Pesos y contrapesos
Ene 3, 2020
Arturo Damm

2020, las expectativas

Dos fueron, en términos generales, los resultados económicos del 2019, el bueno (la estabilidad) y el malo (la caída en la inversión).

Dos fueron, en términos generales, los resultados económicos del 2019, el bueno y el malo.

El bueno, se mantuvo la estabilidad: el tipo de cambio peso dólar se apreció 4.00 por ciento; la bolsa de valores ganó 4.45 por ciento; la tasa de interés, Cetes a 28 días, bajó 11.26 por ciento; la inflación anual se ubicó por debajo de los tres puntos porcentuales, 2.97 en noviembre.

El malo, la caída de la inversión en instalaciones, maquinaria y equipo, parte importante de la inversión directa, que produce bienes y servicios, crea empleos y genera ingresos, producción de bienes y servicios que es la variable con la que se mide el crecimiento de la economía. Dicha caída es la causa del atorón que enfrentamos: cero crecimiento durante los nueve primeros meses del año, con el efecto negativo sobre la creación de empleos (menor) y la generación de ingresos (también menor), con el impacto adverso sobre el bienestar de la gente (menor).

¿Cuáles son las expectativas para el 2020? Una buena respuesta la encontramos en los resultados de la encuesta de diciembre sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado, del Banco de México, levantada entre 38 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado, tanto nacional como extranjero. Tomo en cuenta la media de las repuestas.

La expectativa de crecimiento para 2020 es 1.10 por ciento (con un mínimo de 0.27 y un máximo de 2.20), lo cual, de cumplirse, y tomando en cuenta que la más reciente estimación del crecimiento para 2019 es 0.03 por ciento, daría como resultado un mejor desempeño de la economía, pero todavía lejos del mínimo aceptable, que debe ser el crecimiento promedio anual de los últimos cinco años (2014 – 2018), que fue 2.64 por ciento.

En materia de inflación la expectativa para este año es 3.44 por ciento (con un mínimo de 2.96 y un máximo de 4.02), lo cual, suponiendo que se cumpla, y considerando que la más reciente estimación de inflación para 2019 es 2.92 por ciento, daría como resultado un repunte de 52 centésimas de punto porcentual, equivalentes al 17.81 por ciento.

Tomando en cuenta el crecimiento (dinamismo de la economía) e inflación (estabilidad de la economía), para el 2020 se espera una recuperación del crecimiento (bueno) con un repunte en la inflación (malo), todo ello suponiendo, lo cual es mucho suponer, que se cumplan las expectativas. En diciembre de 2018 la expectativa de crecimiento para 2019 fue 1.89 por ciento y la de inflación 3.85 por ciento. Ambas quedaron lejos de lo observado.

¿Cuál es la expectativa para el 2021? Crecimiento del 1.96 por ciento (mínimo 1.40 y máximo 2.70) e inflación del 3.61 por ciento (mínima 3.00 y máxima 4.90). ¿Qué es lo único seguro con relación a estas expectativas? Que cambiarán en la siguiente encuesta.



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

El problema, para los dictadores, es que no pueden eliminar la libertad del ser humano. Sólo pueden prohibir su ejercicio, prohibición a la que se opone, precisamente, la libertad.

Othmar K. Amagi
Entrar
Encuesta de la semana
Termina la era “TLCAN” y comienza la era “T-MEC”. ¿Considera que será suficiente para remolcar a la economía mexicana y hacerla crecer a pesar de que los motores internos están apagados (consumo, inversión, inversión gubernamental)?
Artículos recientes...