VIERNES, 30 DE MARZO DE 2018
El excepcionalismo de AMLO

A un año del comienzo del gobierno de López Obrador, usted cree que hemos mejorado en...
Economía
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El punto sobre la i
“El gobierno es, esencialmente, poder frente al ciudadano. ¿Qué lo justifica?”
Othmar K. Amagi


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“Postular que en México todo funciona distinto que en el resto del mundo, como cree AMLO, es una mentira y muestra su grave ignorancia.”


La ignorancia y falta de preparación intelectual de López Obrador, que quedaron en patética evidencia en la entrevista colectiva en Milenio TV la semana pasada, lo llevan a pensar que las “metodologías” desarrolladas fuera del país no son aplicables porque México es excepcional, único y diferente a todas las demás naciones.

Ciertamente México tiene características que lo diferencian del resto del mundo y que lo hacen original en muchos sentidos; su riquísima y variada cultura; su peculiar historia; su gastronomía de originalidad y diversidad increíbles; su geografía portentosa; y sus recursos naturales de generosidad notable.

Los mexicanos, siendo originales e incomparables de un sinnúmero de modos, son también entes racionales que responden a los estímulos comunes a todo el género humano, por lo que postular que en México todo funciona distinto que en el resto del mundo, como cree AMLO, es una mentira y muestra su grave ignorancia.

Nadie, ni siquiera él, cuestiona la ley de la gravedad como algo que se aplica universalmente, a pesar que la “metodología” para analizar este fenómeno la discurrió y desarrolló Isaac Newton en Inglaterra, una tarde en la que tomaba una siesta bajo un árbol y vio caer una manzana.

Sin embargo, el demagogo pretende derogar las leyes de la oferta y la demanda que rigen el comportamiento de productores y consumidores con la misma mano de hierro que la ley de la gravedad, por ser producto de una “metodología neoliberal” diseñada para “sociedades ajenas,” como lo repitió en el debate citado.

AMLO ofrece a diario bajar por decreto los precios de los combustibles y del fluido eléctrico y rechazar la inversión privada en “sectores estratégicos” de la economía, que él definirá, a pesar que ello resulte en el desperdicio de recursos y que lleve a las empresas a depender de un erario con caudales siempre insuficientes, y amaga con cancelar las “reformas estructurales,” el único medio para un futuro promisorio.

Pero el excepcionalismo mexicano en la mente provinciana de un tabasqueño que no entiende cómo funciona el mundo ni la economía, tiene expresiones mucho más preocupantes que su rechazo a aceptar leyes económicas de validez universal, de por sí pésima señal de lo que le espera al país en caso de que llegara a la Presidencia.

Me refiero al “México profundo” al que no hay que tocar, como declaró en varios casos de linchamiento cuando era alcalde de la capital. Entonces AMLO dijo que “con las tradiciones del pueblo, con sus creencias, más vale no meterse” justificando así la inacción de la policía a su cargo, postura criminal que sigue reiterando hasta ahora.

El excepcionalismo mexicano llevado a un extremo absurdo por el demagogo tropical, implica simplemente que en México no habrá ley que valga que no sea la que él decida, lo que implica o el rechazo a aplicar el estado de derecho en vigor o remplazarlo, como lo han hecho Chávez y Maduro en Venezuela.

Un aspecto que sería especialmente dañino para México de esta forma primitiva de ver el mundo, es el vinculado con las relaciones externas. AMLO cree que se puede cerrar la puerta a la honda y variada red de vínculos que México tiene con el exterior, a pesar que ahora finja lo contrario y hasta anuncie el nombre (equivocado) de su negociador del TLCAN.

A este respecto, muchos creen que sería imposible que AMLO revirtiera la inserción de México en la globalización comercial, financiera, en telecomunicaciones y en los ámbitos cultural, informativo y noticioso. Piensan que su espacio de acción está muy acotado, ¡lo que es un gravísimo error, sólo hay que voltear a ver el Brexit del Reino Unido y lo que ocurre en Estados Unidos con Trump!

• Demagogia • Elecciones México 2018

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