VIERNES, 7 DE AGOSTO DE 2015
Embajadores

¿Usted considera un triunfo para México el acuerdo al que llegó con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles?
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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Manuel Suárez Mier







“Me parece un acierto la nominación como embajadores de Jacobson y Basáñez, quien contará con el efectivo apoyo de Alejandro Estivill que desempeñó un papel muy digno como encargado del despacho en Washington casi desde que llegó como segundo de esa Embajada en febrero pasado.”


Todo indica que pronto tendremos flamantes embajadores de México y Estados Unidos en sus respectivas capitales, proceso que ha sido insólitamente dilatado tanto por lo que hace a los trámites de aprobación en el Senado en el caso de EU, como en la nominación del representante mexicano desde Los Pinos.

La excelente decisión de postular como embajadora en México a Roberta Jacobson, hasta hoy subsecretaria para el Hemisferio Occidental en el Departamento de Estado, ocurrió solo después del fracaso del gobierno de Obama en conseguir la ratificación en el Senado de María Echaveste, abogada y activista de origen mexicano.

Jacobson compareció el 15 de julio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado –que se negó a siquiera agendar una sesión para Echaveste-, presidido por el senador y precandidato presidencial Marco Rubio, y lidió con talento las difíciles preguntas de los legisladores, que incluyeron la fuga de El Chapo y el éxito de México en reducir el flujo de migrantes centroamericanos hacia EU.

La nominación de Jacobson será aprobada pronto por el Senado para remplazar a Anthony Wayne, quien permaneció en el cargo por casi un año a partir del anuncio de su relevo, y continuó la eficaz labor que realizó desde 2011, coronada con el otorgamiento de la Orden del Águila Azteca en reconocimiento de su desempeño.

El martes pasado se filtró en Washington la nominación de Miguel Basáñez para ocupar nuestra embajada en EU y que, apropiadamente, no ha sido confirmada por la Secretaría de Relaciones Exteriores hasta no recibir la necesaria aprobación del gobierno de EU, para después enviar su candidatura para la ratificación del Senado.

Basáñez es un excelente candidato para embajador pues conoce a fondo la relación bilateral. Actualmente, es profesor de la prestigiada Escuela Fletcher para Asuntos Internacionales de la Universidad Tufts y director de su programa de Reforma Judicial, que ha hecho aportaciones de gran utilidad en el proceso de cambio del sistema de justicia en México y el indispensable reentrenamiento de nuestros jueces.

Basáñez estudió derecho en la UNAM, hizo sendas maestrías en administración pública en la universidad de Warwick y en filosofía política en la London School of Economics, donde también terminó su doctorado en sociología política. Su carrera ha combinado el servicio público, la academia y la elaboración de encuestas.

En éste último tema, Basáñez fue pionero en introducir las encuestas al ámbito político mexicano, donde la hegemonía del PRI veía con recelo el uso de instrumentos para medir la opinión pública que apelaban directamente a la ciudadanía y que no eran susceptibles de ser controlados o manipulados desde el gobierno.

En este sentido, las encuestas jugaron un papel central en la promoción de la democracia en México y con el paso del tiempo, su uso por parte del gobierno, de los partidos políticos, de los candidatos a ocupar cualquier puesto público, y quizá más importante aún, de los medios de comunicación, se fue haciendo indispensable.

Como funcionario público, Basáñez ocupó importantes cargos en Los Pinos, en la entonces secretaria de Energía, Minas e Industria Paraestatal, donde fue coordinador de asesores del titular –puesto similar al que yo desempeñé cuando era la secretaría del Patrimonio Nacional-, y en el gobierno del Estado de México.

En el ámbito académico, Basáñez ha publicado 12 libros y más de 150 artículos, y lleva años trabajando en la importancia que tienen los valores, creencias y actitudes de las personas para determinar la evolución de la sociedad en la que viven.

En síntesis, me parece un acierto la nominación como embajadores de Jacobson y Basáñez, quien contará con el efectivo apoyo de Alejandro Estivill que desempeñó un papel muy digno como encargado del despacho en Washington casi desde que llegó como segundo de esa Embajada en febrero pasado.

• México - Estados Unidos

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