MIÉRCOLES, 13 DE FEBRERO DE 2013
Empleo, el doble reto (I)

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“El liberalismo quiere ser el marco, pero nunca pretende ser la pintura.”
Alejandro Bongiovanni


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Hacia la elección de 2020 en EU

Arturo Damm
• Empresarios

Asael Hernández
• ¿Cómo invierten los empresarios en épocas de bonanza económica y en épocas de crisis?

Luis Pazos
• Pemex, retrocede en 2019

Arturo Damm
• Salario y ética

Ricardo Valenzuela
• La Llorona de Washington

Arturo Damm
• AMLO y el dinero


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“Son dos los grandes retos que enfrentamos en materia de empleo: el aumento en la productividad de los empleos ya creados y la creación de más empleos, y más productivos, de los que se han venido creando.”


Al final de cuentas, o por principio de ellas, el desempeño de una economía debe medirse a nivel de la economía familiar, y a ese nivel son tres las variables que importan: trabajo, ingreso y consumo, aclarando que el consumo depende del ingreso, y que el ingreso depende del trabajo, trabajo que debe ser lo suficientemente productivo, para que el ingreso sea lo suficientemente elevado, de tal manera que el consumo sea el suficiente, entendiendo por tal aquel que alcanza para satisfacer correctamente las necesidades básicas, que son aquellas que, de quedar insatisfechas, atentan contra la salud y la vida del ser humano, necesidades básicas entre las que hay que contar al ahorro, que es la llave del progreso económico, es decir, de un futuro con mayor bienestar.

En estos Pesos y Contrapesos voy a centrar la atención en la primera de estas variables, el trabajo, analizando la situación por la que está atravesando la creación de empleos en el país, y apuntando los que, a mí entender, son los dos grandes retos que enfrentamos en la materia: el aumento en la productividad de los empleos ya creados y la creación de más empleos, y más productivos, de los que se han venido creando.

Comienzo analizando el comportamiento de la tasa de desempleo como porcentaje de la población económicamente activa, que está integrada por todos los mexicanos, hombres y mujeres, mayores de 14 años, que buscan trabajo: si lo encuentran se vuelven población ocupada; si no lo encuentran, y siguen buscando, son población desocupada. A continuación los datos para los primeros doce años del siglo XXI: 2001, 2.8 por ciento; 2002, 2.7; 2003, 3.4; 2004, 3.9; 2005, 3.6; 2006, 3.6; 2007, 3.7; 2008, 4.0; 2009, 5.5; 2010, 5.4; 2011, 5.2; 2012, 5.0 por ciento.

Podemos dividir la historia reciente del desempleo en México, en términos generales, en las siguientes etapas: 1ra., de 2001 a 2004, a lo largo de la cual el desempleo aumenta de 2.8 a 3.9 por ciento de la población económicamente activa; 2da., de 2005 a 2007, en la cual el desempleo abierto se estabiliza entre 3.6 y 3.7 por ciento; 3ra., de 2008 a 2009, durante la cual el desempleo aumenta, consecuencia de la recesión del 2009, hasta 5.5 por ciento; 4ta., de 2010 a 2012, a lo largo de la cual el desempleo baja desde 5.5 por ciento (en 2009) hasta 5.0 por ciento (en 2012).

Al respecto conviene comentar lo siguiente: 1) desde antes de la recesión, a lo largo de la primera etapa, el desempleo iba a la alza; 2) en 2012 tuvimos una tasa de desempleo abierto 85.2 por ciento mayor que la de hace una década (2.7 en 2002 y 5.0 en 2012), y un 35.1 por ciento mayor que la de hace un lustro (3.7 en 2007 y 5.0 en 2012), pese a que en los últimos tres años se han creado, cada vez, más empleos en el sector formal de la economía, habiéndose alcanzado una marca histórica en 2012.

Continuará.

• Empleo • Problemas económicos de México • Productividad / Competitividad

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus