VIERNES, 31 DE AGOSTO DE 2018
Paradojas de las negociaciones

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No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“Yo creo que lo logrado fue un trato regular para México. Un análisis serio obliga a separar el teatrito estelarizado por Trump en la Casa Blanca, en el que el bufón protagónico mintió, exageró e insultó como es su inveterada costumbre.”


La comentocracia ha escudriñado si los términos del acuerdo en principio alcanzado por México y EU el lunes pasado para un renovado acuerdo de libre comercio, son una victoria excelsa o una fatídica traición a la patria.

Yo creo que lo logrado fue un trato regular para México, recordando que “lo mejor es enemigo de lo bueno,” que ojalá se logre la adhesión de Canadá para que el convenio siga siendo trilateral y se den a conocer los muchos elementos hasta hoy ocultos.

Un análisis serio obliga a separar el teatrito estelarizado por Trump en la Casa Blanca, con la presencia telefónica de Peña Nieto y los negociadores como comparsas, en el que el bufón protagónico mintió, exageró e insultó como es su inveterada costumbre.

Declaró que “el TLC de Norteamérica era el peor tratado en la historia,” que estaba muerto, que lo remplazaría un acuerdo bilateral EU-México (con el soez acrónimo USMeTA, en inglés), y que ya se vería si los viles canadienses lo adoptaban o les sorrajaría aranceles a sus vehículos con lo que “EU se haría rico muy pronto.”

Ninguno de sus dichos es remotamente cierto pues en EU la facultad de negociar convenios comerciales corresponde al Congreso, que la delega en el Ejecutivo en un procedimiento apodado “fast-track,” y se compromete a votar a favor o en contra de lo negociado sin enmiendas.

El Congreso de EU renovó su autorización el mes pasado para el TLC de Norteamérica y no para acuerdos bilaterales con Canadá y México, por lo que si el primero está muerto por la ausencia de Canadá, Trump tendría que solicitar nuevas autorizaciones.  

La paradoja aludida en el título se refiere a que cuando México propuso a EU un acuerdo bilateral en 1989, lo que el Presidente Bush padre vio con buenos ojos, fueron los canadienses quienes forzaron que la negociación fuera trilateral mediante la presión que ejercieron sobre el Congreso.

Es bien sabido que Canadá tiene una potente capacidad de cabildeo con los legisladores de EU, lo que explica la ubicación de su embajada al pie de la colina del Capitolio, pero en esta ocasión “se les volteó el chirrión por el palito,” como reza el refrán popular.

Resulta que el negociador de EU, Robert Lighthizer, resintió la presión que ejercieron los legisladores de su país azuzados por Canadá, y empezó a tomar distancia de sus vecinos septentrionales y a envenenarle la sangre a su voluble patrón contra ellos.

México neutralizó los mayores amagos que planteó EU en la negociación:

Conforme se conozcan las partes hasta hoy ignotas, podremos juzgar mejor la calidad de lo acordado.

• Globalización / Comercio internacional • Demagogia • México - Estados Unidos

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