MIÉRCOLES, 3 DE MAYO DE 2017
Chispas de Libertad: William Graham Sumner

¿Usted considera que la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia es un golpe de estado?
No
No sé



El punto sobre la i
“El socialismo es moralmente incorrecto, políticamente autoritario y económicamente imposible.”
Enrique Ghersi


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• EU, ¿país poco competitivo?

Arturo Damm
• Nueva baja en la tasa de interés

Luis Pazos
• Y el "Principio de no intervención"

Arturo Damm
• Pragmatismo

Ricardo Valenzuela
• El Estado ha iniciado su putrefacción

Arturo Damm
• ¿Desconfianza = desilusión?

Isaac Katz
• Protección de los derechos de propiedad


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Ricardo Valenzuela







“Su obra constituye un afilado ataque al nuevo político demagogo e irresponsable, que ofrece soluciones que siempre involucran utilizar el producto del trabajo de ese hombre olvidado y oprimido.”


Cada nación tiene en su DNA un conjunto de elementos que van configurando la personalidad, conductas y el futuro de sus sociedades, para convertirlas en paraísos de oportunidades o infiernos de opresión. En las naciones de habla inglesa el elemento más importante ha sido la libertad, y uno de sus exponentes más grande fue William Sumner.

William Graham Sumner nació un 30 de Octubre de 1840 en Peterson, New Jersey, en una era en que la libertad cubría a los EU. Sediento por conocimiento, desde adolecente pasaba largas horas en las bibliotecas devorando todo tipo de libros, en donde tuvo la oportunidad de leer la obra de Harriet Martineau “Ilustrations of Political Economy” y, por primera vez, conocer la importancia de la libertad económica en el progreso de los pueblos. Con gran amor por la educación se enlistaba en la universidad de Yale en donde lograba un impresionante record como literato y orador, para graduarse en 1863.

Continuaría sus estudios en la Universidad de Génova, la Universidad de Gottingen, y finalmente en la Universidad de Oxford. Regresaba a los EU con un arsenal de conocimientos y apóstol de Laissez-Faire, los mercados libres, libre comercio, el patrón oro, enemigo feroz del socialismo, el comunismo y promotor del liberalismo clásico. En 1872 se iniciaba como Profesor de política económica y ciencias sociales en su alma mater; Yale. Su misión, escribía uno de su biógrafos, era instalar en la sociedad las facultades críticas de la juventud que ya lo seguía, y crear en sus miembros desprecio por las ideas superficiales y amor por la verdad. 

En 1872 la publicación inglesa Contemporary Review, presentaba una serie de artículos autoría del filósofo Herbert Spencer, titulada “Study of Sociology”, que cultivara a Sumner para abrazar con pasión las ideas liberales de Spencer cuando escribía: “Solo la gente libre puede lograr un progreso ilimitado sin la dirección del gobierno, pues es en libertad cuando los individuos encuentran la forma de crear valor y ganar dinero sirviendo a otros”. Spencer citaba infinidad de ejemplos para demostrar que el mayor obstáculo del progreso humano, era la interferencia del gobierno. Afirmaba también que; “el estado no era una institución esencial y con el tiempo se marchitaría, cuando la organización del mercado voluntario pase a sustituir la coerción de los gobiernos”. 

En 1883 publicaba una de sus obras que titulaba “Lo que las Clases Sociales se deben unas a otras”, provocando controversias con pensamientos como este: “Si en cualquier sociedad alguien piensa debe haber garantías para que nadie sufra, es una imposible utopía a menos que otros miembros de la sociedad se las otorguen, o regresemos a la era de la esclavitud obligando que el esfuerzo de unos sea para beneficiar a otros”. Pasaba luego a explicar cómo el progreso ocurre de forma espontánea cuando la gente es libre, y afirmaba: “El sistema industrial moderno es una muestra clara de cooperación social. Todas las partes son amalgamadas por las fuerzas impersonales de oferta-demanda. Muchos nunca se conocerán; pueden estar separados por lo infinito de los océanos. Pero su cooperación es coordinada y distribuida por una maquinaria financiera singular, en donde sus intereses y derechos son medidos y satisfechos sin acuerdos ni tratados. Este gran esfuerzo de cooperación es producto de la civilización moderna”.

Tal vez la obra más famosa y de más trascendencia que Sumner produjera es, “The Forgotten Man”. El tema de esta obra fue desarrollado en once ensayos que se publicaran en la revista Harper’s Weekly. Básicamente constituye un afilado ataque al nuevo político demagogo e irresponsable, ofreciendo soluciones sin medir las consecuencias en el mediano y largo plazo de lo ofertado y legislado. Soluciones que siempre involucraban utilizar el producto del trabajo de ese hombre olvidado y oprimido, y escribía:

“Al momento que A observa algo que a él le parece erróneo y que hace sufrir a X, se comunica con B y es cuando A y B proponen aprobar una ley para ayudar a X y aliviar su sufrimiento. Esa ley siempre determina qué es lo que C debe hacer por X, o en el mejor de los casos que es lo que A, B y C deben hacer por X. En el caso de A y B que fueron promotores de la ley para, haciendo caravana con sombrero ajeno, ayudar a X, hubiera sido mejor hacerlo sin promulgar ninguna ley, porque lo que yo quisiera es proteger a C al que yo llamo el hombre olvidado. Ese hombre que es un sencillo y honesto trabajador tratando de ganar el pan de su familia a base de trabajo honesto. Pero con la propuesta demagoga de A y B, lo estamos oprimiendo y obstaculizando su esfuerzo cuando él solo está tratando de ayudarse a sí mismo”.

Hacia finales del siglo 19, el gobierno de EU, encabezado por Lincoln, iniciaba el establecimiento de aquello que Sumner tanto combatía. Explotaba la guerra e implantaba tarifas a las importaciones que alcanzaban hasta 100%, supuestamente para financiar esa guerra civil. Agresivamente atacaba tales medidas afirmando el libre intercambio, el derecho de comprar y vender como los participantes decidan, era la clave de la libertad económica y del progreso.

Contraatacaba con la publicación de “Proteccionismo—El ismo en donde la basura crea ricos”, y pasaba a exponer cómo el proteccionismo corrompe las instituciones políticas y comerciales. Ej: Si encontramos una “exitosa” fábrica de zapatos, pero nos damos cuenta el gobierno estableció una abusiva tarifa a la importación de zapatos de mejor calidad y más baratos. Entonces sabremos que dicha fábrica es solo un ente artificial y mal formado fabricado por el gobierno, y la tarifa es un cruel ataque al consumidor cuando se le priva de su libertad para elegir su acción. La libertad económica no es pro negociante, ni pro trabajadores, es simplemente pro consumidores.

Al final de su vida Sumner recordaba el sueño americano:

“Los hombres que llegaron a esta tierra fueron capaces de eliminar los obstáculos tradicionales para establecer una doctrina. Fue la oportunidad para deshacerse de aquella extravagancia y los defectos que habían heredado del viejo mundo. La idea era nunca permitir que los abusos políticos y sociales de aquel mundo, renacieran aquí. No habría ejércitos, solo milicias policiacas. No habría corte celestial ni pomposidad, órdenes reales, proclamaciones, aristocracia o títulos de nobleza. El ciudadano sería el centro de atención para asegurarle paz y quietud al ir en persecución de sus sueños. Nunca sería forzado a dejar su familia o dar a sus hijos para derramar sangre en tierras lejanas, dejando viudas y huérfanos en la miseria. Ley y justicia deberían reinar en medio de la simplicidad, un gobierno que tuviera muy poco que hacer, y por lo mismo, un campo reducido para la ambición de poder y corrupción. Es por la virtud de esta concepción, realmente única y de una grandeza nunca atestiguada en la historia de la humanidad y defendida por los EU, que su sociedad ha podido florecer y prosperar. (…) Pero si algún día se destruyen esos valores, la nación estará condenada al fracaso”.

• Liberalismo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus