VIERNES, 25 DE MAYO DE 2018
Un buen secretario de Hacienda III

¿Ud. está de acuerdo en que el gobierno mexicano regale 100 millones de dólares a gobiernos centroamericanos para frenar la inmigración?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Manuel Suárez Mier







“Sigo con mi crónica sobre el desempeño del area financiera del gobierno mexicano hasta 2012.”


Traté de ilustrar en mis últimas dos entregas la historia reciente del desempeño de las finanzas públicas en México y las circunstancias en las que los secretarios de Hacienda tuvieron éxito en mantener la hasta hace poco elusiva estabilidad financiera, condición básica para poder crecer y progresar.

Toca hoy revisar la siguiente fase discutiendo el saneamiento económico iniciado al final de la administración de Miguel de la Madrid (1982-88), que se consolidó en el gobierno de Carlos Salinas (1988-94), con Pedro Aspe como secretario de Hacienda.

Aspe, el arquitecto del plan de estabilización que abatió la inflación de 160% en 1987 a 7% en 1994 y restableció un crecimiento económico superior al de la población, inició su gestión en Hacienda logrando términos muy favorables en la renegociación de la deuda externa que se había dejado de pagar al quebrar el país en 1982.

El Presidente Salinas decidió enmendar el error histórico de Jolopo y regresar la responsabilidad del gasto público a Hacienda, decretando la desaparición de la SPP, lo que restauró los incentivos para mantener el equilibrio financiero al estar de nuevo el gasto público, los impuestos y el crédito bajo el mismo techo.

Lamentablemente, la tendencia a consolidar la estabilidad de la economía se interrumpió con la llegada a la presidencia de Ernesto Zedillo, quién creyó entender de economía y discurrió que podía hacer “una pequeña devaluación del peso de 17%,” que él pensaba era el monto de su sobrevaluación.

En sólo 19 días Zedillo provocó la mayor crisis financiera en la historia y se vio obligado a remplazar a su secretario de Hacienda, que no duró ni un mes, con Guillermo Ortiz quien fue subsecretario con Aspe y tenía habilidad y oficio para superar el colapso financiero, a lo que ayudó muchísimo la apertura de la economía.

La crisis de fines de 1994 avala de nuevo que cuando las finanzas “se manejan en Los Pinos” sobreviene el desastre. Ortiz, quien como ex-jefe de Zedillo en el Banco de México, tenía un ascendiente insólito sobre él, restauró la autonomía hacendaria y la estabilidad económica y limpió las finanzas públicas.

Cuando Ortiz pasa a hacerse cargo de un Banco de México, plenamente autónomo desde 1997, espectacular logro del gobernador Miguel Mancera (1982-97), José Angel Gurría –también subsecretario con Aspe– toma Hacienda y consolida el equilibrio financiero y de precios, volviendo a una inflación de un solo dígito y logrando que el PIB creciera al 7%, antes del acceso del nuevo gobierno en el 2000.

Vicente Fox (2000-06) tuvo el notable acierto de nombrar en Hacienda a Francisco Gil Díaz, reconocido experto en finanzas e impuestos, a quien apoyó con decisión. En estrecho enlace con el banco central, Gil Díaz afianzó la estabilidad financiera como no había ocurrido desde la gestión hacendaria de Antonio Ortiz Mena entre 1958 y 1970 y desendeudó al erario de forma notable.

En el sexenio de Felipe Calderón (2006-12) Hacienda estuvo en las competentes manos de Agustín Carstens, que fue subsecretario con Gil Díaz, y a pesar de la profunda recesión iniciada en 2008 mantuvo un razonable equilibrio financiero, aunque creció la deuda pública. En 2009 pasó a dirigir el Banco de México.

Lo siguió en Hacienda Ernesto Cordero, primer secretario en mucho tiempo que no venia del sector financiero, pero actuó con prudencia y se apoyó en el capaz equipo hacendario. Terminó la administración José Antonio Meade, quien sí era parte del equipo, y en el último año del sexenio estabilizó el crecimiento de la deuda.

En la siguiente entrega haré una apretada síntesis del desempeño hacendario de la actual administración, para pasar a revisar los perfiles de los posibles secretarios de los candidatos presidenciales.

• Elecciones México 2018

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus