VIERNES, 26 DE MAYO DE 2017
Trinidades imposibles

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Mercado significa libertad para producir y libertad para consumir. Atacarlo es atacar la autonomía de la voluntad.”
Antonio Escohotado


Más artículos...
Víctor Hugo Becerra
• Amando a tu verdugo

Arturo Damm
• ¿Opinan de más?

Santos Mercado
• El capitalismo lo inventaron las mujeres

Arturo Damm
• Tasa a la baja

Erika Donjuán y Miguel A. Cervantes
• Rigidez laboral en México (II)

Manuel Suárez Mier
• Populismo expulsa expertos

Manuel Suárez Mier







“Algunos comentarios sobre una hipótesis de por qué están brotando propuestas proteccionistas por doquier.”


En los 1960s mi maestro Bob Mundell, a la sazón académico visitante en el FMI, descubrió, junto con Marcus Fleming, la imposibilidad que un país tuviera simultáneamente paridad fija, libre flujo de capitales con el resto del mundo y política monetaria autónoma.

Ello significa que los países tienen las siguientes opciones:

Mundell-Fleming vio la luz cuando los arreglos financieros de Bretton-Woods al fin de la 2ª Guerra Mundial estaban vigentes, y consistían de un patrón dólar/oro ante el cual las demás monedas mantenían paridad fija, salvo cuando un país sufría un “shock externo,” como el colapso en el precio de sus exportaciones, o seguía políticas fiscal o monetaria incompatibles con un tipo de cambio fijo.

La otra gran diferencia con el mundo actual es que los movimientos de capital eran ínfimos en comparación con los inverosímiles volúmenes que se mueven hoy, cuando han sido removidos virtualmente todos los controles que solía haber para frenarlos, y el avance cibernético y en telecomunicaciones los ha hecho raudos y casi gratuitos.

El mundo de Bretton-Woods se empezó a derrumbar en 1971 cuando EU corta el vínculo inmutable entre el oro y el dólar, que se empieza a depreciar aceleradamente frente al metal amarillo, y se intensifica el debate respecto a la mejor, o la menos mala, política cambiaria que debieran seguir el resto de los países en tal situación.

Inclusive antes de la crisis financiera iniciada en 2007 economistas como Dani Rodrik plantearon que la globalización había ido demasiado lejos, sobre todo en el ámbito financiero, y que ello exhibía un nuevo triángulo infernal ahora en el entorno político: democracia, soberanía e integración económica global eran incompatibles, por lo que las opciones serían:

Según Rodrik, ello se debe a la disparidad entre las instituciones y reglas de gobierno a nivel nacional, que suelen ser mucho más vigorosas que las que norman el ámbito asociado a la globalización económica y financiera que son, en el mejor de los casos, tenues y con graves lagunas.

La arquitectura institucional y regulatoria a nivel regional o mundial para hacer compatibles una sólida democracia nacional y una mayor integración, demandaría un entramado institucional y jurídico transnacional mucho más denso que el logrado aún por la UE, la comunidad más avanzada en ello, lo que es una quimera total.

Estas ideas ayudan a explicar el creciente motín de una porción no menor del electorado en muchos países democráticos en rechazo de la globalización y a favor de propuestas que priorizan políticas sobernas que para proteger su contrato social, conllevan restringir su vinculación a la economía internacional, en especial respecto al libre flujo de comercio y, sobre todo, de capitales.

No apoyo esta tesis pero mucha gente la cree.

Colofón. Por lo dicho en Israel, Donald Trump creía haber dejado el Medio Oriente cuando salió de Arabia Saudita, ¿a dónde habrá pensado que llegó?   

• Mercantilismo / Proteccionismo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus