VIERNES, 26 DE ENERO DE 2018
Cuesta de enero, ¿qué tan empinada?

¿A quiénes deben ir dirigidos los apoyos por parte del gobierno en esta crisis provocada por el Covid19?
A las personas
A las empresas
Sólo a las Pymes
A todos
A nadie



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


Más artículos...
Santos Mercado
• Después de la pandemia, a resolver la crisis económica

Manuel Suárez Mier
• Liderazgos fallidos

Arturo Damm
• Domingo, día clave

Fernando Amerlinck
• Hernán Cortés, el padre de la patria

Luis Pazos
• AMLO, ¿suicidio político?

Arturo Damm
• Lo ha dicho Negrete

Ricardo Valenzuela
• ¿Cómo llegó Marx a EU… y a México? (II)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“La cuesta de enero del 2018 está resultando menos empinada que la del 2017.”


Forma parte de nuestros usos y costumbres, al inicio de cada año, hablar y quejarnos de la cuesta de enero, que según la Wikipedia, “es el nombre que reciben en países como España y países de América Latina al conjunto de subidas de precios, tarifas y tasas que suceden al inicio de cada año,? y que afectan a la capacidad de compra de los consumidores”. La cuesta de enero está relacionada, sobre todo, con el alza de precios, con la inflación, que se supone mayor en enero. ¿Qué tan empinada está resultando la cuesta de enero en este 2018? Veamos.

Durante la primera quincena de enero del 2017, hace un año, con relación a la segunda quincena de diciembre del 2016, la inflación fue 1.51 por ciento. Un año después, a lo largo de la primera quincena de enero del 2018, con relación a la segunda quincena de diciembre del 2017, fue 0.24 por ciento, considerablemente menor. La cuesta de enero del 2018 está resultando menos empinada que la del 2017, con un dato adicional: durante la segunda quincena de diciembre pasado la inflación fue 0.28 por ciento, una quincena después, a lo largo de la primera de enero, la inflación resultó menor, el ya citado 0.24 por ciento. Y, sin embargo, la gente se queja de la cuesta de enero, ¿por qué?

Porque centran la atención en los productos cuyos precios aumentaron: plátano 9.69 por ciento; papas y otros tubérculos 6.09; gas doméstico LP 3.86; huevo 3.44; derechos de suministros de agua 1.61 por ciento, por mencionar los cinco cuyos precios se incrementaron más y por arriba del “promedio” que fue del 0.24 por ciento, sin atender a los productos cuyos precios bajaron: transporte aéreo 31.91 por ciento; jitomate 17.42; chile serrano 12.57; calabacita 12.42, otros chiles frescos 12.11 por ciento.

La inclinación de la cuesta de enero, en lo que al poder adquisitivo del dinero se refiere, hay que medirla, no por el comportamiento de los precios de estos o aquellos productos, sino por la evolución del Índice Nacional de Precios al Consumidor, a partir del cual se calcula la inflación. Así medida, por lo menos durante la primera quincena de enero, comparada con la de hace un año, la cuesta de enero resultó menos inclinada, lo cual, sin duda alguna, es una buena noticia.

• Problemas económicos de México

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus