VIERNES, 24 DE AGOSTO DE 2012
El precio del huevo, paso a paso

¿Usted apoya la revocación de mandato para el Presidente de la República y los gobernadores?
No
No sé



“Ideologías hay varias, ciencia económica solo una, cuyas leyes, como la de gravedad, funcionan en todo el mundo, no seguirlas genera miseria y escasez.”
Luis Pazos

Arturo Damm







“Aclaraciones pertinentes ante análisis precipitados.”


El aumento en el precio del huevo ha sido la ocasión, sobre todo en los medios de comunicación, de análisis un tanto cuanto precipitados, que pecan, o por exceso (decir más de lo que es verdad: inventar), o por defecto (no decir toda la verdad: mentir), análisis precipitados que solamente crean confusión, a partir de la cual la opinión pública, que en realidad no pasa de ser la opinión que se publica, demanda medidas equivocadas para acabar con el alza de precios, análisis precipitados ante los cuales vale la pena aclarar, paso a paso, lo siguiente.

1) Ante la escasez de cualquier producto lo natural es que su precio aumente, incremento indispensable para que, de entrada, los consumidores hagan un uso más racional del mismo (desperdicien menos), paliando así la escasez. 2) Para combatir el alza del precio lo primero que se necesita es que se reduzca la demanda por el producto, algo que resulta más fácil si el mismo tiene sustitutos en el mercado, tal como lo tienen los alimentos, el huevo incluido: se puede dejar de desayunar huevos rancheros y sustituirlos por fruta, cereal y yogurt. 3) En segundo lugar, para combatir el alza de precios se debe aumentar lo más posible la oferta del producto en el mercado, para lo cual hay que permitir las importaciones sin ningún tipo de traba, comenzando por los aranceles, que son los impuestos con los que el gobierno grava las importaciones y que generan un alza artificial, ¡y por ello abusiva!, en el precio del producto importado, restándole competitividad frente a la producción nacional, todo contra el bolsillo del consumidor. 4) El alza en el precio de alguna mercancía resulta abusiva –como muy acertadamente lo ha apuntado Federico Vera– únicamente cuando el gobierno impide que en el mercado haya la mayor competencia posible, ya sea porque prohíbe las importaciones, o porque, permitiéndolas, las grava con algún arancel. 5) Los aranceles protegen a los productores nacionales de la competencia que traen consigo las importaciones, permitiéndoles cobrar un precio mayor del que cobrarían si tuvieran más competencia, mayor precio que sí resulta abusivo, consecuencia de la acción gubernamental. 6) La apertura a las importaciones, y por lo tanto a la competencia de los productos importados, traería consecuencias a nivel laboral: los productores nacionales tendrían que volverse más competitivos (¿algo malo en ello?) y, de no conseguirlo, tendrían que dedicarse a alguna otra actividad en la cual sí fueran suficientemente competitivos (¿algo malo en ello?), todo en beneficio de los consumidores y de la economía familiar. 7) La acción de los especuladores, al parecer los malos de la película, tiende a nivelar, de manera intertemporal, los mercados, contribuyendo a atenuar el problema de la escasez, lo cual tiene su mérito.

El aumento en el precio del huevo se inició hace ya varias semanas y la Secretaría de Economía, según lo dijo hace un par de días su titular, apenas está contemplando la posibilidad de eliminar los aranceles a la importación del producto. ¡Qué reflejos!

• Cultura económica • Problemas económicos de México • Mercantilismo / Proteccionismo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus