MIÉRCOLES, 4 DE ABRIL DE 2018
La ley de Herodes estadounidense (III): La colusión Trump—Rusia

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“Lo que separa a los liberales de radicales es que la economía política se resuelve con una sola pregunta: ¿estamos exigiendo de la ley justicia universal? El socialismo demanda de la ley, además de justicia, activar el principio de fraternidad.”


Los rumores de la colusión de Rusia con Trump, o con la campaña de Trump, empezaron a conocerse durante las primarias del 2015, y tomaron fuerza después de que Trump asegurara la nominación Republicana en Julio del 2016. Gracias al inspector general del Departamento de Justicia, Michael Horowitz, ahora sabemos que todo el alto nivel de oficiales del FBI estaba involucrado promoviendo esos rumores. Entre los descubrimientos de Horowitz hay extensos mensajes de texto entre el subdirector de contrainteligencia del FBI, Peter Strzok, y la abogada del FBI, Lisa Page, quien sugería un plan ilegal para utilizar la estructura de las instituciones judiciales responsables de hacer la ley se respete, para armar el complot contra Trump. El intercambio más revelador se llevó a cabo el 15 de Agosto del 2016. Preocupado por el resultado de la elección, Strzok escribió a Andrew McCabe: “Quiero creer que la ruta que pusiste a nuestra consideración con la seguridad de que no hay ninguna posibilidad de que Trump sea electo—yo creo no podemos correr ese riesgo. Debemos de tomar esa precaución, es similar a una póliza de seguro en el improbable evento que mueras antes de llegar a los 40”.

Ninguna cantidad de azúcar vertida sobre la explicación de éste y otros textos puede endulzar y menos ocultar el odio hacia Trump, y su soporte total para la candidatura de Clinton. Los mensajes de Strzok claramente ilustran su compromiso para continuar luchando para llevar a Clinton a la presidencia, y lograr una humillante derrota para Trump o, si en el improbable caso de que Trump llegara a ganar, utilizar la “póliza de seguro”. El término póliza de seguro se refiere al inicio de la investigación acerca de la “inventada” colusión Trump-Rusia, de la que, hasta el día de hoy, no existe absolutamente ninguna prueba de colusión ni de la comisión de algún crimen. Estas no son afirmaciones de investigadores profesionales, sino de agentes corruptos que han creado dos estándares de justicia basada en sus preferencias políticas. Todo esto luce como una repetición de las leperadas que se desarrollaran hace años, con el FBI bajo la dirección de J. Edgar Hoover, que llevó a la creación del comité de la Iglesia—un comité establecido para reformar el FBI y evitar continuaran las interferencias en la política doméstica.  

Al centro de la trampa anti Trump, conocida como colusión Trump-Rusia, está el FBI utilizando documentación pagada por la campaña de Clinton y el comité nacional del partido Demócrata. Se le conoce como el dossier de Steele porque fue escrito por el ex oficial del M 16 de Inglaterra, Christopher Steele. Este documento contiene información falsa destinada a perjudicar a Trump y su presidencia. Y mientras los allegados a Clinton ahora afirman que ella nunca mencionó este Dossier de Steele, es un hecho que no necesitaba hacerlo—la alta jerarquía del FBI lo estaba haciendo por ella. El abogado general del FBI, James Baker, recientemente fue removido cuando se comprobó que él había filtrado el dossier a la revista Mother Jones y a otros miembros de la media. Nadie en el FBI ha podido afirmar que el dossier y la información que contiene de Trump hayan sido verificados, declaraba Andrew McCabe en su testimonio reciente ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Comey y el director de la CIA en aquellos momentos, John Brennan, se dieron a la tarea de lavar el dossier Steele paseándolo por toda la comunidad de inteligencia, para darle un aura de credibilidad y luego entregarlo a la prensa. También fue usado por oficiales del FBI y el Departamento de Justicia (DOJ) para asegurar las autorizaciones de parte de una corte y poder intervenir las comunicaciones, citando legalidad con la bandera del Foreign Inteligencie Surveillance Act (FISA). Después, todo su contenido, vía autorización de la corte apoyada con FISA, fue usado para justificar la ilegal acción y dar a conocer la identidad de los oficiales de Trump a quienes les habían intervenido sus comunicaciones. El contenido de esas intervenciones, ejecutadas por la National Security Agency, fue plasmado en hojas de información financiera y presentado a los miembros del National Security Council (NSC) del presidente Obama —específicamente a Susan Rice y Ben Rhodes— para luego filtrarlos a la prensa. De acuerdo con miembros del staff del NSC, el presidente Obama leyó el contenido de las intercepciones de FISA acerca del personal de la campaña de Trump. No fue sorpresa para nadie el que no hubiera alguna solicitud de investigación del FBI ni del DOJ por la filtración.

Afirmaba Federico Bastiat que cuando la ley excede sus verdaderas funciones, no lo hace de forma inconsecuente y en asuntos debatibles. Actúa en directa oposición de su propósito. La ley es entonces utilizada para destruir su propio objetivo. Se aplica para destruir la justicia que supuestamente debe de mantener y proteger; para limitar y destruir los derechos que debería igualmente respetar y defender. La ley pone la fuerza pública a disposición de gente sin escrúpulos que pretenden, sin correr riesgos, explotar la persona, libertad y propiedad de quienes tiene la obligación de proteger. Convierte el despojo, la agresión, el robo, en derechos para proteger al despojador o al ladrón. Convierte la defensa legal del ofendido en un crimen, para luego castigar a quien se defiende. Y este seguirá siendo el caso mientras los seres humanos permanezcamos pasivos, mientras continuemos imaginando nuestra relación con el estado es similar a la de un borrego y el dueño de la manada.

Lo que separa a los liberales de radicales es lo siguiente; la economía política se resuelve con una sola pregunta ¿estamos exigiendo de la ley justicia universal? El socialismo demanda de la ley, además de justicia, activar el principio de fraternidad. Pero el mezclar la ley y la justicia con el principio de solidaridad, en un arreglo que ha sido establecido con anterioridad por las legislaturas, es una poción verdaderamente venenosa. Pero cuando los socialistas o los bribones llegan al poder, esa fraternidad es solo para ellos y para lograrlo simplemente acomodan la ley a su favor, y quienes son los responsables de vigilar su cumplimiento la utilizan, como el mismo Bastiat afirmaba, convirtiéndose en lo diabólico que deberían combatir.

El FBI y el DOJ, las dos instituciones de justicia más importantes de un país como lo son los EU utilizaron lascivas y falsas acusaciones contenidas en el documento resultado de una supuesta investigación (en realidad inventadas por un agente británico) de la oposición política, para obtener de la corte la información recabada en las ilegales intervenciones de sus comunicaciones, para luego filtrar su contenido y la identidad de sus oponentes políticos. Este ha sido un verdadero complot político estilo James Bond. Aunque a mí me parece más un proceso similar al seguido por los actores Kate del Castillo y Sean Penn, primero para localizar y luego visitar a El Chapo Guzmán en las profundidades de la sierra madre, en donde colindan los estados de Sonora, Chihuahua y Sinaloa, una región considerada tierra de nadie y sin ley. Esta ha sido una de las más vergonzosas agresiones a los principios de justicia en EU.

• Estados Unidos

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