Pesos y contrapesos
Jun 16, 2017
Arturo Damm

Salario mínimo

El salario mínimo, si realmente es mínimo, es decir, si realmente el gobierno lo fijó por arriba del salario de equilibrio, genera desempleo.

Precio mínimo es aquel que el gobierno fija por arriba del precio de equilibrio, al cual la cantidad ofrecida es igual a la cantidad demanda: no hay ni escasez (todo demandante dispuesto a pagar ese precio encuentra un oferente dispuesto a venderle), ni sobreoferta (todo oferente dispuesto a recibir ese precio encuentra un demandante dispuesto a comprarle). Quien impone un precio mínimo lo hace con la intención de beneficiar al oferente quien, por ley, no puede recibir, a cambio de lo que ofrece, un precio menor al precio mínimo fijado por el gobierno.

Desde este punto de vista el salario mínimo, salario que es el precio del trabajo asalariado, es el que el gobierno fija por arriba del salario de equilibrio, con la intención de beneficiar a los trabajadores asalariados, quienes no pueden recibir un salario menor al que el gobierno ha fijado, siempre y cuando a ese mayor salario encuentren trabajo. Este es el problema: el salario mínimo, si realmente es mínimo, es decir, si realmente el gobierno lo fijó por arriba del salario de equilibrio, genera desempleo.

Al salario de equilibrio el mercado laboral está en equilibrio: la cantidad demandada de trabajo, de parte de los empleadores, es igual a la cantidad de trabajo ofrecida por los trabajadores. Al salario mínimo, fijado por arriba del salario de equilibrio, la cantidad de trabajo ofrecida por los trabajadores es mayor que la cantidad de trabajo demanda por los empleadores. Al salario mínimo no todo oferente de trabajo, dispuesto a trabajar a cambio de ese salario, encuentra un empleador dispuesto a contratarle. El asalariado está dispuesto a trabajar pero no encuentra trabajo. ¿La causa? El salario mínimo.

Para que el salario mínimo genere desempleo deben cumplirse dos condiciones. Que dicho salario realmente sea mínimo, fijado por arriba del límite superior de la banda de fluctuación del salario. Que todas las otras variables, distintas del salario, que influyen en las decisiones, tanto de empleadores como de trabajadores, permanezcan constantes, condiciones que no necesariamente se cumplen.



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