VIERNES, 18 DE NOVIEMBRE DE 2016
Trump y el libre comercio (III)

Según usted, ¿cómo le está yendo a la economía mexicana?
Muy bien
Bien
Regular
Mal
Muy mal



El punto sobre la i
“¿Es que Dios quiere prevenir el mal, pero no es capaz? Entonces no es omnipotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces es malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De dónde surge entonces el mal? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?”
Epicuro


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Arturo Damm







“Todo comercio es justo, desde el punto de vista ético; y eficaz, desde el punto de vista económico.”


Dice Trump que “el libre comercio es bueno siempre y cuando sea comercio justo”, a lo que hay que responder que todo comercio es justo, desde el punto de vista ético, y eficaz, desde el punto de vista económico. Justo y eficaz.

La principal característica de cualquier intercambio comercial es que los agentes económicos participan voluntariamente: ninguno obliga al otro a participar y, si lo hiciera, ya no se trataría de un intercambio sino de un robo, sui generis, pero robo. Hablar de libre comercio, bien vistas las cosas, resulta redundante: todo comercio es libre y por ello justo. Ninguna de las partes obliga a la otra a participar, y por ello el intercambio comercial resulta, desde el punto de vista económico, eficaz.

Económicamente, ¿qué es lo eficaz? Lo que eleva el bienestar de la gente y ese, un mayor bienestar, es el resultado de cualquier intercambio comercial, por una razón muy sencilla (que se explica a partir de la ley de la utilidad marginal decreciente): cada una de las partes involucradas valora más lo que recibe que lo que da a cambio, por lo que el resultado del intercambio es el bien común. Común, porque ambas partes ganan. Bien, porque ambas partes ganan, independientemente de la nacionalidad de las partes involucradas, que para efectos de lograr ese bien común no tiene ninguna relevancia: lo que importa es el intercambio, no la nacionalidad de quienes intercambian.

Además hay que considerar que si por libre comercio entendemos el comercio entre personas de distinta nacionalidad, entonces, que los gobiernos de cada nación permiten ese intercambio, es lo justo: respetan del derecho de cada quien para comprarle a cada cual,  así como el derecho de cada cual para venderle a cada quien, independientemente de la nacionalidad de quienes y cuales. Es así como entiende Trump lo justo en el comercio. No: para él lo justo es lo que no genera competencia para el trabajador estadounidense y eso NO es libre comercio. Eso es proteccionismo: injusto, ineficaz.

• Populismo • Globalización / Comercio internacional • Mercantilismo / Proteccionismo

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