MIÉRCOLES, 27 DE AGOSTO DE 2014
Salario mínimo, ¿mínimo? (II)

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“Un verdadero salario mínimo, no al que hacen referencia los demagogos paternalistas, tiene dos características.”


Un verdadero salario mínimo, no al que hacen referencia los demagogos paternalistas (desde Miguel Ángel Mancera hasta Gustavo Madero), tiene dos características. Primera: es un salario impuesto, por el gobierno, por arriba del salario de mercado, que es el salario que acordaron y aceptaron el patrón y el trabajador. Segunda: ese salario mínimo debe ser suficiente para que el trabajador y su familia satisfagan sus necesidades básicas, que son aquellas que, de quedar insatisfechas, atentan en contra de la salud y la vida del ser humano.

Para tener un verdadero salario mínimo no basta con que el gobierno imponga un salario por arriba del salario de mercado. Hace falta, además, que ese salario sea suficiente para que el trabajador y su familia satisfagan correctamente sus necesidades básicas, tal y como debería ser, si en este punto se hiciera realidad lo establecido en el artículo 123 constitucional, el caso del salario mínimo en México. En dicho artículo se señala que dicho salario debe ser suficiente para que el trabajador y su familia satisfagan, correctamente, sus necesidades en los órdenes material, social y cultural (lo social y cultural, ¿entran dentro del ámbito de las necesidades básicas, tal y como las he definido?), lo cual, con un salario mínimo promedio para todo el país de 65.58 pesos diarios, resulta imposible, siendo esto lo que, a la vista de quienes la proponen, justifica la propuesta a favor del aumento en el salario mínimo: hacer valer lo dicho en la Constitución, con lo cual se garantizaría la satisfacción de las necesidades básicas de todos los mexicanos. Con el aumento en el salario mínimo se cumpliría con la ley, ¡y se acabaría con la pobreza (por lo menos en lo referente al ingreso)!, matándose dos pájaros de un solo tiro.

De acuerdo, ¿pero con los 80.00 pesos de salario mínimo, propuestos por Mancera, se cumpliría con la Constitución y se acabaría con la pobreza? Ese salario, ¿sería verdaderamente mínimo? ¿Cumpliría con las dos condiciones ya mencionadas: fijado por el gobierno por arriba del salario de mercado, y suficiente para que el trabajador y su familia satisfagan correctamente sus necesidades básicas? No, sobre todo porque no cumpliría la segunda condición, en función de la cual tiene sentido la primera: el gobierno fija un salario mínimo, por arriba del salario de mercado, con el fin de que el mínimo alcance para que el trabajador y su familia satisfagan correctamente sus necesidades básicas. Si esto no se logra, entonces no se trata, estrictamente hablando, de un salario mínimo, y quien lo presente como tal es un demagogo paternalista, que usa el concepto salario mínimo con fines electoreros, con el fin de conseguir votos cuesten lo que cuesten. ¿Se vale?

Continuará.

• Demagogia • Salario mínimo

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