MARTES, 15 DE MAYO DE 2007
Decálogo del negociante mercantilista

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Mercado significa libertad para producir y libertad para consumir. Atacarlo es atacar la autonomía de la voluntad.”
Antonio Escohotado


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“He aquí, en diez sencillos principios, la receta para ser un buen depredador territorial; en México o en donde se ofrezca.”


Primer mandamiento: El mercado es un territorio de tu propiedad exclusiva, incluidos todos los “excedentes” que les puedas sustraer a las piezas de caza que ahí habitan; también conocidas como consumidores o contribuyentes. “Excedente” es todo lo que no es indispensable para la estricta supervivencia de las piezas de caza.

 

Segundo: Tu primer deber es defender ese territorio de cualquier intruso (importaciones, inversión extranjera, nuevos competidores, inmigrantes) y de cualquier condición que amenace tu exclusividad, sean leyes que fomenten la competencia, sean impuestos que reduzcan tus rentas, sean regulaciones que te impidan cazar a tus anchas.

 

Tercero: El gobierno existe para defender única y exclusivamente tus derechos adquiridos sobre el territorio de caza. Su misión es establecer sólidas barreras que impidan la entrada a todo elemento perturbador.

 

Cuarto: El gobierno debe, por tanto, cerrar las fronteras a productos, servicios, trabajadores o inversionistas ajenos al territorio. Si el cierre total de fronteras es inviable, el gobierno debe establecer barreras arancelarias –lo mínimo aceptable son aranceles de 500 por ciento- y no arancelarias que impidan el ingreso de elementos nocivos, como mercancías de mayor calidad o más baratas, trabajadores más competentes o inversionistas dotados de mejores capacidades para la competencia.

 

Quinto: El gobierno, además, debe evitar que tus rentas mengüen por el cobro de impuestos; idear justificaciones y mecanismos –por ejemplo, decretar que tu territorio de caza es “estratégico y prioritario”- que impidan la libre competencia y garanticen tus rentas a través de altos precios.

 

Sexto: Del mismo modo, el gobierno debe contener los salarios en el mínimo indispensable para que se mantengan los niveles de consumo pero sin afectar tus márgenes de ganancia.

 

Séptimo: Las aduanas existen NO para facilitar el comercio en beneficio de los consumidores, sino para proteger a los depredadores exclusivos.

 

Octavo: El gobierno debe facilitar tus labores predatorias mediante créditos blandos o a fondo perdido, con cargo a los recursos públicos.

 

Noveno: Otorgarás premios a los políticos que apoyen tu exclusividad en el territorio y castigarás a los que amenacen la “integridad” (léase, exclusividad) del mismo territorio.

 

Décimo: No importa si el gobierno es de derecha o es de izquierda, en ambas posiciones encontrarás políticos dispuestos a cooperar con la salvaguarda del territorio de caza. (A los políticos tampoco les importa).

• Mercantilismo / Proteccionismo

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