Pesos y contrapesos
Oct 8, 2012
Arturo Damm

¿Dos salarios mínimos iguales?

Ahora tenemos un salario mínimo para la remuneración fijada por unidad de tiempo que es igual al salario mínimo fijado para la jornada laboral completa. Los diputados, ¿se habrán dado cuenta de lo que dispusieron?

Leemos, en el artículo 83 de la Ley Federal del Trabajo, lo siguiente: “El salario puede fijarse por unidad de tiempo, por unidad de obra, por comisión, a precio alzado[1] o de cualquier otra manera”, con lo cual queda claro que antes de la propuesta de reforma laboral de Calderón, y antes de lo dispuesto al respecto por los diputados, ya era legal la fijación del salario por unidad de tiempo, por ejemplo: por una hora.

Calderón propuso añadirle, a lo ya dicho en el mentado artículo de la susodicha ley, lo siguiente: “Tratándose de salario por unidad de tiempo, el trabajador y el patrón podrán convenir el pago por cada hora de prestación del servicio, siempre y cuando no se exceda la jornada máxima legal en esta Ley”, que según el artículo 61, de la Ley Federal del Trabajo, será “de ocho horas la diurna, siete la nocturna y siete y media la mixta”. Calderón propuso la regulación de las horas trabajadas, no más de las previstas por ley, pero no la regulación de la remuneración.

Los diputados, no contentos con lo propuesto por Calderón, que limitaba el número de horas trabajadas -que no exceda la jornada máxima legal-, pero no imponía una salario mínimo -el trabajador y el patrón podrán convenir el pago por cada hora de prestación del servicio-, le agregaron a tal propuesta, en primer lugar, un siempre y cuando “se respeten los derechos y seguridad social que corresponden a la plaza de que se trate” y, en segundo término, un siempre y cuando “el ingreso que perciban los trabajadores por esta modalidad, en ningún caso sea inferior al que corresponde a una jornada”, lo cual se refiere al salario mínimo, que hoy es, en promedio, de 60.50 pesos por día. Los diputados dispusieron -¿se habrán dado cuenta?- un salario mínimo para la remuneración fijada por unidad de tiempo igual al salario mínimo fijado para la jornada laboral completa, remuneración por unidad de tiempo que podrá ser superior a ese mínimo, según se negocie entre patrón y trabajador, pero no inferior al mismo. ¿Qué tenemos? Un salario mínimo para la remuneración fijada por unidad de tiempo que es igual al salario mínimo fijado para la jornada laboral completa. Insisto: los diputados, ¿se habrán dado cuenta de lo que dispusieron?

Por si hubiera duda, cito de un desplegado que publicó hace unos días el grupo parlamentario del PAN, en el cual explican por qué votaron a favor de la reforma laboral. Con relación al tema que me ocupa los panistas apuntan que “el pago por hora ya estaba previsto en la ley”, y que “ahora se regula para que en ningún caso el pago sea menor a un día del salario mínimo, aún cuando un trabajador labore una sola hora”. ¿De qué se trata? De un salario mínimo para la remuneración fijada por unidad de tiempo igual al salario mínimo fijado para la jornada laboral completa.

Al final de cuentas, según lo dispuesto por los diputados, la redacción del texto presentado por Calderón quedó de esta manera: “Tratándose de salario por unidad de tiempo, el trabajador y el patrón podrán convenir el pago por cada hora de prestación del servicio, siempre y cuando no se exceda la jornada máxima legal en esta Ley y se respeten los derechos y seguridad social que corresponden a la plaza de que se trate. El ingreso que perciban los trabajadores por esta modalidad, en ningún caso será inferior al que corresponde a una jornada”, lo cual quiere decir que, der ser aprobada tal cual por los senadores la disposición de los diputados, nadie podrá ganar, por jornada trabajada, ¡independientemente de las horas trabajadas!, menos de 60.50 pesos, es decir, menos del salario mínimo vigente, lo cual planteará algunos problemas, de los cuales, parece ser, los diputados no se percataron.

Antes de continuar comparemos lo propuesto por Calderón con lo dispuesto por los diputados. Calderón propuso, en el caso de la contratación por horas, limitar las horas trabajadas a las que señala en artículo 123 constitucional, así como el artículo 61 de la Ley Federal del Trabajo. Lo que propuso es que, en el caso de la contratación por unidad de tiempo se cumpla la ley (ley que limita la libertad de las partes contratantes para determinar, sin la intervención del gobierno, misma que se realiza a favor de una de las partes, el número de horas a trabajar). Los diputados dispusieron que, a lo propuesto por Calderón, se añadiera, primero, que al trabajador contratado por unidad de tiempo se le deberán reconocer los derechos relacionados con la seguridad social (medida que, al elevar los costos de contratación, puede actuar en contra de la creación de empleos) y, segundo, que la remuneración mínima que se le deberá pagar, aún en el caso de que haya trabajado solamente una hora, será igual al salario mínimo vigente (disposición que limita la libertad de las partes contratantes para determinar, sin la intervención del gobierno, misma que perjudica a una de las partes, la remuneración).

¿Qué tenemos? Al gobierno interviniendo, por medio de la ley, en la determinación del número máximo de horas a trabajar, así como del salario mínimo a percibir, lo cual le resta flexibilidad al mercado laboral, pudiendo limitar la creación de empleos, sin olvidar el hecho de que, de aceptar los senadores lo dispuesto por los diputados, se tendrá un salario mínimo para la remuneración fijada por unidad de tiempo ¡igual al salario mínimo fijado para la jornada laboral completa!, lo cual, de entrada, resulta injusto para quienes están contratados, por ocho horas de trabajo, al salario mínimo. ¿Qué ya nadie gana, por ocho horas de trabajo, el salario mínimo? Según la Encuesta Nacional Ingreso – Gasto de los Hogares 2010, la más reciente hasta el momento, el 3.3 por ciento de los hogares en México percibe un ingreso corriente de hasta un salario mínimo, 3.3 por ciento que equivale a 960 mil 134 hogares.

(El 3.3 por ciento de los hogares percibe hasta un salario mínimo: 60.50 pesos diarios; 10.6 percibe de 1.1 hasta 2.0: 121.00 pesos por día; 13.6 de 2.1 hasta 3.0: 181.50 pesos por jornada laboral; 12.6 de 3.1 hasta 4.0: 242.00 pesos por día trabajado; 11.1 de 4.1 hasta 5.0: 302.50 pesos diarios; 9.4 de 5.1 hasta 6.0: 363.00  pesos por día; 7.0 de 6.1 hasta 7.0: 423.50 pesos por jornada laboral; 5.3 de 7.1 hasta 8.0: 484.00 pesos por día trabajado; y 27.0 por ciento de los hogares percibe más de ocho salarios mínimos, por lo menos 484.00 pesos diarios).

El hecho es que el gobierno, por medio de la ley, sigue interviniendo, no solamente para garantizar el cumplimiento de contratos, tarea propia del gobierno en una sociedad contractual, en la cual se respeta la libertad individual, sino también para imponer clausulas contractuales –por ejemplo: máximo tiempo de trabajo y remuneración mínima- tarea propia del gobierno en una sociedad, no contractual, sino regulada, en la cual, independientemente de qué tan buenas sean las intenciones del gobernante-legislador a la hora de imponer la regulación, se limita la libertad de una de las partes contratantes en beneficio de la contraparte, lo cual plantea la siguiente pregunta: ¿dónde queda la legitimidad de un gobierno, y de una ley, que al beneficiar a unos perjudica a otros? ¿Dónde queda la legitimidad de un gobierno que discrimina entre los gobernados?


[1] Remuneración que debe cubrirse a un contratista por la obra de trabajo totalmente terminada, ejecutada conforme al proyecto, especificaciones y normas de calidad requeridas y, cuando sea el caso, probada y operando sus instalaciones.


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Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

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