MARTES, 23 DE OCTUBRE DE 2012
¿Fin del crecimiento económico?

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Arturo Damm
• Empresarios

Manuel Suárez Mier
• Propaganda, censura y autocracia

Arturo Damm
• Progreso social, ¿hacia dónde?

Luis Pazos
• Pemex: ideologías contra aritmética

Arturo Damm
• Afirmaciones falaces

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

Manuel Suárez Mier







“¿El aumento en la productividad de la economía se ha estancado por una innovación tecnológica malograda?”


Mi antiguo maestro en la Universidad de Chicago, Robert J. Gordon, desde hace décadas distinguido académico en la Universidad de Northwestern, acaba de publicar un ensayo que está generando una enorme controversia. En esencia, Gordon afirma que la era del crecimiento económico de la humanidad básicamente ha terminado.

Su análisis titulado ¿Se ha terminado el crecimiento económico en EU?: Una Innovación tambaleante confronta seis contratiempos sustenta que el aumento en la productividad de la economía –que significa producir más con menos insumos, tiempo, etc.- se ha estancado por una innovación tecnológica malograda.

Mejoras en la productividad en ese país de 2% en promedio anual, derivadas de un dinámico avance tecnológico y una acelerada acumulación de capital, permitieron que entre 1880 y 2008 el ingreso por habitante creciera a un ritmo similar, lo que significó que el bienestar económico de las familias se duplicara cada 30 años.

Gordon señala que antes de la primera revolución industrial (1750-1830), que aportó la energía del vapor y los ferrocarriles entre otras invenciones geniales, a la humanidad le tomó 500 años duplicar su nivel de bienestar pero que a partir de allí nos hemos acostumbrado a una mejoría en los estándares de vida no sólo acelerada sino generalizada a segmentos crecientes de la población mundial.

El ensayo aludido sustenta que las innovaciones tecnológicas de las últimas décadas, incluyendo las ocurridas en tecnología de la información y telecomunicaciones, son menos importantes que las anteriores para elevar la productividad económica, en especial las que tuvieron lugar entre el final del siglo XIX y el inicio del XX.

El autor alude a la segunda revolución industrial entre 1870 y 1900 –que aportó la electricidad, el motor de combustión interna y la industria petrolera, agua corriente y drenaje interior, el telégrafo y el teléfono, nuevas formas de entretenimiento, etc.- como la más importante y responsable del acelerado crecimiento por ocho décadas.

La tercera revolución industrial, con innovaciones como el internet y los teléfonos inteligentes, creó un resurgimiento en la productividad y el crecimiento entre 1996 y 2004 que fue efímero. Además del lento aumento en la productividad, los seis contratiempos que obstaculizan el crecimiento enumerados en el ensayo son:

1. La reversión del “dividendo demográfico” que permitió un insólito crecimiento de la fuerza de trabajo debido a la explosión de la población que siguió a la Segunda Guerra Mundial y a la acelerada incorporación de las mujeres al mercado laboral. Conforme estos segmentos de la población se jubilan, caen las horas trabajadas en promedio por persona lo que lleva a un menor ingreso per cápita.

2. La calidad de la educación en EU se desploma al tiempo que el porcentaje de la población que termina la fase superior de la misma también va en picada, en parte debido al notable incremento en el costo de las colegiaturas universitarias.

3. Hay un apreciable aumento en la desigualdad en EU. Entre 1993 y 2008 el 1% más próspero de la población capturó el 52% del ingreso adicional generado por la economía, lo que significa que la principal máquina del crecimiento de ese país, el consumo masivo de bienes y servicios, se ve en entredicho.

4. Una globalización que aporta productos baratos fabricados en países de bajos salarios pero con tecnologías avanzadas desplaza a trabajadores en EU, lo que también ocurre con la exportación de empleos al extranjero (outsourcing).

5.  El esfuerzo que previsiblemente se hará en ese país para combatir el “calentamiento global” debido a que, de acuerdo con el autor, el consenso de los economistas recomienda adoptar un impuesto a los hidrocarburos que eleve sus precios a niveles comparables con los europeos.

6. La descomunal deuda tanto pública –que se aproxima en términos brutos al 100% del PIB- como privada, que se ubica arriba del 130% de su ingreso disponible. Esto significa que los consumidores no gastarán con el vigor que lo hacían antaño y que el gobierno tendrá tarde o temprano que bajar el gasto y subir los impuestos para balancear su presupuesto y dar servicio a su deuda.   

Las secuelas que se derivan de este análisis serían devastadoras no sólo para EU sino para el resto del mundo y especialmente para países que, como México, tienen una relación económica tan estrecha con ese país, por lo que me dedicaré la semana próxima a elaborar los contrargumentos a la pesimista visión del Profesor Gordon.

• Productividad / Competitividad • Estados Unidos

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus