compró, con un salario mínimo, solamente un 0.28 por ciento más que al inicio, prácticamente nada, lo cual quiere decir que los más o menos siete millones de mexicanos que ganan dicho salario, al menos por el lado de la adquisición de bienes y servicios en el mercado, prácticamente no elevaron su nivel de bienestar en 2011, todo ello considerando los 283 bienes y servicios cuyos precios integran el Índice Nacional de Precios al Consumidor, que no es el único índice de precios que se puede considerar para responder a la pregunta por la mejora en el nivel de vida de los asalariados.

Además del Índice Nacional de Precios al Consumidor está el Índice de Precios  de la Canasta Básica, integrado por los precios de los 82 bienes y servicios considerados indispensables para llevar una vida digna, Índice de Precios  de la Canasta Básica que durante 2011 registró un aumento muy superior al registrado por el Índice Nacional de Precios al Consumidor: 5.81 por ciento en comparación con 3.82.

Lo anterior quiere decir que, con relación a los precios de los 82 bienes y servicios que integran la canasta básica, en 2011 el salario mínimo perdió 1.71 por ciento de su poder adquisitivo: al final del 2011, de esos 82 bienes y servicios, con un salario mínimo, se compró 1.71 por ciento menos que al inicio del año. Con relación a la canasta básica, en 2011, el bienestar de los más o menos siete millones de personas que ganan el salario mínimo retrocedió.

Durante los once primeros años del siglo XXI, con relación al Índice Nacional de Precios al Consumidor, el salario mínimo ganó 4.7 por ciento de poder adquisitivo. Sin embargo, con relación al Índice de Precios  de la Canasta Básica perdió 5.6 por ciento, sin olvidar que para los más o menos siete millones de mexicanos que ganan el salario mínimo (que este año, en promedio, es de 60.66 pesos) resulta mucho más importante el Índice de Precios  de la Canasta Básica (los precios de los 82 bienes y servicios que la integran) que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (los precios de los 283 bienes y servicios que lo componen).

• Inflación / Política monetaria • Problemas económicos de México • Salario mínimo • Inflación alimentaria

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus