VIERNES, 28 DE ABRIL DE 2017
Las tres preguntas

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El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


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“Cualquier reducción de impuestos debe ir acompañada de la respuesta a cada una de estas tres preguntas: ¿a quién beneficia? ¿Cuánto cuesta? ¿Quién la paga?”


Cuando un político propone reducir impuestos debe, si él es responsable y su propuesta no es demagógica, tener la respuesta a estas tres preguntas. La medida, directa e indirectamente, ¿a quién beneficia? ¿Cuánto cuesta? ¿Quién la paga? Respondamos para el caso de una reducción de impuestos a las ganancias de los empresarios.

La medida, ¿a quién beneficia? De manera directa a los empresarios, quienes ahora tendrán que entregarle al fisco un menor porcentaje de sus ganancias. Indirectamente, suponiendo que la mayor utilidad disponible para los empresarios los motive a realizar más inversiones directas (que producen bienes y servicios, crean empleos y generan ingresos), se beneficiarán quienes accedan a esos nuevos puestos de trabajo y quienes accedan a esa mayor cantidad de bienes y servicios producidos y ofrecidos.La medida, ¿cuánto cuesta? Lo que el gobierno, por la baja del impuesto, deje de recaudar.

La medida, ¿quién la paga? Depende cómo compense el gobierno la menor recaudación, compensación que puede hacerse, o por los ingresos, o por los gastos. Si se compensa por el lado del gasto el gobierno puede reducir gasto corriente, despidiendo trabajadores (que pagarían), o gasto en inversión, que afecta a quienes se hubieran beneficiado de la misma (que en tal caso pagarían), o gasto social, que afecta a quienes se hubieran favorecido de los programas asistenciales del gobierno (que entonces pagarían). Si se compensa por el lado de los ingreso, el gobierno puede cobrar un nuevo impuesto, o aumentar alguno de los que ya cobra, siendo entonces los contribuyentes afectados quienes pagan. También puede contraer más deuda, deuda que, cuando se tenga que liquidar, se convertirá en más impuestos, siendo los contribuyentes afectados quienes pagan.

Cualquier reducción de impuestos debe ir acompañada de la respuesta a cada una de las tres preguntas mencionadas. De no ser así, entonces se trata de una medida irresponsable que puede, a la larga, perjudicar más que beneficiar. Donald Trump, quien acaba de proponer una reducción de impuestos a las ganancias empresariales, ¿tiene las respuestas?

• Demagogia • Impuestos • Estados Unidos

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