LUNES, 12 DE NOVIEMBRE DE 2007
Los desastres naturales: lo desastroso del gasto público

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“A ver si aprende Calderón a gastar mejor y no nos siga saliendo con sus subsidios y elefantes blancos a la que nos ha acostumbrado semanalmente. Si no es así, ahí estarán los desastres naturales recordándonos continuamente lo desastroso que es el ejercicio del gasto público en México.”


Definitivo, el gobierno mexicano gasta mal. No nos referimos a algún gobierno en particular, sino a todos, a todos los niveles de gobierno, y por supuesto, a los políticos de todos los partidos. La muestra, ahí está Tabasco.

 

Ya se atacaron todos, desde el PRD culpando de las inundaciones al PRI estatal (en particular a los ex gobernadores Madrazo y Andrade; vaya, hasta López que es todo un ejemplo del populista que gastó mal, le ha entrado a las declaraciones que culpan a los gobiernos priístas de gastar mal; vaya cinismo) hasta al mismo PRI culpando al gobierno federal. Ya luego, el Presidente Calderón respondió ramplonamente que la causa de las inundaciones era el calentamiento global. Vaya respuesta del Presidente, no lo podemos creer. Que se informe más y que no se excuse.

 

Después, hemos visto toda una pasarela de medios de comunicación en su mayoría cubriendo el evento y exagerando los hechos una y otra vez y aduciendo que ésta es la catástrofe más grande del sureste. ¿Cuál es su fuente? ¿De veras están tan urgidos de rating? Por favor señores periodistas, no les queda, su obligación es estar informados. Sí, es cierto, no todos los años llueve así en Tabasco, pero desde hace tiempo ya los lugareños saben que tarde ó temprano los golpearán severamente las aguas, cada determinado número de años. Lo anterior lo sé porque conozco a Tabasco como la palma de mi mano. Mi infancia ocurrió en ese bello lugar, pues mi padre trabajó como ingeniero petrolero durante varios años en ese estado y mi madre es oriunda de Tabasco. Así que no me cuentan.

 

Cuando mi padre construyó una casa en Villahermosa a principios de los años ochentas del siglo pasado, bien sabía como ingeniero sobre la necesidad de prevenir. Sabía que el municipio de Centro era propicio a sufrir inundaciones periódicas, así que ese no sería el lugar de la nueva casa. Hoy se alega que toda la ciudad de Villahermosa está inundada. No, es principalmente el municipio de Centro; es importante recalcarlo. La decisión final de la ubicación de la casa, la parte alta de Villahermosa, en los alrededores de la llamada Ciudad Deportiva (que hoy ha servido de albergue para damnificados). El por qué, “si se inunda aquí, ya nos morimos todos,” afirmaba mi padre. Sí, esa decisión hizo que la familia jamás sufriera los embates del agua. Por la altura y lejanía de ríos, esa zona jamás se inunda. No se hablaba de tonterías como el calentamiento global, pero la decisión de mi padre demostraba que ya se podía prevenir.

 

También recuerdo de niño haber visto las mismas imágenes de hoy, a colonias populares como “las Gaviotas” inundadas hasta el cuello. Lo mismo a algunas carreteras inundadas que salen de Villahermosa. Del centro ni hablar, un desastre. Como siempre, después de bajar las aguas, la gente volvía a sus barrios, a sabiendas de que una futura inundación volvería a ocurrir. “Terca gente y gobierno irresponsable que lo permite” decía mi padre. Por cierto, recuerdo nunca hubo “grandes epidemias” después de las inundaciones como hoy advierten algunos periodistas. Lo que si no recuerdo es la cobertura televisiva impresionante de hoy, con políticos y periodistas exigiendo cantidades millonarias para “rescatar” al estado. No recuerdo a periodistas hablando por lo codos de la pobreza de tabasqueños que la inundación destapó. No recuerdo a tantos periodistas diciendo tantas sandeces sobre un estado que no conocen. Por Dios señores periodistas, Villahermosa está edificada sobre lagunas y pantanos, por lo que las inundaciones vienen desde su fundación.

 

En Tabasco hay pobreza como en todos los estados de la República, pero ojo, no es ésta del nivel de Chiapas ó de Guerrero. A nivel de ingreso per cápita y servicios públicos, Tabasco no está entre los estados más pobres, ocupa la mitad de la tabla de entre los estados que componen la República. A nivel de los recursos que recibe de la federación en participaciones por habitante, ocupa el primer lugar. Por favor señores periodistas, basta con que entren a la página del INEGI para que constaten estos datos. El dinero NO es el problema. En todo caso la maldición para tabasco es el monopolio petrolero, pero ese es otro tema.

 

Curioso, en Chiapas que sí ha habido muertos, la cobertura televisiva no se compara con la de Tabasco.

 

Definitivo, la mayoría de las secuelas que los fenómenos naturales dejan a su paso en los estados de la República, tiene su origen en el régimen populista priísta. Sí, ese régimen que permitía toda clase de invasiones en zonas federales de riesgo y no riesgo a cambio de votos; ese régimen que promovió al Ejido como forma de propiedad en el campo y que sólo causó su descapitalización, la deforestación de millones de hectáreas y el empobrecimiento de millones de campesinos; ese régimen que subsidió (y que hoy otro régimen continúa) a diversas actividades agrícolas, lo que intensificó la deforestación-zonas que se talaban y/o quemaban para convertirlas arbitrariamente en zonas de cultivo; ese régimen que hoy coexiste y que se sigue lavando las manos.

 

Lo cierto es que Tabasco y Chiapas nos recuerdan el desastroso federalismo fiscal que agobia a México. Por un lado, tenemos una estructura fiscal que hace que los estados dependan de manera excesiva de la federación, por lo que no se preocupan por gastar bien. Madrazo y Andrade pudieron haber estado conscientes de que se necesitaba más obra hidráulica, pero sabían que eso dependía del poder federal, vía la Comisión Federal de Electricidad, así que sus prioridades eran otras. Por otro, tenemos un gobierno federal, que aún estando consciente (?) de las necesidades de infraestructura hidráulica, al final sabe que el monto de recursos dependerá de la decisión del poder legislativo. Por su parte, el poder legislativo alega que si no hay un adecuado cabildeo sobre el tema, difícilmente hay recursos para tal ó cuál problemática. Ahí está lo perverso, todos echándose la bolita. No, ésta debería ser una oportunidad para avanzar hacia un federalismo eficiente, que haga más responsables a los gobiernos locales de la problemática de sus regiones. Es necesario que los gobiernos locales y estatales se hagan cargo en la mayor medida de lo posible, de la prevención y reacción ante los fenómenos naturales (y también en general de su gasto público, mediante mayores responsabilidades en la recaudación). Quien mejor sabe las preferencias y/o problemas que aquejan a las personas, que los gobiernos que están más cerca de sus localidades. El gobierno federal no conoce bien la problemática de cada estado -y menos de cada municipio-, por lo que no tiene incentivos claros a gastar de manera eficiente en los mismos.

 

El esquema fiscal vigente centralista sólo hace que los daños de cualquier evento natural se exageren y que los recursos de ayuda recibidos no se usen bien, ó peor aún, “desaparezcan” por arte de magia. En el terremoto que azotó a la Ciudad de México en 1985, se recibieron donaciones millonarias de la sociedad civil -y del extranjero- y hoy todavía se recuerda la corrupción con la que se manejaron esos recursos. ¿Se repetirá en Tabasco?

 

Es necesario cambiar el actual esquema fiscal. Es necesario fomentar más la contratación de seguros privados, y que por supuesto que los gobiernos no permitan invadir propiedad federal -aquí también deben participar los gobiernos locales- de alto riesgo (y en el peor de los casos, advertir que se sancionará ó no se rescatará a los tercos que se van a vivir a zonas de riesgo).

 

Por lo pronto el Presidente Calderón ya anunció recursos millonarios para la “reconstrucción de Tabasco” (Villahermosa ¿no?). El gobierno federal hará un primer desembolso de siete mil millones de pesos. Después anunció un paquete de obra hidráulica para el DF del orden de 37 mil millones pesos. ¿De veras le va a alcanzar el dinero al Presidente? A un no sale el presupuesto final aprobado, pero por lo pronto a este servidor no le salen las cuentas. Dicen que se trata de un gasto ya planeado -que incluye a estados como el DF e Hidalgo- que incluye la participación del sector privado. Ojalá sea así. No nos vayan a salir luego los señores del gobierno con la excusa de “emergencia nacional” (?) y que se pasará por alto a la Ley de Responsabilidad Hacendaria y se autorizará un mayor déficit (y por ende mayor endeudamiento) en las finanzas públicas. Eso sería muy grave. A ver si aprende Calderón a gastar mejor y no nos siga saliendo con sus subsidios y elefantes blancos a la que nos ha acostumbrado semanalmente. Si no es así, ahí estarán los desastres naturales recordándonos continuamente lo desastroso que es el ejercicio del gasto público en México.

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