VIERNES, 14 DE JUNIO DE 2019
De los derechos de los migrantes (II)

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“El otorgamiento de subsidios, siempre a cargo de los contribuyentes, incentiva una migración mayor de la que los mercados laborales pueden absorber, ocasionando problemas como los que estamos enfrentando hoy.”


Los derechos de los migrantes son casos concretos de los derechos de la persona, comenzando por el derecho a la libertad, derecho al libre tránsito que, en el caso de la migración internacional, no está, ni plenamente reconocido, ni puntualmente definido, ni jurídicamente garantizado, siendo tal defecto la causa de la migración ilegal.

¿Qué regula la migración, sobre todo en el caso de quienes migran buscando mejores oportunidades de trabajo? Las condiciones de los mercados laborales, en general, y los movimientos de los salarios, en particular. Si la migración hacia el país X incrementa la oferta de trabajo en el país X, todo lo demás constante, los salarios bajarán, desincentivando la migración. Si, dada una mayor inversión directa (que produce bienes y servicios, crea empleos y genera ingresos), aumenta la demanda de trabajo en el país X, todo lo demás constante, los salario subirán, incentivando la migración.

Cuando la causa de la migración es la búsqueda de mejores trabajos (de entrada mejor pagados), el buen funcionamiento de los mercados laborales es indispensable para que, los movimientos en los salarios, de acuerdo a la relación entre la oferta y la demanda de trabajo en cada uno de ellos, incentive o desincentive la migración, operando como un elemento regulador de la misma.

Para que ese elemento regulador opere correctamente, debe evitarse el otorgamiento de subsidios a los inmigrantes, como lo son brindarles alojamiento, alimentación, atención médica, educación y, en algunos casos, hasta trabajo. El otorgamiento de estos subsidios, siempre a cargo de los contribuyentes, incentiva una migración mayor de la que los mercados laborales pueden absorber, ocasionando problemas como los que estamos enfrentando hoy. Originan incentivos perversos.

El problema es que el otorgamiento de esos subsidios se considera como una obligación de los gobiernos de los países receptores de migrantes, porque los subsidios garantizan su derecho al alojamiento, la alimentación, la atención medida, la educación, el trabajo, y como la tarea esencial del gobierno es garantizar derechos, pues eso hace subsidiando: garantizar derechos de migrantes. (Para entender la diferencia entre derechos, necesidades e intereses los remito a mi texto Liberalismo: derechos, necesidades e intereses, en el libro La fronda liberal, Editorial Taurus).

Lo que el gobierno hace al otorgar esos subsidios es satisfacer necesidades de los migrantes, que no hay que confundir con derechos, confusión que es el punto de partida y de llegada de lo que podemos llamar, no Estado de Derecho, sino Estado de Derechos, en el cual el gobierno no garantiza derechos sino satisface necesidades, generando incentivos perversos, ocasionando problemas graves.

• Migración

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