MARTES, 16 DE FEBRERO DE 2016
El Papa y el mercado (II)

A un año del comienzo del gobierno de López Obrador, usted cree que hemos mejorado en...
Economía
Seguridad
Ambas
Ninguna de las dos



El punto sobre la i
“El gobierno es, esencialmente, poder frente al ciudadano. ¿Qué lo justifica?”
Othmar K. Amagi


Más artículos...
Luis Pazos
• AMLO: los buenos y los malos

Arturo Damm
• Desconfianza empresarial

Ricardo Valenzuela
• ¿Son los EU abanderados del capitalismo salvaje?

Arturo Damm
• Las expectativas

Isaac Katz
• Un pésimo año

Arturo Damm
• Un año: lo bueno, lo malo (II)

Víctor Hugo Becerra
• Narcoterrorismo en México


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“En la visión del Papa Francisco, el comunismo no sería impuesto por la fuerza de las armas del proletariado sino por la buena voluntad de todos los seres humanos.”


Las ideas del Papa Francisco respecto a la economía, en general, y al mercado, en particular, están equivocadas. Ejemplo: en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio), del año 2013,el Papa arremete contra “el mercado libre, la globalización, el crecimiento económico y el consumo”, asegurando que todo ello ha configurado “una economía que mata”, por lo cual, para evitar la matanza, hay que acabar con el consumo, el crecimiento económico, la globalización y el mercado libre o, por lo menos, acabar con la manera en que todo ello ha venido operando, lo cual supone, y en la exhortación apostólica esto queda claro, sustituir al capitalismo por el comunismo (ni siquiera por el socialismo, sino por el comunismo), que en la visión del Papa Francisco no sería impuesto por la fuerza de las armas del proletariado sino por la buena voluntad de todos los seres humanos. El problema es que, impuesto por la fuerza o practicado voluntariamente, se trata de comunismo y el mismo, económicamente hablando, no funciona. ¿Comunismo? ¿No exagero? Cito, de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, al Papa, quien a su vez cita a San Juan Crisóstomo: “No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos”.

Mucho se puede, y debe decir, de lo escrito por el Papa Francisco en la citada exhortación apostólica, pero voy a centrar la atención en un solo tema, el referente al mercado, concebido por el Papa como la causa de muchos males, y antes de iniciar quiero preguntarle a mis lectores lo siguiente: ¿cuál creen que sería la obligación de un buen matemático si el Papa afirmara que Pi vale 6.2832? ¿O de un buen químico si declarara que el agua es H4O? ¿O de un buen físico si dijera que E = 3(MC)? La obligación de cada uno ellos, ¿sería hacerle ver su error? Claro que sí. Pues la misma obligación tiene, católico o no, el buen economista.

Continuará.

• Liberalismo • Cultura económica • Religión

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus