MIÉRCOLES, 29 DE MARZO DE 2006
Las lecciones de Fox

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Estancamiento sincrónico

Arturo Damm
• Riqueza

Roberto Salinas
• Libertad económica

Luis Pazos
• Cero crecimiento en 2019, ¿por qué?

Arturo Damm
• Empobrecimiento

Isaac Katz
• Competitividad

Ricardo Valenzuela
• La sarna del congreso de EU


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Juan Carlos Leal







“Lo preocupante está en el nivel de las propuestas, no las hay desde el punto de vista racional, sólo hay promesas vacías tan imposibles de cumplir como los 15 minutos para solucionar el problema de Chiapas.”


Hoy más que nunca en el proceso electoral está presente el fantasma de Fox “candidato”, que no el Fox “presidente”. Y es que los candidatos se comportan como aquél que le faltó al respeto al stablisment en su largo proceso electoral iniciado en el ya lejano 1996. Pero también lo están recordando en su forma de hacer promesas, uno que va a acabar con la delincuencia en nada al llenar el país de policías, otro que va a crear millones de empleos, que va a hacer crecer al país, aún más rápido que lo que Fox prometió y no cumplió. Y el largo rosario de promesas sigue y sigue y no tendrá fin hasta el día de la elección.

 

Y por el otro lado el Fox “presidente” se comporta como se comportó el oficialismo desde siempre, pide prudencia, quiere seguir anunciándose, cree que aún tiene poder, pero pide esquina en cuanto a su mandato. Esto demuestra que somos un país profundamente conservador en costumbres políticas. Hacemos las cosas como de costumbre, agredimos al que está y prometemos miel, dinero y progreso, pero no decimos cómo hacerlo. Eso parece ser la nueva forma de ganar elecciones, tradición del proceso electoral del 2000, parece que esa es la única manera de sacar al gobernante de Los Pinos.

 

Así las cosas, las lecciones del Fox “candidato” se han vuelto la máxima para López y Madrazo, que no para Calderón, quién debería haber seguido el camino trazado por su compañero de partido. Por ello a nadie espanta que López tache de chachalacas a sus contrincantes. Ya Fox habló de las tepocatas y las víboras prietas a sus adversarios. A nadie asustan las redes de López, pues ya hubo amigos de Fox. Para nada son nuevas las tonterías y los faroles de los “operadores financieros”, ya hubo Korrodis antes y parece que se han quedado en los usos y costumbres de nuestra política.

 

Por ello las necedades de “un solo debate” se parecen tanto a las de “hoy, hoy, hoy”, las “alianzas” con medios y periodistas, los foros cerrados, las puebleadas, las mentadas, las ocurrencias, son cosas que ya vimos que no innovan en nada, por ello el bajo rating de los candidatos en los medios y el definitivo bostezo de los ciudadanos ante campañas tan vistas por decir lo menos.

 

Pero lo preocupante está en el nivel de las propuestas, no las hay desde el punto de vista racional, sólo hay promesas vacías tan imposibles de cumplir como los 15 minutos para solucionar el problema de Chiapas. Y por ello parece que hay mucha complacencia por parte de algunos actores económicos, que piensan que sólo son promesas de campaña y que no va a haber un cambio real, que así es como se consiguen los votos pero la propuesta la traen los asesores.

 

Pero parece que por ahí empiezan los problemas, los candidatos vociferan y los asesores enmiendan, pues queda claro que no es así, los candidatos elevan las vociferaciones al tono personal y las propuestas siguen en el aire, si uno dice blanco yo contesto negro y el otro me llama mentiroso, esa es la lógica de la campaña. Pero ¿podremos seguir de ese modo? Seremos tan tontos los electores que nos creemos las pensiones, las obras, la austeridad, que la corrupción de unos es el mal de otros, y una larga lista de agregados que ya no tiene cabida en el baúl de las promesas. O será que ya no nos interesa nuestra democracia y que lo que urge es vivir como se pueda y si alguien promete pues al menos me quedo con la promesa. Pues esto tendría ya más características del voto del miedo y el reinado de la popularidad. ¿Alguien de ustedes sabe qué proponen los partidos en sus plataformas? ¿Estas propuestas son diferentes a las de los candidatos? Sólo pregunto.


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus