MARTES, 2 DE OCTUBRE DE 2018
Maoísmo y el movimiento estudiantil de 1968

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


Más artículos...
Luis Pazos
• Más impuestos menos crecimiento ¡lógico!

Arturo Damm
• Desaceleración, más muestras

Ricardo Valenzuela
• ¿Quiénes controlan los gobiernos? (I)

Isaac Katz
• ¿Qué falló? (I)

Arturo Damm
• La tasa y el crecimiento

Víctor Hugo Becerra
• Amando a tu verdugo

Santos Mercado







“El maoísmo puede ser usado para crear un paraíso o un infierno. En un país de ideas atrasadas, como en México, el maoísmo puede ser usado para romper viejas estructuras comunistas.”


En 1968 casi todos nos hicimos comunistas. Los había de varios colores y sabores: Marxistas-leninistas, trotskistas, cheguevaristas, albanos, etc. Yo me afilié a los maoístas, pero nunca se vieron liberales, ni anticomunistas.

No quise unirme a la Liga 23 de septiembre que se tomó en serio eso de acabar con la burguesía y andaba matando empresarios, robando bancos, poniendo bombas en los grandes negocios y matando policías porque decía que solo defendían a los ricos.

Me gustaron más las ideas de Mao Tse Tung. No todas, pero me cautivó su llamado “Centralismo Democrático” que fomentaba reunir al pueblo, promover que todos hablaran, discutieran, refutaran y tomaran decisiones; esas decisiones deberían ser sagradas, todos debían obedecerlas, te gustaran o no te gustaran. Suena bien, ¿o no? Tardé mucho tiempo en percatarme que era una completa idiotez.

Mao Tse Tung era ya el líder indiscutible del movimiento comunista en China desde 1905. Un hombre carismático y despiadado. Sus palabras eran órdenes y los que le contradijeran aparecían muertos en poco tiempo. Mao logró movilizar a miles, millones de personas para que se sumaran a sus ideas, la de establecer una sociedad comunista en China. Hizo una gran marcha llamada de los diez mil kilómetros, derrotó a los japoneses, que habían invadido su territorio. Y tomó el poder en 1949.

Desde ese momento, lo que se hacía o no en China, era dictado por un solo hombre: El presidente Mao Tse Tung, el Gran Timonel. Formó un gobierno disciplinado que tenía la tarea de organizar la producción y la distribución en toda China. El país se manejó por un solo hombre y con su equipo de trabajo que tenía que aplicar las decisiones del líder, sin discutir ni contradecir. Todas las tierras de china, toda la producción agrícola, industrial y toda la educación y cultura tenía que estar manejada por el Partido Comunista de China, quien obedecía en todo a Mao.

Si se aplicaba CENTRALISMO DEMOCRATICO, todo debería marchar bien, pensábamos. Era como manejar al país como si fuera una única empresa capitalista. Todas las empresas capitalistas se manejan centralmente y muchas triunfan: Bimbo, Apple, Nissan, Ford. ¿Por qué no habría de funcionar bien un país como si fuera una empresa capitalista?

En México nos maravillamos con lo que sucedía en China. Alcanzábamos a ver el gran potencial que tiene concentrar el poder en el hombre más sabio, inteligente, generoso y de buenas intenciones. Y nos hicimos maoístas.

México no tenía relaciones diplomáticas con China, pero había dos sociedades mexicanas que promovían la amistad con China. Se repartieron miles de libritos rojos, eran muy atractivos. Tenía que llegar al poder un presidente comunista para que estableciera lazos con China comunista, ese fue Luis Echeverría Álvarez.

Niños o adultos que no tuvieran en el bolsillo las citas de Mao, se le azotaba frente al público o se le ponía un letrero de enemigo del pueblo y le pegaban plumas en todo el cuerpo para que caminara por las calles y recibiera la repulsa de la gente.

En la Escuela Superior de Física y Matemáticas me hice maoísta y aplicábamos el método de Mao. Movilizábamos a toda la escuela, hacíamos paros, huelgas, organizamos un asalto a la Dirección General del IPN, sacamos toneladas de papel, máquinas impresoras, esténciles, etc. Dos veces nos secuestraron compañeros y movimos a toda la escuela para secuestrar camiones y amenazar al gobierno. Si no nos entregaban a los secuestrados quemaríamos los autobuses. Y nos los entregaron poquito antes de finalizar el plazo. Nos sentimos grandes, con Mao sí podemos hacer una gran revolución en México, pensábamos.

Se formaron organizaciones maoístas muy serias para aplicar el maoísmo en México. Nació Política Popular con su panfleto “Línea de Masas” que tuvo su mayor actividad en el norte del país. Movilizó gente para invadir terrenos y formar colonias. Nos metimos a las fábricas, movimos a los trabajadores para que se salieran de los sindicatos tradicionales y formaran nuevos sindicatos independientes. Todos los maoístas vivíamos en la euforia, la alegría de sentirnos revolucionarios. Realmente creíamos que no era necesario el capitalismo, las empresas privadas, las ganancias, los precios y que todo eso se podía sustituir por un buen líder que se preocupara por su rebaño.

Pero la triste realidad llegó para decirnos que estábamos rematadamente equivocados.

El centralismo democrático fracasó. Se cayó el Muro de Berlín, la URSS desapareció, colapsó el socialismo. En realidad, las masas nunca tomaron decisiones propias, era el petit comité quien discutía y tomaba decisiones. Luego, se convocaba a la gente para que abrazara las decisiones del comité. Todo era una farsa. Muchos fueron a la tumba por estar en desacuerdo. Los fracasos llegaron, las hambrunas se multiplicaron, los adversarios surgieron por todos lados y China se convirtió en una cena de negros. La utopía comunista se desmoronaba.

Por suerte, Mao muere en 1976, una semana teníamos que llorarle por decreto, bajo pena de castigo. Pero un día después, toma el poder Deng Tsiao Ping, el enemigo de Mao y pronuncia la primera frase bella: No importa el color del gato si sabe cazar ratones. Duro golpe al comunismo. La segunda frase fue: Ser rico, no es pecado. Y fue un tremendo impulso para desarrollar la economía capitalista en China. En 2004 se reforma la constitución para introducir el derecho y respeto sagrado a la propiedad privada. Esa influencia no ha llegado a México. Pero seguramente también influirá.

Por qué falla el maoísmo:

  1. El maoísmo nos hace creer que PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO. Bonita frase, casi siempre inútil.

  2. La economía no puede manejarse por decisiones de un solo hombre. No se puede manejar la economía de un país como si fuera una empresa capitalista. El hombre que la maneja lo hace sin riesgos, a diferencia de una empresa capitalista donde el dueño pierde hasta la camisa si fracasa su negocio.

  3. Las decisiones de un líder que maneja toda la economía no se basan en el mercado, sino en lo que él percibe que son las necesidades de la gente, se maneja a capricho, con intereses políticos. Es el modelo keynesiano.

  4. El talento, energía y capacidad de la gente se pierde por ser empujada a proyectos que no son de él.

  5. La creatividad de los individuos se pierde pues no vale ante las decisiones del líder.

  6. Los movimientos políticos de masas dirigidos por izquierdistas destruyen el capitalismo, pero construyen infiernos.

  7. En México se utiliza el movimiento de masas dañando a masas no organizadas o en desventaja. Por ejemplo, las huelgas, las marchas, los bloqueos donde pretende golpear a B dañando a C.

Sin embargo, combinando movimiento de masas, es decir, maoísmo con ideas liberales es posible corregir muchos males. Por ejemplo, se podría movilizar a la gente para:

  1. Eliminar instituciones inútiles del gobierno.
  2. Quitar regulaciones que impiden el funcionamiento de los negocios.
  3. Privatizar los sistemas de salud.
  4. Privatizar las escuelas y universidades.
  5. Crear sistemas de financiamiento para estudiantes.
  6. Reducir drásticamente el tamaño del gobierno.
  7. Reducir el número de diputados y senadores.

El maoísmo o movimiento de masas ya no se usa en China, pues lo han sustituido por el liberalismo económico y la dictadura política a fin de no dar vuelo a las ideas comunistas. Sin embargo, en un país de ideas atrasadas, como en México, el maoísmo puede ser usado para romper viejas estructuras comunistas. En resumen, el maoísmo puede ser usado para crear un paraíso o un infierno. Todo depende de las ideas que penetren en las masas o en los líderes que dirigen a la gente.

• Socialismo • Totalitarismo • 2 de octubre

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus