MIÉRCOLES, 15 DE MARZO DE 2006
Pobreza mental

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El punto sobre la i
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Antonio Escohotado


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““El subdesarrollo es un estado de la mente”. Así lo demuestra el gobierno boliviano al botar uno de los factores indispensables para convertir los recursos naturales en riqueza para la sociedad.”


Lawrence E. Harrison, exdirector de la misión AID en Costa Rica, usó el siguiente título para uno de sus libros: “El subdesarrollo es un estado de la mente”. Hay muchas formas de interpretar esta frase. Una de ellas es que hay sociedades lideradas por individuos incapaces de aprender tanto de su propia experiencia como de la experiencia de otros. Veamos una situación típica de países pobres.

 

Al contrario de los colonizadores anglosajones, los españoles llegaron a América con el fin de llevarle a la Corona todo el oro y la plata que fuera posible. Los españoles tenían el conocimiento (know-how) pero no la mano de obra requerida ─la extracción era intensiva en trabajo humano─; por esta razón esclavizaron a los indígenas. Así el negocio fue redondo: utilizaron la mano de obra prácticamente regalada para extraer el oro y la plata que se llevaron para España. La Corona se enriqueció enormemente. Al margen de la violación de ciertos derechos humanos contenida en esta estrategia, quiero resaltar un hecho: para poder convertir muchos recursos naturales (y otros no tan naturales) en riqueza disfrutable, un individuo, grupo o sociedad debe combinar una serie de factores, algunos de los cuales escasearán. Cuando falta alguno, el individuo o la sociedad debe adquirirlo de alguna manera. A escala de país, esta lección ha sido aprendida solo en muy pocos casos.

 

Singapur. A pesar de no tener recursos naturales y depender enteramente del mercado internacional, Singapur se ha convertido en una próspera economía industrial, y sus habitantes han alcanzado un nivel de vida que es envidia de muchas naciones en desarrollo, ricas en recursos naturales. Entre 1960 y 1984, el ingreso real per-cápita en esa ciudad-estado creció a una tasa promedio anual de 8,3 por ciento; pasó de US$ 600 en 1950 (equivalente al de Costa Rica) a US$ 17.700 en 1992 (unas 10 veces el de Costa Rica). ¿En qué se basa este milagro económico, casi sin precedentes en el trópico? En la visión del primer ministro Lee Kuan Yew, un abogado educado en Inglaterra, quien, en 1965, diseñó una estrategia de desarrollo basada en el libre mercado, y alentó el ingreso masivo de capital, "know-how", capacidad gerencial, ingenieros y especialistas en mercadotecnia.

 

Bolivia. ¿Se repetirá el fenómeno singapurense en Bolivia? Difícilmente. Con la llegada al poder del movimiento indigenista, encabezado por Evo Morales, se puede decir que los nativos vuelven a controlar los recursos naturales (gas, petróleo, plata), pero les falta el know-how. No lo tienen. Quienes tienen el conocimiento son precisamente las empresas extranjeras. De ahí que nacionalizar los recursos y expulsar a esas compañías, sería equivalente a botar uno de los factores indispensables para convertir los recursos naturales en riqueza para la sociedad. Infortunadamente, esto es lo que parece estar haciendo el gobierno boliviano. Nuestra pobreza es mental.

*Instituto para la Libertad y el Análisis de Políticas (INLAP)


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