MIÉRCOLES, 23 DE MAYO DE 2007
La autopista hacia el terror

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Edgar Piña







“Urge el diseño e implementación de una gran estrategia de legalización de la producción, comercio y uso de la drogas blandas. Evadir esta solución, es decir, persistir en fortalecer el mercado ilegal en beneficio de las mafias dueñas del País, es pavimentar la autopista, con cuatro o seis carriles en ambos sentidos, hacia el terror, en perjuicio de las mayorías.”


El único monopolio legítimo del gobierno es el uso de la fuerza en respuesta a quien infringe la ley. Es un monopolio porque nadie está autorizado legalmente para ejercer violencia en contra de otro, ni aún en el caso de que tenga la razón por haber sido despojado de un bien o haber sido objeto de una agresión.

 

El legítimo uso de la fuerza para la autodefensa ha sido trasladado a los órganos de gobierno para que éstos la usen a nombre de quienes les han conferido ese derecho. Pero es claro que este monopolio sólo es aceptable y legal cuando se usa en respuesta a una infracción previa de la ley.

 

Un agente del gobierno no tiene permitido usar la violencia sin motivo hacia un ciudadano nada más porque está facultado para hacerlo o porque está investido de autoridad. Sólo en caso de flagrancia el representante del orden tiene permitido el uso de la violencia contra el delincuente.

 

Ningún otro monopolio es facultad legítima y racional del gobierno. Sin embargo en la perversión histórica de la funciones del gobierno, éste ha invadido prácticamente todas las esferas de la economía, la sociedad y la cultura, para constituirse en el monopolista por excelencia en razón directamente proporcional a su ineficacia en el uso de la violencia contra quien viola la ley, el único monopolio que le está permitido moralmente ejercer.

 

Mientras que los monopolios, duopolios y oligopolios prevalecen en todos los ámbitos de la economía, la sociedad y la cultura, en contubernio desastroso con sindicatos, burocracia y partidocracia, el País se encuentra en las garras de la violencia de los criminales. Y es ésta la mejor prueba del fracaso estruendoso del aparato de gobierno frente a las necesidades de los gobernados.

 

La guerra que el poder ejecutivo federal, encabezado por Felipe Calderón Hinojosa, ha intensificado en meses recientes contra las mafias del narcotráfico, el contrabando de armas y de seres humanos, el secuestro y la extorsión, observa una tendencia clara y perfectamente bien definida hacia la colombianización, es decir, el narcoterror más cruel y despiadado de que se tenga memoria.

 

La duda de muchos mexicanos respecto de la legitimidad del gobierno de Felipe Calderón, obligó a éste a ejecutar medidas populistas y publicitarias dirigidas a aumentar sus índices de aceptación social. Sin embargo, montarse en el macho de la guerra contra el narcotráfico lo ha metido en un callejón sin salida, cuyos costos estamos pagando los que no tenemos vela en el entierro.

 

En estas condiciones, mientras más se avance en esta guerra, más difícil será salir de ella y mayores serán los costos de quien la pierda, en este caso el gobierno mexicano. Por ello, hoy más que nunca urge el diseño e implementación de una gran estrategia de legalización de la producción, comercio y uso de la drogas blandas. Evadir esta solución, es decir, persistir en fortalecer el mercado ilegal en beneficio de las mafias dueñas del País, es pavimentar la autopista, con cuatro o seis carriles en ambos sentidos, hacia el terror, en perjuicio de las mayorías que no tenemos ingreso suficiente para carros blindados, guardaespaldas, viviendas sobreprotegidas y aseguranzas de cobertura amplia contra todo.

 

Urge una tregua en esta guerra que nunca debió haberse iniciado. Urge una estrategia que le quite el fabuloso mercado a las mafias. Urge un gobierno que piense en los que pagamos los costos y no recibimos los beneficios.

 

¡Urge inteligencia, sensatez, señor presidente!

• Drogas

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus