JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE DE 2006
La PFP no pone fin al conflicto en Oaxaca

¿A quiénes deben ir dirigidos los apoyos por parte del gobierno en esta crisis provocada por el Covid19?
A las personas
A las empresas
Sólo a las Pymes
A todos
A nadie



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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“Como hoy se ven las cosas, habrán de pasar meses o años para que el asunto termine por resolverse.”


La Policía Federal Preventiva ha generado un alivio a la agobiada ciudad de Oaxaca. Pero el conflicto ciertamente no se ha resuelto: por el contrario, se ha complicado. De hecho, cada vez queda más claro que el presidente Vicente Fox no cumplirá con su promesa de entregarle el país a Felipe Calderón con el conflicto de Oaxaca resuelto.

 

La PFP ha levantado los bloqueos que la APPO mantenía en distintos puntos de la ciudad y ha liberado la autopista a México. El turismo, principal fuente de ingresos de Oaxaca, no ha regresado, especialmente porque los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, España y otros europeos han emitido alertas a sus ciudadanos para que no visiten la ciudad; pero cuando menos la semana pasada los negocios empezaron a limpiar sus locales y abrir sus puertas para prepararse para la actividad que esperan que alguna vez regrese. Decenas de negocios, sin embargo, permanecen cerrados, quizá ya de manera definitiva, después de cinco meses de bloqueos. La PFP ha rescatado también el canal 9 de la televisión local que permanecía en poder de la APPO.

 

La sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha perdido cada vez más el protagonismo del movimiento. Después de los acuerdos con la Secretaría de Gobernación, en el istmo y en la costa miles de escuelas han regresado ya a clases. En los valles centrales, sin embargo, las aulas permanecen sin actividad. La APPO, apoyada ya abiertamente por el PRD nacional, mantiene su exigencia de que el gobernador Ulises Ruiz renuncie o sea removido de su cargo.

 

El apoyo político a esta exigencia ha venido avanzando. Las dos cámaras del Congreso de la Unión han ofrecido exhortos pidiéndole al gobernador que deje su cargo. En el caso del Senado, incluso los priistas votaron a favor de este exhorto. El propio secretario de gobernación del gobierno federal, Carlos Abascal, le ha pedido a Ruiz que acepte el exhorto de los legisladores federales, pero el gobernador ha señalado que no piensa renunciar. En este momento sólo podría ser destituido por un juicio político iniciado en el congreso local, pero la oposición no cuenta con los votos para que éste fructifique.

 

La Policía Federal Preventiva no puede permanecer de manera indefinida en Oaxaca. Tarde o temprano Ulises Ruiz tendrá que sobrevivir por sus propios medios. El problema es que en los últimos tiempos los enfrentamientos entre priistas y la APPO se han vuelto cada vez violentos. Varios muertos han dejado estas confrontaciones. Si se retira la PFP es muy probable que veamos una verdadera guerra civil en el estado. Los voceros del PRI en Oaxaca, de hecho, han afirmado que a partir de ahora responderán abiertamente a las agresiones de la APPO.

 

El ingreso de la PFP a Oaxaca era ciertamente indispensable. Pero los siguientes pasos pueden ser muy complicados. De hecho, ésta será la primera tarea de Felipe Calderón como presidente de México. Pero como hoy se ven las cosas, habrán de pasar meses o años para que el asunto termine por resolverse.


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