JUEVES, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2016
Desmantelar el think tank de la izquierda

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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Santos Mercado







“Necesitamos una estrategia que nos conduzca a vencer en la guerra de las ideas a todos los marxistas, socialistas y estatistas. Y tenemos con qué, tenemos las mejores ideas.”


Hace algunos años me ocurrió algo maravilloso, encontré a la Escuela Austriaca de Economía. No lo podía creer, por fin tenía en mis manos la teoría capaz de transformar al mundo. Nada que ver con mis viejos libros marxistas que empecé a lanzar a la hoguera. Desde ese momento decidí convertirme en un guerrero del liberalismo con un libro de Hayek o Mises bajo el brazo. Por fin mi vida tendría sentido, lástima que no descubrí esta escuela en mis años verdes.

Corrí con mis colegas de la universidad para darles la noticia, “la luz ha llegado”, “la solución es el capitalismo salvaje”, “privaticemos todo”, y todos me empezaron a seguir, pero porque querían lincharme. Busqué simpatizantes en diversas escuelas y universidades, públicas y privadas, y no encontré eco. Me miraban como bicho raro. Para desacreditarme me señalaron como un “triste y trasnochado neoliberal cargado de ideas decimonónicas”.

Llegué a la conclusión de que todas las universidades y escuelas de México estaban contaminadas fuertemente por el marxismo cultural. En la universidad más prestigiosa de México no tienen ninguna pena en poner retratos y leyendas del Che Guevara, Mao, Lenin, Stalin. Y bautizan a sus auditorios con los nombres de esos verdugos socialistas. Lo mismo en escuelas normales, donde forman a los profesores de educación básica.

Desesperado me fui a los Estados Unidos, que tenían la fama de ser el país más capitalista. Pensé que allí las universidades tendrían que ser afines a las ideas de libertad, pero ¡oh sorpresa!, eran igual de marxistas y keynesianas que las de México. Me pareció un descubrimiento muy interesante. Todo el campo académico en América Latina y los mismos EEUU dominado por izquierdistas, marxistas y keynesianos. ¡Esto es un complot! ¿Cómo ocurrió esto?

En efecto, la sociedad Fabiana, surgida en Inglaterra, se propuso difundir el marxismo en toda América y adoptó dos estrategias: lograr que las escuelas y universidades vivieran de subsidios públicos e introducirse en las principales universidades de los EEUU: Harvard, California, Princeton, MIT, Yale y otras convirtieron a sus departamentos de Ciencias Sociales en centros de difusión y adoctrinamiento marxista y keynesiano. Y como eran las universidades más prestigiosas, los diversos países mandaban allí a sus mejores estudiantes. Ya contaminados, regresaban a sus tierras de origen y así se extendió por toda américa la mancha marxista.

Les resultó exitosa su estrategia pues ahora no solo las escuelas y universidades, sino las instituciones de gobierno, y los gobiernos mismos tienen una visión marxista-keynesiana de las cosas y así forman sus políticas públicas: Políticas de más impuestos, más regulaciones, más escuelas de gobierno, más gasto público, más burocracia estatal, más inflación. Y todo esto nos va llevando al infierno socialista. Ni siquiera hace falta decir que aplican marxismo, ni socialismo y mejor lo llaman “gobiernos eficientes”, “Estados de Bienestar” o “democracia social”. Nosotros, ahora lo llamamos ESTATISMO.

En fin, el campo académico -escuelas, universidades y centros de investigación- está dominado por la izquierda marxista keynesiana y eso les garantiza el control político y genera un blindaje contra las ideas liberales. Solo una universidad se salva pues no se ha dejado arrastrar por esa marea izquierdista, es la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala.

No podemos dejar vivos esos monopolios educativos del estado que en cada país se comportan como enormes Think Tanks de adoctrinamiento marxista, de donde salen líderes guerrilleros, políticos y demagogos de izquierdista.

Cuando conocemos las ideas liberales inmediatamente formamos un grupito de simpatizantes, un think tank para difundir estas herramientas teóricas y que se vea que hay otra manera de resolver los problemas de la sociedad. Pero nuestros pequeños tanques de pensamiento significan nada contra el enorme think tank de la izquierda, es decir, el sistema educativo mexicano que, además, cuenta con enormes recursos del erario. Son dos ejércitos totalmente desiguales. ¿Cómo le hacemos para romper ese dominio marxista en el campo de las ideas?, no los podemos dejar como amos y señores para que sigan destruyendo a nuestros jóvenes y a nuestros pueblos.

Tendremos que copiar la estrategia de los viejos marxistas, aplicaremos la receta de Gramsci de posicionarnos y difundir las ideas liberales en los puntos clave, en las universidades.

Más aún, los liberales tenemos que saltar a la arena política, ser militantes, activistas agresivos en el campo de las ideas y tomar el control de las universidades, ser rectores, directores, profesores e investigadores. No podemos dejar que la mala hierba siga creciendo. La tarea no es fácil, pero es necesaria.

Necesitamos una estrategia que nos conduzca a vencer en la guerra de las ideas a todos los marxistas, socialistas y estatistas. Y tenemos con qué, tenemos las mejores ideas.

Propongo que los liberales y todos los que apreciamos la libertad adoptemos una agenda de lucha que incluya, como punto primordial, la batalla en la trinchera académica.

ESTRATEGIAS:

  1. Podemos desmantelar el tanque de pensamiento izquierdista mediante el sistema del voucher que propuso Milton Friedman. Las escuelas y universidades no deben recibir subsidios del gobierno. Todo el presupuesto a la educación debe canalizarse hacia los alumnos para que ellos paguen la colegiatura en la escuela de su preferencia. De esta forma metemos a todas las escuelas en la disciplina del mercado. La buena noticia es que tenemos a la sociedad como grandes simpatizantes. En efecto, el Estado ha manejado la educación en todo un siglo y naturalmente lo ha hecho mal, salvo lo del adoctrinamiento. En todos nuestros países hay quejas por la pésima educación de las escuelas de gobierno. Los niños no saben leer, no aprenden otros idiomas, no saben emprender, carecen de iniciativa pues se les forma para ser subordinados y los graduados solo aspiran a conseguir un empleo donde les garanticen las quincenas. El voucher es un pequeño cambio de los flujos financieros, pero de enormes consecuencias. Nótese que el voucher no elimina la gratuidad de la educación. Es un cambio muy simple que se puede aplicar de un día para otro. Las escuelas y universidades tendrán mucho mejores posibilidades de ejercer su autonomía y los salarios de los profesores pueden mejorar sustancialmente, pues se induce a un uso racional de los recursos. Al jugar en un ambiente de mercado las instituciones se ven obligadas a competir y mejorar y se acaban las huelgas, los paros, el ausentismo de profesores, el exceso de personal inútil, etc. Allí podremos ver si el adoctrinamiento marxista tiene mercado, si el alumno estará dispuesto a pagar donde le enseñan cómo destruir la propiedad privada, lo cual dudo y preveo que los estudiantes preferirán las ideas liberales que le dan mejores perspectivas para su vida. El voucher no resuelve todo ni de manera automática formará liberales, simplemente logrará neutralizar el campo académico y podremos hacer mejor nuestro trabajo libertario en tierra menos hostil.

  2. La segunda estrategia consiste en crear sistemas de financiamiento a fin de brindar créditos a cualquier joven que lo solicite, para que pueda estudiar en su país o en el extranjero. Al terminar sus estudios el nuevo profesionista empezará a regresar el dinero teniendo un plazo suficientemente largo. La idea es que ningún muchacho tenga el pretexto de no estudiar por falta de recursos. Estos sistemas de financiamiento paulatinamente deberán sustituir a los vouchers educativos. Así resolveremos el problema inmoral que consisten en pasarle la cuenta de uno al resto de la sociedad. Al final, se aplicará el principio liberal de “usted tiene la libertad de consumir lo que quiera, pero páguelo usted”. Es lo más justo.

  3. La tercera estrategia consiste en promover que los profesores compren las escuelas, que se conviertan en propietarios. Necesitamos que dejen su status de burócratas del gobierno y pasen a ser propietarios para que puedan inducir una visión y formación empresarial en los jóvenes. Nuestro proyecto de libertad necesita de emprendedores que sepan tomar riesgos, crear nuevos productos a fin de satisfacer con mejores mercancías a la sociedad.

Amigos:

Hoy la Escuela Austriaca de Economía es la única que puede proporcionar las mejores propuestas para sacar a nuestros países de las crisis en que nos han hundido las corrientes izquierdistas.

Nuestra agenda ya contempla la lucha por reducir los impuestos, la liberalización económica, la apertura de fronteras, la homogenización monetaria, las privatizaciones, la reducción de los aparatos de Estado, solo falta incluir el desmantelamiento del monopolio educativo de la izquierda. Nada justifica el control absoluto del Estado sobre la educación. Se han arrogado ese derecho aprovechando la ignorancia del pueblo, es tiempo de corregir.

• Liberalismo • Socialismo • Educación / Capital humano

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