VIERNES, 9 DE JUNIO DE 2006
Por un proyecto alternativo de futbol

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El punto sobre la i
“El gobierno es, esencialmente, poder frente al ciudadano. ¿Qué lo justifica?”
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““Sonríe, Yibuti va a ganar”. Este podría ser uno de los lemas propagandísticos del “Proyecto alternativo de futbol” cuya consigna principal será: “Por el bien de todos, subamos a los de abajo y tumbemos a los de arriba”.”


En la odiosa clasificación de la FIFA –clasista por definición- Yibuti ocupa el lugar 200 entre las selecciones nacionales de futbol. La FIFA, pletórica de esa filosofía neoliberal del darwinismo social o la supervivencia del más apto, pone en los primeros sitios a los mismos de siempre: Brasil, Holanda, la república Checa, Alemania, España, Argentina, Italia, Inglaterra; ¡hasta México y Estados Unidos están en ese grupito de privilegiados, consentidos de la FIFA!

 

¡Ya basta! Debemos convocar a una “gran marcha hacia delante” que nos permita “empezar a pagar la deuda histórica que tenemos con los desposeídos del balompié” y exigir que se modifique el modelo de competencia neoliberal que ha impuesto la FIFA. ¡Al diablo con las clasificaciones y los procedimientos de selección amañados para que ganen los de siempre! Yibuti, cuya selección de futbol ni siquiera ha sido aceptada en la Copa Mundial, reúne todos los requisitos para ser el primer campeón del mundo de “los de abajo”.

 

Miren ustedes: Yibuti es un país pobre, casi miserable –primer punto a favor-, africano –segundo punto a favor por aquello de la deuda histórica que tanto nos obliga- y además mayoritariamente islámico –tercer y definitivo punto contundente para terminar, de una vez por todas, con el opresivo euro-centrismo y todas esas monsergas de la civilización occidental.

 

Por supuesto, no se trata de que Yibuti gane en el terreno de juego porque ahí las reglas están amañadas a favor de los de siempre, los árbitros están sometidos al sistema y sólo se fomentan las odiosas competencias salvajes diseñadas perversamente para que ganen los más aptos. No, Yibuti tiene que ser proclamado campeón del mundo en una mesa de negociaciones “al más alto nivel” cuya realización arrancaremos a los mandones de la FIFA mediante movilizaciones sin precedente, bloqueos de aeropuertos y carreteras, toma de instalaciones, exhibición (y uso) de machetes persuasivos y otras herramientas típicas de la lucha popular. No faltarán egregios “luchadores sociales”, digamos un Hugo Chávez Frías, que encabecen la gran marcha. Véase, por cierto, la injusticia: la bolivariana república de Venezuela, la esperanza de liberación de los pueblos oprimidos, está clasificada por la FIFA ¡en el lugar 71!, apenas por arriba de Kuwait. ¿No les parece muy sospechoso? Exigimos el completo esclarecimiento de este crimen y el castigo más severo a los responsables de la exclusión de los hermanos bolivarianos. Ya integramos un voluminoso expediente –donde están, por ejemplo las actas constitutivas de las Federaciones de Futbol involucradas– que demuestra, sin necesidad de más pruebas, que tenemos la razón.

 

Es “por el bien de todos, primero los de abajo y la FIFA al carajo. El lunes desenmascaremos, “urbi et orbi”, las tres grandes mentiras en que se funda el injusto sistema actual: La libre competencia, las reglas del juego y la complacencia al consumidor.


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