LUNES, 6 DE FEBRERO DE 2012
De nuevo el chantaje de los chupeteadores del presupuesto

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Mercado significa libertad para producir y libertad para consumir. Atacarlo es atacar la autonomía de la voluntad.”
Antonio Escohotado


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“Estos grupos en realidad ni representan al campo, ni a los maestros, ni siquiera a la totalidad de los sindicatos. En realidad se trata de los viejos líderes sindicales (con sus “borregos”) que no quieren perder sus privilegios creados a costa de minar al Erario. Se trata de grupos anclados en la política setentera del siglo pasado. Grupos que añoran el viejo estatismo y populismo priísta.”


Nuevamente se reúnen y coinciden distintos grupos pertenecientes a las añejas corporaciones priístas (hoy fieles seguidores del peje y se denominan con el nombre marxista de Alianza Clasista). Trátese de gremios del campo, sindicales, magisteriales, etc., todos y cada uno de ellos afirma perseguir “la justicia social”, y en aras de defender sus “derechos”, deben luchar a capa y escapada contra el mal gobierno.

Ahí están desquiciando el tránsito, violando los derechos de circular de millones de personas, lo importante es defender sus “derechos”. Se dicen “luchadores sociales”.

Cuando uno siente curiosidad y escucha con detalle las declaraciones de los líderes de estas agrupaciones, entonces aparece la cruda verdad. Aparecen otra vez los chupeteadores de la cartera de los mexicanos.

¿Qué exigen estos grupos? Las respuestas nos arrojan su verdadera naturaleza pejista: “exigimos un cambio del modelo económico”, “exigimos aumento salarial de emergencia”, “exigimos control de precios a los artículos de la canasta básica”, “exigimos respeto a la autonomía sindical”, “exigimos rescate total del campo”, ”exigimos más dinero a las universidades públicas”, “exigimos solución a las huelgas mineras” y claro, no puede faltar la cereza en el pastel, “exigimos la abrogación de la Alianza por la Calidad de la Educación”.

Estos grupos en realidad ni representan al campo, ni a los maestros, ni siquiera a la totalidad de los sindicatos. En realidad se trata de los viejos líderes sindicales (con sus “borregos”) que no quieren perder sus privilegios creados a costa de minar al Erario. Se trata de grupos anclados en la política setentera del siglo pasado. Grupos que añoran el viejo estatismo y populismo priísta. Grupos chupeteadores del presupuesto público. Grupos cuyos líderes son verdaderos orates en materia económica.

Comencemos a desnudarlos por los detalles (ahí está el diablo). ¿Cambiar el modelo económico? ¿Hacia cuál? No se pierda el lector, quieren volver al viejo nacionalismo revolucionario, al viejo y enfermizo paternalismo estatista; economía cerrada al resto del mundo, regreso al rancio modelo estatista-proteccionista de “sustitución de importaciones”, que el gobierno sea todocontrolador y empresario y subsidie sin ton y son a todo mundo (como si no hubiera costos enormes de hacerlo), de la cuna a la tumba (los más radicales, incluso añoran y desean para México el socialismo, la planificación central que se aplica en Cuba o Corea del Norte, en donde los gobiernos eliminan la propiedad privada y terminan por empobrecer a sus ciudadanos). Recordemos, “el modelo económico populista” (esto es lo que realmente exigen estos liderzuelos) ya lo vivimos, pero estos cínicos quieren que olvidemos que ese esquema económico sólo significó empresas estatales quebradas, mercados con poca competencia y precios altos, atraso en la productividad y en el avance tecnológico, finanzas públicas destrozadas, endeudamiento irresponsable, devaluación e inflación. Definitivo, estos grupos desean que el pueblo nuevamente se empobrezca, claro, a cambio de que ellos llenen sus bolsillos. El estatismo es lo que más conviene a agrupaciones como estas.

¿Aumento salarial de emergencia? ¿De veras? Los aumentos salariales por decreto son característica de los gobiernos populistas como sucede en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina. Con una inflación históricamente baja, este tipo de propuestas es ridículo. Todo aumento salarial irresponsable, por encima de la productividad de los trabajadores (esto sí determina el correcto salario), por encima de la inflación, lo único que genera es una espiral de precios y salarios, en donde la inflación le acaba ganando a todo aumento salarial por decreto. Ahí está Bolivia, Venezuela y Argentina, sus gobiernos decretan aumentos salariales de emergencia de 15, 20, y hasta el 30%, y la inflación casi duplica estos porcentajes. México y América Latina dan cuenta de esto, los salarios no suben por arte de magia y menos por la intención de un burócrata desde un escritorio.

¿Control de precios a los artículos de la canasta básica? Qué cinismo. Vaya desmemoria, en México durante varios años vivimos un “control de precios” sobre diversos bienes de consumo. Nuevamente, así como un burócrata no puede fijar el “salario correcto”, tampoco puede fijar el “precio correcto”. Los precios son determinados por la interacción de millones de demandantes y oferentes y en dicho proceso de intercambio libre y voluntario se refleja la escasez y/o abundancia de las mercancías. Querer fijar un precio por debajo de lo que indica el mercado (millones de personas intercambiando) sólo provoca escasez, pues un precio que apenas cubre el costo de producción de una mercancía (a veces de plano se encuentra por debajo), desincentiva la producción de la misma, y genera escasez artificial, causada por el gobierno, no por el mercado. La única manera de que sobreviva un precio controlado como el de la tortilla o la gasolina en México, es por la vía del subsidio y ello en el pasado quebró a las finanzas del gobierno mexicano e implicó que al día de hoy los mexicanos sigamos pagando esas deudas. La vía correcta para que los precios sean bajos para los consumidores es mediante mercados abiertos al resto del mundo y con intensa competencia. Los controles de precios son pura demagogia, y lo peor, implican altos costos para la población.

¿Respeto a la autonomía sindical? De verdad me cuesta trabajo lidiar con tanto cinismo. Todos los sindicatos gubernamentales deberían rendir cuentas al público, pues viven de los recursos de los contribuyentes. ¿Cómo es posible que un líder sindical sea vitalicio y multimillonario? Eso pasa en México por la opacidad en las cuentas sindicales, por la dictadura que realmente ejercen los líderes sobre sus agremiados. Quién no recuerda a los corruptos del SME, auténticos vividores del presupuesto. Lo que ellos -los líderes- llaman autonomía sindical no es más que la exigencia de más impunidad para no perder sus privilegios, para no dejar de ser chupeteadores de los recursos públicos.

¿Rescate total del campo mexicano? La gran mayoría de los campesinos en México es pobre y vive del auto consumo, y la razón histórica son los deficientes derechos privados de propiedad sobre la tierra, producto de ese engendro socialista llamado Ejido. Los grandes y onerosos subsidios se aplican a verdaderas mafias de seudo campesinos (y hasta alguno que otro narco recibe la dádiva agrícola), sí, burócratas y políticos como los de la CNC, así como agricultores muy prósperos como los de Sinaloa y Sonora. Claro, se aprovechan de un año muy difícil por las sequías y nevadas que han azotado al norte de la república para presionar y hacer su “vaquita”. De esos más de 300 mil millones de pesos que reciben las mafias campesinas cada año (en un jugoso pastel anual que crece espectacularmente), ¿cuán útiles no habrían sido para paliar la actual crisis de agua que vive cerca de la mitad del país? Obvio, el gobierno mal gasta en subsidios al campo y la naturaleza nos lo recuerda con mucha frecuencia.

¿Abrogación de la Alianza por Calidad de la Educación? Nuestro nivel educativo está del nabo y de ello dan cuenta las evaluaciones nacionales e internacionales que cada año se aplican a México. De lo poco positivo en que se ha avanzado es en el comienzo del concurso de plazas para profesores y del programa Alianza por la Calidad de la Educación que obliga a los profesores a evaluarse y/o actualizarse con frecuencia, además de que vincula la paga de los maestros con el resultado que obtengan sus alumnos en los exámenes nacionales (es decir, se ata el salario con la productividad y preparación docente). Estos planes no son la panacea, pues ello pasaría por el voucher educativo que permitiese a los padres de familia escoger libremente el colegio de su preferencia. Pero no, lo poco logrado quiere ser eliminado por las mafias magisteriales, esas que se esconden detrás del SNTE, y que desean regresar a los viejos esquemas populistas y corruptos de compra venta de plazas, compadrazgo y chantaje político. Y lo peor, muchos de estos “docentes” están adoctrinados en el marxismo-leninismo, especialmente en estados como Guerrero y Oaxaca. La educación es lo que menos les importa, no así el botín anual que se ganan en el tradicional chantaje del mes de mayo (hoy adelantado). Si hay que cerrar carreteras federales, cobrar ilegalmente en las cuotas de peaje, bloquear calles y avenidas principales en el DF, es lo de menos, los alumnos son lo de menos, lo importante es el botín anual.

Por razones de espacio aquí me detengo amigo lector, pero ya veremos si el gobierno acaba nuevamente cediendo ante el chantaje violento de los chupeteadores del presupuesto. Ya veremos.

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