MIÉRCOLES, 11 DE ENERO DE 2017
Cybereconomía, regionalismo, globalismo

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El punto sobre la i
“La barrera infranqueable del ejercicio de los derechos de cada cual deben ser los derechos de los demás, que nos imponen el deber de respetarlos, deber que debemos asumir libremente. El que no todos estén dispuestos a asumirlo es la razón de ser del Estado.”
Félix de Jesús


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“A medida que la economía de la información tecnológica avanza, los gobiernos estarán perdiendo sus poderes.”


La nueva era de la información está transformando el mundo, pero si algo será la etiqueta de esa metamorfosis, es la economía global. La nueva “Súper Carretera de la Información”, se ha convertido en una de las metáforas más comunes en este amanecer de la era digital. Es realmente impresionante, no solo por su alcance, sino también por la falta de entendimiento de mucha gente de lo que nos espera. Se piensa; Una “Súper Carretera”, es solo la versión industrial de una vereda, es decir, una red de brechas para el tránsito de gentes. Pero esta nueva economía de la información no es una vereda, tampoco es un tendido de rieles, ni un oleoducto. No arrea ni cabrestea información de un lugar a otro. Lo que el mundo llama, “Súper Carretera de Información”, no es solo un enganche en el transitar; Es el destino final.

Una de las fisonomías del ciberespacio, es que trasciende localidades geográficas. La emergencia de la Cybereconomía es producto de interconexiones enlazando y re enlazando millones de computadoras en todo el mundo, y su esencia se basa en las posibilidades que emergen de esas conexiones, y los billones de usuarios de esas computadoras. Como Barlow afirmara: “Lo que la red ofrece, es un nuevo espacio social, global y anti soberano, en donde todo mundo, en cualquier parte, puedan expresar ante el resto de la humanidad, sin temor, lo que piensan y creen. En esta media especial hay un nuevo simbolismo de libertad económica e intelectual que, sin lugar a dudas, tiende a destruir todos los poderes autoritarios del mundo”.

El Ciberespacio, como el imaginario reino de Homero, es un lugar lejano de nuestro terrenal mundo del campo y de la fábrica. Pero sus consecuencias, no serán imaginarias, serán muy reales. El poder producir y compartir información instantáneamente a nivel mundial, será como un solvente para destruir las grandes instituciones que más daño han causado a la humanidad. No solo alterará la lógica de la violencia, alterará los costos de información y de las transacciones que determinan la forma en que los negocios se organizan, y el esquema con el que la economía opera. El micro procesamiento está ya redefiniendo la organización económica del mundo.

Este nuevo Súper Camino Real de la Información, estará abriendo mentes que durante siglos han permanecido cerradas. El solo observar a ciertos políticos ofreciendo estimular la economía a través de gigantescas inversiones en obras públicas, nos muestra qué tan arraigada al paradigma del pasado permanece nuestra conciencia. Muestra también, nuestra deformada visión de la economía y política. Es que en gran parte todavía somos cautivos de la tiranía de la ubicación geográfica. Nuestra conciencia todavía está profundamente ligada a la noción de localidad, y nos limita navegar mar adentro hasta perder de vista la playa.

A través de la historia las economías fueron siempre atadas a ciertas aéreas geográficas. La mayoría de la gente que vivió antes del siglo 20, pasaban sus días en un ambiente similar al arresto domiciliario, nunca aventurándose a más de unos cuantos kilómetros de su lugar de nacimiento. Ello, como a los potros que van a ser domados, les acomodaba un tapaojos que nunca permitía observaran más allá del patio de su casa. Dificultades en comunicación y transporte, sumados a las limitadas habilidades de lenguaje, mantuvo el foco de la acción humana muy estrecho, castigando a esas comunidades con la pérdida de oportunidades. El acceso a ciertas habilidades especiales era muy limitado. Sin acceso a capital foráneo o mercados eficientes, la población mundial se hundía en la pobreza. La economía mundial, al igual que el ingreso, se estancaban. El ingreso de europeos, desde el siglo 10 hasta el inicio de la revolución industrial en 1800, permaneció estático.

Ante ese problemático arraigo regional y localidades desinformadas, se hundían en el error de mínimas expectativas. Los desinformados y los incrédulos del potencial del Ciberespacio, perdían las oportunidades. Algunos “expertos”, todavía en 1996, concluían la nula importancia y ningún potencial comercial futuro para el internet, y pensaban solo serviría como un medio electrónico para la pornografía. El mismo Thomas Edison, hombre de gran visión, al inventar el fonógrafo pensaba solo sería empleado por oficinistas para sus dictados. Dada esta tradición de gente despistada, no debe sorprendernos que muchos grandes jugadores sean lentos para entender las implicaciones de la nueva tecnología de la información.      

Por primera vez la nueva tecnología está creando un dominio infinito, multi  lingual  y extra terrestre de actividad económica. Ello nos abre una avenida para explorar las nuevas fronteras de la Cybereconomía, para pensar globalmente y actuar de la misma forma; globalmente.

A medida que la economía de la información tecnológica avanza, los gobiernos estarán perdiendo sus poderes y, en esos momentos, surgirá un gran incremento en la eficiencia del uso de recursos cuando, ingresos históricamente controlados por los gobiernos, sean transferidos a individuos de gran talento. La creación de riqueza, valor, capital y prosperidad, estarán escalando niveles nunca vistos. Cientos de billones de dólares serán controlados por miles de esos individuos soberanos, expertos financieros y navegantes de los mercados cibernéticos.

Estos nuevos administradores de la riqueza del mundo, demostrarán ser mucho más eficientes y productivos que los políticos, utilizando recursos y llevando a cabo buenas inversiones. Por primera vez en la historia, las condiciones mega políticas permitirán que los mejores inversionistas y emprendedores exitosos, en lugar que los especialistas en violencia, tengan control casi total sobre el capital. En esos momentos los promedios de rentabilidad en estas inversiones dirigidas por el mercado, serán el doble y hasta el triple de los alfeñiques retornos de las otrora inversiones dirigidas por motivos políticos. La conducta de crecimientos económicos será similar, ello permitirá hacer frente a la deuda mundial.

La Cybereconomía en esta era de la información, será la más libre en la historia de la humanidad y, por lo mismo, se convertirá en un estadio económico sin igual y sin precedentes. La producción de inversionistas y emprendedores, divorciados del gobierno, crecerá de forma impresionante. Pero aún más importante, libre ya de la violencia de los depredadores, la Cybereconomía estará creciendo a tipos que nunca antes reportaran las amodorradas economías tradicionales de la Naciones-Estado. Este punto es el más importante anticipando el impacto económico, al colapsar el poder monopólico del gobierno para gravar e inflar sus capacidades.

Cuando las circunstancias permiten a la gente reducir sus costos de protección, y minimizar el tributo pagado a quienes controlan la violencia organizada, las economías crecen con una agresividad inimaginable. Ese es el panorama en marcha ante nosotros al inicio de este 2017. 

• Liberalismo • Futurología • CyberEconomía

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