MIÉRCOLES, 16 DE NOVIEMBRE DE 2005
Corrupción, mentiras y videos

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“El socialismo es moralmente incorrecto, políticamente autoritario y económicamente imposible.”
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“Hay quien piensa que estas denuncias están ensuciando la política en nuestro país. Pero la suciedad ahí está, siempre lo ha estado. Lo único que están haciendo los medios es darla a conocer.”


Tradicionalmente los políticos han buscado siempre la atención de los medios de comunicación. La experiencia les demuestra que hay algo mucho peor que un ataque público y es que no se les preste atención.

 

Pero hoy los políticos están encontrando unos medios más independientes que nunca pueden destruir su carrera política de un solo golpe. Ahí está el caso de Arturo Montiel, el ex gobernador del estado de México, que en unos cuantos días perdió todo el capital político acumulado en décadas de trabajo el cual no resistió la difusión de detalles de propiedades y transacciones financieras de él y de algunos de sus familiares.

 

René Bejarano, el ex presidente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y ex secretario particular del jefe de gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, vio también desplomarse su carrera política después de que se dio a conocer un video en el que Carlos Ahumada le entregaba fajos de dólares.

 

Está ahí también el caso de Ramón Sosamontes, el ex dirigente del PRD y ex jefe delegacional en Iztapalapa. El último de los dos videos que se han dado a conocer de él con Carlos Ahumada es realmente devastador. El entonces perredista entrega al empresario una maleta llena con un millón de dólares en efectivo. En el momento de escribir este artículo Sosamontes no ha dado aún una explicación de por qué le entregó ese dinero a Ahumada.

 

Los rumores en el medio político es que hay muchos otros videos comprometedores grabados en la oficina de Ahumada. Y no debería sorprendernos que pronto empiecen a salir. Ahumada, por otra parte, no es el único contratista que corrompe a los políticos, por lo que podríamos ver también muy pronto que en los medios se ventilan muchos otros casos de corrupción. La cercanía de la temporada electoral del 2006 promueve las denuncias que surgen en el afán de eliminar a posibles contendientes de las candidaturas a cargos de elección popular.

 

Los notados casos que hemos visto no significan necesariamente que la corrupción esté en aumento en nuestro país. Nadie puede pensar, de hecho, que René Bejarano fue el primer político mexicano en recibir un maletín lleno de dinero de un contratista. Lo que está ocurriendo es que los medios de comunicación son más independientes que antes por lo que no se tientan el corazón para dar a conocer actos de corrupción. De hecho, los medios obtienen hoy reconocimiento y respeto si son especialmente agresivos en sus denuncias contra funcionarios corruptos.

 

Hay quien piensa que estas denuncias están ensuciando la política en nuestro país. Pero la realidad es otra. La suciedad ahí está, siempre lo ha estado. Lo único que están haciendo los medios es darla a conocer.

 

De esta manera los medios están cumpliendo con su labor fundamental, que es la de servir de contrapeso a los abusos del gobierno. Muchos políticos se sienten inquietos por esta situación, y con fervor afirman que los medios han adquirido demasiado poder. Pero si éstos continúan con su labor, pronto llegará un momento en que empecemos a ver menos escándalos, pero no porque los políticos hayan tenido éxito en sus intentos por censurar a los medios, sino porque realmente los actos de corrupción disminuyen o desaparecen en el gobierno de nuestro país.


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