LUNES, 19 DE JUNIO DE 2006
Encrucijada mexicana: ¿El camino de las naciones ricas o pobres?

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“El conflicto magisterial oaxaqueño nos recuerda por qué la gran debilidad de México es la formación de capital humano. Ver cómo los seudo maestros exigen tabulaciones salariales acordes a los vicios heredados del viejo priísmo: antigüedad y negociación sindical en lo oscurito.”


En medio del conflicto magisterial de Oaxaca, calumnias, golpes bajos y pleitos de comadres entre los partidos políticos se está peligrosamente pasando por alto el gran riesgo de que en México regresen los esquemas populistas que tanto daño han hecho al pueblo.

 

El conflicto magisterial oaxaqueño nos recuerda por qué la gran debilidad de México es la formación de capital humano. Ver cómo los seudo maestros exigen tabulaciones salariales acordes a los vicios heredados del viejo priísmo: antigüedad y negociación sindical en lo oscurito. Claro, si estos seudo maestros pidieran salarios acorde a su preparación y productividad, tendrían que tener serios descuentos en sus cheques. Por lo pronto ya se sentaron a “negociar” y seguramente estarán preparándose para que el próximo año, en el mes de mayo, resurja nuevamente el conflicto. El cuento del chantaje y la mediocridad de nunca acabar. Por si esto fuera poco, hay que agregar el chantaje sindical minero, cuyos líderes sectoriales pretenden imponer a un ladrón al frente del gremio. Todos estos son lastres que México arrastra y que si no se acaban, terminarán por liquidar el crecimiento económico de México.

 

Para colmo, el candidato López Obrador pretende regresar (y en su caso consolidar) a estos viejos modelos de mediocridad y populismo. No, es hora de extirpar este cáncer que carcome a México desde hace varias décadas.

 

En medio de toda esta mediocridad, es necesario recordar por qué hay países ricos y pobres. Ojo con esto, amigo lector, porque el discurso latinoamericano populista afirma que son los recursos naturales la causa de que haya países ricos y pobres. Asimismo, este discurso señala a un imperialismo imaginario de EU (sólo en la mente de los populistas) como otro factor del subdesarrollo de los países latinoamericanos, y en general de las naciones pobres del mundo. La evidencia del mundo económico real desmiente contundentemente estas falaces creencias. Las propuestas de López, además de revivir y engordar estos argumentos, los “enriquecen” con supuestas propuestas de redistribución de la riqueza (quitarle a los ricos para darle a los pobres) como la solución a la pobreza. No, tampoco la evidencia internacional respalda estos argumentos. El viejo socialismo cayó y las sociales democracias hoy día han generado costosos estados del bienestar que inhiben el crecimiento de las empresas, pues tienen que pagar altos impuestos para soportar este modelo de quitarle a los que más tienen y dárselos a los que menos; una mediocridad total. Además, en este caso, la propuesta de López es más del estilo corporativista del PRI, en donde se le quita impuestos a la clase media para rescatar a las empresas quebradas de los ricos. Al final los más afectados son los que tienen menos recursos.

 

Así como hay personas pobres y personas ricas, también hay países pobres y países ricos. La diferencia entre países pobres y ricos, como ya lo señalamos, no está en los recursos naturales de que disponen. Japón tiene un territorio muy pequeño y montañoso que no sirve para la agricultura ni la ganadería y sin embargo es la segunda potencia económica mundial. Su territorio es como una gran fábrica flotante que importa materia prima de todo el mundo, la procesa y el producto resultante es exportado también a todo el mundo acumulando riquezas.

 

También tenemos el caso de Suiza, que sin océanos tiene una de las mayores flotas náuticas del mundo. Que no produce cacao, pero sí el mejor chocolate del mundo. Que en sus pocos kilómetros cuadrados cría ovejas y cultiva el suelo sólo cuatro meses al año (ya que en los restantes es invierno) y así tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Al igual que Japón, no tiene productos naturales pero da y exporta servicios con calidad muy difíciles de superar. Es otro país pequeño cuyo capital humano, seguridad, orden y trabajo, lo convirtieron en la “caja fuerte” del mundo.

 

Tampoco es cierto el viejo argumento de que los viejos colonizadores son ahora los ricos y los pobres son los países colonizados. España, que fue una gran potencia colonial, era a mediados del siglo XX una nación pobre y atrasada. Sólo la apertura de sus fronteras y la integración al resto de los países europeos occidentales la llevó a tener hoy el status de nación desarrollada. Portugal estuvo en una situación similar. Francia, Italia y Bélgica, viejas potencias coloniales, hoy son potencias de tercero y cuarto nivel. Hong-Kong, fue colonia británica y hoy se destaca por su riqueza económica, en medio de un territorio que no posee ninguna riqueza natural. La nación más rica del planeta, EU, fue colonia en el pasado.

 

Los países ricos tampoco son los que más gasto social destinan. Desde que Alemania, Italia, Suecia y Francia desbordaron su gasto público para sostener a su costoso estado de bienestar, ya no crecen y de hecho, sus ingresos per cápita comienzan a estancarse y a ser rebasados por países cuyo gasto público es menor como Irlanda ó Nueva Zelanda.

 

¿Quiénes son los países ricos? Son aquellos que respetan los siguientes elementos:

 

Derechos de propiedad perfectamente establecidos. Esto significa que hay un respeto pleno por la propiedad privada. Esto se traduce en que la población posee, usufructúa y transfiere la mayor parte de los recursos naturales de estas naciones ricas. Por supuesto, no hay expropiaciones caprichosas.

 

Entorno institucional sólido. En estos países se respeta la ley, empezando por los gobernantes. Hay un entramado institucional que hace coercitivo el cumplimiento de los derechos de propiedad acompañado de un sistema eficiente y transparente de impartición de justicia. Por supuesto, no hay delincuentes de cuello blanco en libertad.

 

Estabilidad macroeconómica y financiera. Mediante bancos centrales autónomos (autónomos del gobierno, pero sujetos al escrutinio del Congreso) los países ricos cumplen con el primer requisito necesario para que haya crecimiento económico: estabilidad de precios (inflación controlada de 2, máximo 3%). Asimismo, hay un manejo de deuda responsable; el Congreso actúa como un verdadero contrapeso al ejecutivo y pone límites a endeudamientos irresponsables.

 

Régimen de inversión atractivo. Las leyes de estos países fomentan la acumulación de capital mediante el estímulo a la inversión privada en todos los sectores de la economía. Esto hace que estas naciones sean importantes receptoras de inversión extranjera directa. No hay monopolios gubernamentales al estilo de PEMEX y CFE.

 

Impuestos bajos y parejos. Los sistemas fiscales de estos países, además de ser eficientes son fáciles de interpretar, por lo que las personas y las empresas encuentran que es sencillo y de bajo costo pagar impuestos. Asimismo, las tasas del impuesto sobre la renta son bajas, menores al 20% (a veces menores al 15). Por supuesto no hay exenciones para nadie.

 

Economía y cuentas de capital abiertas. En estos países hay libertad económica que se compagina con mercados abiertos al exterior, es decir, hay muy bajos aranceles sobre los productos extranjeros o la mayoría de las veces ni existen. Asimismo, la mayoría tiene regímenes cambiarios de libre flotación, lo que desincentiva la entrada de capital especulativo, y en cambio, estimula la inversión extranjera directa, la que crea empleos y es de largo plazo.

 

Legislación laboral moderna. La legislación laboral en los países ricos antepone sobre todo la capacitación y la productividad como criterios para remunerar a los trabajadores. Contrario a los países pobres, la remuneración del factor trabajo no depende de ningún decreto gubernamental, salario mínimo ó de asignaciones de transferencias que se le tuvieron que quitar a otro agente productivo.

 

Restricciones a los buscadores de rentas. En las naciones ricas las leyes limitan a grupos de poder; sean sindicatos empresariales ó de trabajadores, la ley los limita para que no abusen del contribuyente como lo hacen impunemente en México. No existe la fauna sindical oscura que hay en México. Hay grupos de poder, pero limitados por la ley.

 

Sistema político moderno. El sistema político, mediante sus partidos, en los países ricos no realiza los derroches de dinero que hacen los partidos políticos en México. No hay diputados ni senadores plurinominales (políticos parasitarios que no ganaron su lugar por voluntad del electorado sino por compadrazgo con las cúpulas de los partidos). Asimismo, hay reelección, lo que incentiva a atraer a buenos, preparados y eficientes políticos y no a la fauna política que pulula en México. Finalmente, los sistemas políticos de las naciones ricas se caracterizan por su estricta rendición de cuentas al contribuyente. No hay Bejaranos, ni Imaz, ni Ahumadas.

 

Sistema de educación básica eficiente. Los países ricos enfocan sus recursos fiscales no a la educación superior como en México, sino a fortalecer su educación básica (primaria y secundaria). Los planes de estudio y los profesores están rigurosamente preparados y no hay grillas sindicales. No hay por supuesto, universidades gratis, aunque sean públicas. Si México no reforma su obsoleto, centralista y sindicalizado sistema educativo, no le alcanzará para ser competitivo a nivel mundial.

 

México ha avanzado en algunos de los puntos arriba mencionados (los menos), pero necesita aún más intensificar el paso hacia las reformas que le den al país desarrollo sustentable en el largo plazo. El objetivo supremo debe ser la creación de riqueza, no la redistribución con desequilibrios fiscales que sólo generan deuda, fuga de capitales y devaluación.

 

El proyecto de López desprecia la estabilidad (uno de los puntos que mucho le ha costado México lograr). El proyecto de López no persigue en modo alguno el llevar a cabo el resto de los puntos arriba mencionados, que como ya vimos es el camino que han tomado las naciones para llegar a ser ricas. El proyecto de López más bien mira hacia los modelos de Bolivia, Venezuela y Cuba. ¿Quiere usted proyectos de nación que miren al sur subdesarrollado amigo lector? Tiene usted su voto para decidirlo.


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