LUNES, 11 DE MAYO DE 2015
Las cuatro preguntas

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“Cada vez que un político en campaña hace propuestas como la de bajar impuestos, o la de subir salarios, hay que hacerle las cuatro preguntas: ¿quién gana?, ¿quién pierde?, ¿cuánto cuesta?, ¿quién paga?”


Tres son las propuestas electorales (¿electoreras?) del PAN: subir el salario mínimo; bajar los impuestos; apoyar la economía familiar, propuestas electoreras (¿electorales?) a las que ningún elector se opone. ¿Quiero ganar más? ¡Por supuesto! ¿Quiero pagar menos impuestos? ¡Claro que sí! ¿Quiero que mejore mi economía, lo cual puede lograrse si gano más y pago menos impuestos? ¡Sin duda alguna! Entonces, ¿cuál es el problema? Que la ejecución de las propuestas generaría costos, y en una de esas sale más caro el caldo que las albóndigas.

Ante este tipo de propuestas, sobre todo de las dos primeras, hay que hacer cuatro preguntas: ¿quién gana?, ¿quién pierde?, ¿cuánto cuesta?, ¿quién paga? Pongo de ejemplo el segundo ofrecimiento, a favor de la baja de impuestos. ¿Quién ganaría? Todos los contribuyentes a quienes se aplicara la reducción. ¿Quién perdería? Todos aquellos a quienes, por la baja en los ingresos del gobierno, consecuencia de la reducción de impuestos, se les recortara o eliminara su partida presupuestal. ¿Cuánto costaría? Depende de cuánta recaudación se perdería por la reducción de impuestos, lo cual dependería de qué impuestos se fueran a reducir. ¿Quién pagaría? Depende de cómo compensaría el gobierno la baja en sus ingresos, consecuencia de la reducción de impuestos, lo cual podría hacerse, o recortando gastos, que sería lo correcto, pero con un elevado costo político, o incrementando la deuda, que sería lo incorrecto, pero con un bajo costo político.

Cada vez que un político en campaña hace propuestas como la de bajar impuestos, o la de subir salarios, hay que hacerle las cuatro preguntas: ¿quién gana?, ¿quién pierde?, ¿cuánto cuesta?, ¿quién paga? Si sabe las respuestas es un político responsable y su propuesta puede ser considerada electoral. Si no las sabe se trata de un político irresponsable y su propuesta es claramente electorera. Los panistas, ¿saben las respuestas a las cuatro preguntas relacionadas con sus tres propuestas: subir el salario mínimo (¿cuánto?); bajar los impuestos (¿cuáles y cuánto?); apoyar la economía familiar (¿cómo?)? Propuestas, ¿electorales o electoreras?

• Problemas económicos de México • Impuestos • Salario mínimo

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