VIERNES, 5 DE OCTUBRE DE 2012
Economía de mercado con sentido social, ¿economía de mercado?

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“El socialismo es moralmente incorrecto, políticamente autoritario y económicamente imposible.”
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“El sentido social que Peña Nieto quiere darle a la economía de libre mercado supone seguir con más de lo mismo, con más de lo que ya tuvimos, aunque los panistas no lo llamaron así, en los dos últimos sexenios.”


Peña Nieto dijo, en reunión con los integrantes del Consejo Coordinador Empresarial, lo siguiente: “La orientación que habré de dar al crecimiento económico se enmarca en una política que impulse el libre mercado pero (¡ya salió el pero!) con sentido social, que realmente permita lograr desde el crecimiento económico (…) la inclusión de la sociedad dentro de esta generación de riqueza”. Lo que pretende Peña Nieto es libre mercado con sentido social, lo cual, si por sentido social se entiende que el gobierno les quita a unos para darles a otros, es imposible, sobre todo si por economía de libre mercado se entiende el sistema económico basado en la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal, es decir, el sistema económico basado, no sólo en el laissez faire (dejar hacer; libertad individual), sino también en el laissez avoir (dejar poseer; propiedad privada), economía de libre mercado con sentido social que respeta el laissez faire, pero viola el laissez avoir, sobre todo si por sentido social se entiende que el gobierno les quita a unos para darle a otros –redistribución– no permitiendo que cada cual posea el producto íntegro de su trabajo, y no reconociendo la responsabilidad personal de cada quien en lo tocante a la satisfacción de sus necesidades, responsabilidad que, al menos en parte, asume el gobierno.

La verdadera economía de libre mercado se basa en los tres pilares ya mencionados: libertad individual, propiedad privada y responsabilidad personal, sin olvidar que la propiedad privada es la condición de posibilidad de la libertad individual, de tal manera que en la misma medida en la que se limita la primera se limita la segunda, lo cual sucede cada vez que el gobierno le quita a unos para darle a otros, con el pretexto de darle, a la economía de libre mercado, ese sentido social que la hace parecer como algo políticamente correcto, momento de recordar que, en economía, lo políticamente correcto por lo general es económicamente un disparate, ya sea por injusto, ya sea por ineficaz o, peor, por ambas cosas a la vez.

La libertad supone, no solamente libertad para hacer (p. ej.: para trabajar) sino libertad para poseer lo hecho (p. ej.: el producto del trabajo), lo cual requiere respeto a la propiedad privada, misma que el gobierno viola cada vez que redistribuye, es decir, cada vez que le quita a unos para darle a otros, consistiendo en ello el sentido social que Peña Nieto quiere darle a la economía de libre mercado, lo cual supone seguir con más de lo mismo, con más de lo que ya tuvimos, aunque los panistas no lo llamaron así, en los dos últimos sexenios.

La economía de libre de mercado con sentido social, sobre todo practicado por medio de la redistribución gubernamental, ¿es realmente economía de libre mercado? No, comenzando por el hecho de que la propiedad privada es la condición de posibilidad de la libertad individual, y si limitas la primera, y la redistribución lo hace, limitas la segunda.

• Liberalismo • Redistribución

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