MIÉRCOLES, 15 DE OCTUBRE DE 2014
Libertad económica: por justicia y eficacia

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Arturo Damm
• Empresarios

Manuel Suárez Mier
• Propaganda, censura y autocracia

Arturo Damm
• Progreso social, ¿hacia dónde?

Luis Pazos
• Pemex: ideologías contra aritmética

Arturo Damm
• Afirmaciones falaces

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

Arturo Damm







“¿Quién es el único que puede limitar o eliminar la libertad? El gobierno y sólo él.”


La libertad de los agentes económicos para trabajar, emprender, invertir, producir, distribuir, ofrecer, demandar, intercambiar, consumir y ahorrar debe respetarse, en primer lugar, por justicia: ninguna de esas actividades supone la violación de derechos de terceros (no son actividades delictivas por su propia naturaleza), razón por la cual no deben, ni limitarse (por ejemplo: imponiendo regulaciones absurdas), ni mucho menos prohibirse (por ejemplo: creando monopolios gubernamentales). En segundo lugar debe respetarse por motivos de eficacia económica: allí donde las reglas del juego (las instituciones) permiten que, con la única condición de no violar derechos de terceros, los agentes económicos puedan elegir libremente su actividad económica (lo cual supone que no hay actividades económicas monopolizadas por el gobierno, que impiden la participación de los particulares), y que una vez elegida la puedan realizar también libremente (sin tener que enfrentar reglamentaciones absurdas que obstaculicen o lastren sus actividades, elevando el costo de llevarlas a cabo), los resultados económicos (en términos de más inversiones directas, más producción de riqueza, más creación de empleos, y más generación de ingresos) son mejores, haciendo posible una mayor reducción de la escasez y, por ello, un mayor aumento en el bienestar de la gente.

El grado de libertad económica que los gobiernos permiten en sus países determina, en muy buena medida, el grado de progreso económico de los mismos, y la relación es muy clara: a mayor libertad económica mayor progreso económico (medido, por ejemplo, en términos del ingreso por habitante) y viceversa: a menor libertad económica menor progreso económico. Dos son las instituciones que miden la libertad económica en el mundo, por un lado la Fundación Heritage y por el otro el Instituto Fraser, y cada una publica su índice de libertad económica, que nos permiten saber cómo andamos, en México, en esta materia.

Según el Índice de Libertad Económica 2014, de la Fundación Heritage, México ocupa, entre 184 naciones, el lugar 55 (en 2013 ocupó la posición 50), con una calificación de 6.68/10 (en 2013 la calificación fue 6.70/10). Nos movimos de lo mediocre hacia lo peor, y México es considerado, en materia de economía, un país moderadamente libre.

Según el Índice Libertad Económica en el Mundo 2014, del Instituto Fraser, México ocupa, entre 152 naciones, el lugar 91 (en 2013 ocupó el 93), con una calificación de 6.75/10 (6.73/10 en 2013). Nos movimos marginalmente de lo mediocre hacia lo mejor, y México es considerado en materia de economía, nuevamente, un país moderadamente libre, lo cual es una vergüenza, tanto desde el punto de vista de la justicia, como desde el punto de vista de la eficacia económica. ¿Y quién es el único que puede limitar o eliminar la libertad? El gobierno y sólo él.

• Libertad económica • Problemas económicos de México • Intervencionismo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus