MARTES, 3 DE OCTUBRE DE 2006
¿Cómo tratar a la emigración?

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“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
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“Conforme se eleven las condiciones de vida en México y se avizore un futuro mejor, el sentido de la migración de nuestros paisanos cambiará para venir de regreso al país.”


El presidente electo Vicente Fox declaró a la televisión de Estados Unidos apenas una semana después de su triunfo electoral en el año 2000 que en un plazo de diez años habría una frontera abierta entre México y Estados Unidos para la libre migración de los ciudadanos de ambos países.

 

Poco más de seis años después, la situación es exactamente la inversa, con Estados Unidos listo para emprender la construcción de una cerca high-tech, como lo comentamos ayer en este espacio, que supuestamente impedirá el ingreso de forasteros indeseados, drogas y terroristas.

 

El hoy presidente electo Felipe Calderón lamentó la decisión tomada por los legisladores estadounidenses y señaló, con amplia razón, que la construcción de obstáculos no solucionaba el problema migratorio y que seguramente causaría mayor pérdida de vidas al obligar a los migrantes a ingresar por terrenos más escabrosos a los que no llegará la barda.

 

La causa principal del traslado de mexicanos a Estados Unidos es la diferencia que existe en los salarios en ambos países y mientras no se den las condiciones de convergencia en las dos economías que permitan reducir esa brecha, no se abatirá en forma apreciable la emigración con todo y barda.  

 

A lo largo de medio siglo, el gran economista Julian Simon documentó la reacción del público norteamericano respecto a la inmigración. La respuesta que había “demasiada” inmigración por lo que era necesario limitarla, fue creciendo con el paso del tiempo y da la impresión que hoy está en uno de sus puntos más altos, a pesar de la sólida marcha de la economía de EU.

 

La evidencia empírica apoya la tesis que la enorme mayoría de los inmigrantes hacen apreciables y positivas contribuciones al país que los recibe, pero esto no parece influir en las percepciones ciudadanas por lo que el Presidente Calderón tendrá que superar serios obstáculos para convencer a Estados Unidos de seguir una política migratoria más racional y sensata:

 

·         Para generar condiciones de convergencia salarial que permitan reducir el abismo que separa a México de su vecino del norte, deben eliminarse los obstáculos que bloquean el aumento de la productividad de nuestros trabajadores lo que, a su vez, requiere de gran inversión en educación y capacitación, infraestructura, seguridad y servicios públicos en general.

 

·         Buscar una relación con Estados Unidos que vaya mucho más allá de la cordialidad entre los Ejecutivos de los países, y que restaure la organización que se montó con gran éxito para influir en la opinión pública y en el Congreso norteamericanos para conseguir la aprobación del TLC en 1993 que, como es sabido, también enfrentó severos prejuicios.

 

·         Definir la estrategia con precisión. Si bien se pueden empezar a discutir alternativas migratorias que hagan más sentido que la erección de la cerca, es necesario vincular el tema con la principal preocupación que existe en Estados Unidos desde los ataques terroristas de 2001: seguridad nacional. Al respecto, hay que persuadir al gobierno norteamericano que forzar a los residentes ilegales a la clandestinidad, plantea graves peligros para su seguridad nacional al crear una comunidad resentida y defraudada, mucho más proclive a apoyar y encubrir células terroristas.

 

Hay que tener presente que en la medida que se den las condiciones de convergencia salarial, seguramente habrá un flujo migratorio de regreso a México, como pasó en España cuando las condiciones económicas en ese país empezaron a mejorar.

 

La dirección de los flujos migratorios es resultado de las oportunidades que perciben las personas en los dos países. Conforme se eleven las condiciones de vida en México y se avizore un futuro mejor, el sentido de la migración de nuestros paisanos cambiará para venir de regreso al país.


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