VIERNES, 27 DE SEPTIEMBRE DE 2019
Seguridad nacional vs predominio de la ley

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)

Arturo Damm
• Contubernio entre poderes

Víctor Hugo Becerra
• México: País de esclavos

Arturo Damm
• Los dos poderes

Manuel Suárez Mier
• Hacia la elección de 2020 en EU


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Manuel Suárez Mier







“Es una aberración colocar la seguridad nacional por encima del estado de derecho, cuyo respeto debe ser prioritario para la preservación del régimen democrático.”


Hay una gran tensión entre quienes creen que la seguridad nacional debe anteponerse a cualquier otro objetivo, incluyendo el imperio de la ley, y los que pensamos lo opuesto, pero el conflicto se agudiza cuando la seguridad nacional se usa como pretexto para violar cualquier precepto legal y demoler el sistema jurídico diseñado para darles cumplimiento.

A mi juicio, es una aberración colocar la seguridad nacional por encima del estado de derecho, cuyo respeto debe ser prioritario para la preservación del régimen democrático, pues una vez que la aplicación de la ley se subordina a cualquier otro objetivo, dominará la anarquía y el ejecutivo federal usurpará las facultades del resto de los poderes.

Los ataques terroristas en Nueva York hace 18 años, generaron en EU un encontronazo particularmente álgido pues en nombre de la seguridad nacional se abusaron derechos humanos a tutiplén, se iniciaron guerras con pretextos ficticios y se violó la vida privada de muchos con espionaje gubernamental.

El acceso de Donald Trump, de temperamento colérico y legendario desprecio a la ley, sólo vino a agravar esta situación pues la única hoja de parra que pudo ponerse para violar acuerdos multilaterales y tratados comerciales, e imponer a su antojo tarifas a las importaciones, fue invocando la seguridad de su país.

Por comparación, lo que ocurre en México no desmerece en gravedad, con la ley de extinción de dominio, que permite expropiar de inmediato peculios privados, junto a equiparar infracciones fiscales con delitos graves con cárcel preventiva, todo ello sin ningún laudo judicial: ¡terrorismo confiscatorio y fiscal!

Si a esto se suma la decisión del Ejecutivo de aducir razones de seguridad nacional para anular demandas judiciales que tienen parada la construcción del aeropuerto en la base aérea de Santa Lucía, para demoler el 35% de avance de obra del nuevo aeropuerto en Texcoco y para construir extralegalmente y sin permisos el tren maya y la refinería de Dos Bocas, el peligro en ciernes aumenta.

En México, que no se caracteriza por un Estado de derecho vigoroso y en el que la impunidad y la violación de la ley son sistemáticas, concentrar mayor poder sin contrapesos en un Ejecutivo todopoderoso, como solía ser en un pasado no remoto, representa un grave retroceso y una afrenta a su precaria democracia.

En la era de los golpes de estado, lo primero que hacían los militares era suspender las garantías individuales y declarar el estado de emergencia, que dejaba a la ciudadanía indefensa ante la autoridad, que es algo similar a lo que hoy hacen muchos gobiernos como los de EU y México, al empoderarse para cancelar cualquier ley alegando defender la seguridad nacional.

Pero también, y como mencioné de pasada, dejar el imperio de la ley es una invitación a la anarquía porque los poderes coercitivos del Estado son otorgados por las leyes vigentes, pero al suspenderse éstas la legitimidad del Estado se esfuma y los ciudadanos no tienen por qué acatar ley alguna.

• Derechos de propiedad • Estado de derecho • Extinción de dominio • Seguridad nacional

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus