JUEVES, 18 DE OCTUBRE DE 2007
El negocio de la suspicacia

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“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
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“Hubo un tiempo remoto en el que se pensaba que el buen periodista debería ser escéptico; hoy el buen periodista está pletórico de “certezas” fundadas en la suspicacia. De Descartes a Otelo.”


Para un grupo de periodistas mexicanos los lectores debemos creer a píe juntillas que el cardenal Norberto Rivera encubrió a un sacerdote que abusó sexualmente de varios menores.

 

¿Por qué debemos creerlo? Por varias razones: 1. Porque ellos, emisores cotidianos de condenas y absoluciones, así lo creen, 2. Porque ellos, y este es un valor sobreentendido, disponen de más elementos de juicio que nosotros (simples lectores distraídos), 3. Porque ellos, y ¡ay de aquél que lo dude!, siempre defienden las causas justas y condenan, desde su tribuna beatífica, a los villanos, aun cuando las leyes –imperfectas- no siempre acierten a dar un merecido castigo a los culpables.

 

Un periodista con oficio, Ciro Gómez Leyva, sentenció ayer desde su columna: “El cardenal será sospechoso por los siglos de los siglos, amén”. Ése fue el enunciado central del alegato en el que comentaba el hecho de que un tribunal de Los Ángeles “resolvió no enjuiciar al cardenal como presunto responsable (…) porque el supuesto delito se habría cometido en México y contra un mexicano”.

 

Más adelante, Ciro emite su inapelable sentencia: el cardenal “no conseguirá la absolución de una sociedad que tiene sobradas razones para pensar que la jerarquía católica mexicana reprodujo el patrón estadounidense y europeo de abusar de los menores y proteger a los abusadores”. ¡Ah!, ya entendí. De lo que se trata es que toda la jerarquía católica de todo un continente y de al menos dos países de otro ha sido, por axioma, abusadora y encubridora. Silogismo: “Todos los jerarcas católicos estadounidenses, europeos y mexicanos son o abusadores o encubridores o ambas. Norberto Rivera es jerarca católico en México. Luego: Norberto Rivera es culpable”. Implacable “razonamiento”. Sería formalmente impecable si aceptamos como axioma el prejuicio de la primera premisa.

 

Y, además, nos advierte el periodista: No lo digo yo, lo dice “la sociedad”. ¿Y cómo sabemos que ése y no otro es el juicio de la sociedad? Pues, obvio: Porque lo dice Ciro y otro axioma es que Ciro siempre sabe lo que piensa la sociedad y siempre lo dice. “No puede engañarse ni engañarnos”. Como Dios.

• Periodismo barato

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