La burrada económica
May 9, 2016
Godofredo Rivera

“El Programa Hoy No circula es indispensable”

La mejora del transporte público no debe significar autoritarismo colectivista para que todo mundo lo use.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) está simple y llanamente perdida en materia de contaminación en la zona metropolitana de la Ciudad de México. Puras burradas económicas. Puras burradas en materia científica.

La CAMe parece ya más bien un organismo autoritario que preside el gobierno federal que decide arbitrariamente quién debe circular o no en la Ciudad de México. Les importa un bledo que la economía se joda con sus decisiones arbitrarias. Les importa un bledo escuchar las voces de distintos expertos en el tema de que el Hoy No circula es un programa fallido y que, al contrario, sólo incentiva a que el parque vehicular se incremente y a que la concentración de ozono se vuelva más virulenta en la Ciudad de México. El Programa Hoy No circula No es indispensable y es un atentado contra el progreso económico de las ciudades. Es un programa obsoleto, vetusto y rancio que sólo le complica la vida diaria a millones de ciudadanos.

A continuación expongo algunos puntos que varios científicos (no políticos ni charlatanes) señalan sobre el Programa Hoy No circula (a ver si el CAMe aprende un poco de ciencia) y sus fallas que sólo causan más contaminación:

El ozono es un contaminante secundario que no es emitido por fuente alguna, sino que es generado en la atmósfera por numerosas reacciones químicas que ocurren a partir de otros compuestos conocidos como precursores y que involucran a la radiación solar. Con base en esto se enlistan las siguientes consideraciones:

  • La complejidad de estas reacciones es tal que reducir la actividad vehicular en 20% puede incrementar el máximo de ozono en 5%. Varios estudios realizados en la zona metropolitana de la Ciudad de México demuestran que la disminución homogénea de emisiones provocada al retirar indiscriminadamente vehículos en circulación puede incrementar la formación de ozono. Si bien la disminución en la flota vehicular en circulación puede tener un efecto positivo en reducir niveles de contaminantes primarios, estos estudios indican que para la Ciudad de México se debe tener un control selectivo de aquellas fuentes de emisión de compuestos orgánicos volátiles que favorecen la química de formación y acumulación de ozono; si el lector busca profundizar en este tema, puede revisar este link http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2016_208.html

  • Este programa de emergencia no menciona industrias o servicios que usan intensamente solventes orgánicos como son: industrias o talleres de muebles, talleres de hojalatería y pintura, a pesar de que estos compuestos intervienen en la formación de ozono. Tampoco se incluye a las estaciones de servicio de gasolina que no cuentan con sistemas de recuperación de vapores, así como a las numerosas fugas de gas de las pipas que reparten gas en la Ciudad de México.

  • Los autos particulares sólo contribuyen con el 35% (los autos nuevos con calcomanía doble cero contaminan muy en el margen, por lo que es un craso error sacarlos de la circulación) de la contaminación en la Ciudad de México, por lo que el Hoy No circula no ataca plenamente a quienes realmente contaminan el medio ambiente (algunas industrias con equipos obsoletos, camiones de carga, flotillas de peseros, y en general el resto del transporte público integrado por metrobuses y autobuses de pasajeros).

  • La aplicación prolongada del Hoy No circula favorece la adquisición de vehículos adicionales y no promueve la renovación de la flota vehicular (como ocurrió en los años noventa del siglo pasado). Por ello es imperativo diseñar un programa integral que promueva la reducción de emisiones y el ahorro de energía en el transporte, fortaleciendo el transporte púbico de calidad y seguro, la renovación de la flota vehicular y reconozca al ciudadano responsable que mantiene en óptimas condiciones su vehículo.

Algunos científicos apuntan también a que el desarrollo urbano desordenado es causa también de la contaminación de la zona metropolitana. Aquí sí quiero hacer una aclaración: No es culpa de los mercados libres en materia de construcción que haya desorden urbano. En un mercado libre de construcción como fue el caso de la ciudad de Nueva York a principios del siglo veinte, se creció urbanamente hacia “arriba”, con edificios que optimizaban el uso del espacio territorial, nada que ver con el crecimiento caótico que caracteriza a las ciudades latinoamericanas.

En un mercado inmobiliario libre de intervención gubernamental se construye en zonas en donde la población tiene al alcance distintos servicios e infraestructura de comercio, estudio y de transporte.

Hace muchos años que en México no hay un mercado libre inmobiliario. Está distorsionado e intervenido por el gobierno con subsidios a diestra y siniestra (INFONAVIT, FOVISSSTE). Los gobiernos deciden arbitrariamente hacia dónde debe crecer “la mancha urbana”. Los derechos privados de propiedad no están plenamente garantizados por lo que es común que distintitos grupos políticos y parasitarios invadan predios, ranchos y terrenos y la autoridad no haga nada, para luego exigir servicios como electricidad y drenaje público (cosa que el gobierno permite a cambio de votos, es la historia de la Ciudad de México).

Muchas de las empresas constructoras e inmobiliarias se han convertido en vividores del Estado y cabildean con políticos y burócratas para presionar que se construya más y más vivienda y oficinas, a cualquier costo, sin importar si la zona es apta para la edificación de inmuebles (eso sí atenta contra la naturaleza y el medio ambiente).

Así que es peligroso hacer un llamado al “reordenamiento urbano”, ya lo hacen los gobiernos con plena planificación central y son un verdadero desastre.

También algunos expertos hacen un llamado a que se restablezca el pago de tenencia y a imponer impuestos muy altos para el uso del automóvil. Esto atenta contra el progreso humano. La mejora del transporte público no debe significar autoritarismo colectivista para que todo mundo lo use. El usar menos el automóvil no debe pasar por prohibiciones arbitrarias sino por incentivos. La tenencia es un desincentivo para renovar el parque vehicular, que es lo que México necesita. La tenencia es un pago ilegal e inmoral, pues el automóvil es un activo que día con día se deprecia. Tenencias o impuestos costosos incentivan a que se usen autos más viejos y que contaminan más. En todo caso sería mejor utilizar el mecanismo de precios como son los impuestos a las gasolinas, aunque eso debe restringirse sólo a las grandes ciudades y no generalizarse a los municipios pequeños, en donde el parque vehicular es pequeño y para sus habitantes es una verdadera hazaña hacerse de un vehículo nuevo o semi nuevo (estamos en México, no en Suecia, que no lo olviden algunos científicos y políticos).

Aquí dejo algunos puntos. Ojalá los señores del gobierno aprendan un poco de economía y de ciencias y dejen de hacer tarugadas y burradas con lo del Hoy No circula.

Amigo lector, de burradas y burradas económicas, mejor una pequeña cucharada de conocimiento que nos aleje de las tarugadas.



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