MARTES, 15 DE AGOSTO DE 2006
¿Anarquía política con estabilidad financiera?

¿Usted considera un triunfo para México el acuerdo al que llegó con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Manuel Suárez Mier







“¿Por qué se ha mantenido la notable estabilidad de los mercados financieros frente al creciente peligro para las instituciones que plantea el demagogo amotinado con su toma de la ciudad de México?”


Muchos observadores de la actual situación mexicana se preguntan por qué se ha mantenido la notable estabilidad de los mercados financieros frente al creciente peligro para las instituciones que plantea el demagogo amotinado con su toma de la ciudad de México.

 

Ello se debe a varios factores:

 

·         El impecable manejo de las principales variables financieras por parte de las autoridades competentes, incluidos los anuncios recientes de remplazar pasivos externos con deuda doméstica con menores tasas de interés y a plazos mayores. Así, el saldo de la deuda externa neta del gobierno federal se abate a un 5.4% del PIB, la menor cifra de la que se tiene registro.

 

·         Las actuales circunstancias internacionales, incluida la guerra en el Cercano Oriente, mantienen distraídos a los dirigentes de las principales potencias y de sus mercados financieros que no han dedicado mucha atención a lo que ocurre en México.

 

·         Fuera del país existe la impresión que las amenazas de López Obrador se superarán por vías institucionales, que habrá Presidente electo de México cuando lo señalan las leyes y que tomará posesión del cargo sin enfrentar problemas mayores.

 

·         Las vacaciones de verano que virtualmente cierran a las empresas europeas y que son muy generalizadas en Estados Unidos, han impedido que muchos ejecutivos financieros con responsabilidad de dar seguimiento a los “mercados emergentes” se concentren en lo que pasa en México.

 

Si llegara a extenderse la percepción que la situación se encuentra fuera de control y que puede haber violencia, quebrantarse el orden institucional o terminar en la anarquía como amenazan los cada vez más estridentes anuncios de AMLO, se acabaría la calma que hoy disfrutan los mercados financieros.  


A pesar del sólido “blindaje” con que las autoridades financieras han dotado a la economía nacional, de generalizarse los temores de ingobernabilidad en nuestro país se podría producir una fuga de capitales extranjeros y nacionales que resulte en una apresurada depreciación del peso.

 

Ello llevaría a reiniciar la añeja discusión sobre la política cambiaria del país y a que se incrementen las presiones sobre el Banco de México para utilizar parte de sus abundantes reservas internacionales, que se han reducido ya en más de 12 mil millones de pesos para retirar la deuda externa antes aludida.

 

Previsiblemente, sin embargo, el banco central sostendrá sin cambio su posición de mantener la libre flotación del peso aunque seguramente se vería obligado a empezar a elevar el nivel de las tasas de interés de corto plazo, su principal instrumento de política monetaria.

 

Cuando el origen de incertidumbres y temores que afectan al tipo de cambio se generan en el ámbito político, como sería el caso de prolongarse por tiempo indefinido el escenario planteado por el demagogo delirante, y suponiendo la inacción o, peor aún, una intervención torpe de la autoridad política, es poco lo que las autoridades financieras puede hacer para neutralizar la especulación.

 

Hay que tener presente que en situaciones de temor, que con facilidad pueden tornarse en escenarios de pánico, el monto potencial de la especulación excede por mucho el de los flujos financieros invertidos en activos líquidos pues cuando el miedo se generaliza, aún los activos fijos, como inmuebles y empresas, pueden convertirse en dólares y salir huyendo.

 

Por otra parte, si prevalece la impresión que las cosas volverán a la normalidad y que el demagogo delirante continuará perdiendo apoyo hasta quedarse solo con su círculo íntimo de cómplices, y que Felipe Calderón podrá tomar posesión de la Presidencia y gobernar con efectividad, no pasará nada.

 

La moneda está en el aire. Mientras más pronto se desinfle el intento de asonada de AMLO, más rápido nos alejaremos de una crisis financiera.


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus